05/10/2026 TRANSPORTE XXI

La patronal Atfrie solicita en el marco de su 49 asamblea general, celebrada en Benidorm, mayor compromiso para garantizar la viabilidad de un sector condicionado por el aumento de los costes, la falta de conductores y la incertidumbre sobre la renovación tecnológica de las flotas.

El transporte frigorífico ha puesto sobre la mesa en Benidorm (Alicante) algunos de los asuntos que más condicionan su actividad diaria y la viabilidad de las empresas. La 49 Asamblea General de Atfrie, celebrada en el Hotel Meliá Villaitana, reunió a representantes del sector para analizar la situación que atraviesa la actividad y los retos que deberá afrontar en los próximos años.

Bajo el lema “Donde hay transporte, hay vida”, la patronal diseñó un programa que combinó el análisis de la situación del transporte en España y Europa con distintos espacios de debate y la participación de representantes institucionales y empresariales.

Su presidente, José María Arnedo Medina trasladó una visión preocupada sobre la situación del transporte frigorífico, un sector que, a su juicio, afronta importantes dificultades y puede encontrarse “al borde del abismo” si no se toman medidas.

El mensaje central de su intervención estuvo dirigido directamente a los cargadores y clientes finales. Arnedo pidió que tengan en cuenta la situación económica y operativa del sector y que entiendan que garantizar el servicio requiere también cuidar la relación con las empresas de transporte.

“Los clientes tienen que ir pensando un poco en este sector”, señaló, advirtiendo de que los problemas actuales pueden terminar afectando a la disponibilidad del servicio. En este sentido, lanzó un llamamiento a los cargadores para que “se pongan las pilas” y contribuyan a garantizar la continuidad del transporte frigorífico.

Uno de los principales problemas señalados fue la falta de conductores, una situación que está llevando a las empresas a buscar profesionales fuera de España. Arnedo reclamó una mayor implicación de las administraciones para favorecer la incorporación de nuevos trabajadores y el relevo generacional: “Necesitamos que la gente quiera aficionarse a esto”, apuntó en referencia a la profesión de conductor.

Carmelo González, presidente de CETM, asistió a la asamblea de Atfrie.Carmelo González, presidente de CETM, asistió a la asamblea de Atfrie.

El presidente de Atfrie también insistió en la necesidad de cumplir las normas relativas a la carga y descarga, defendiendo que estas operaciones deben ser asumidas por quien corresponde legalmente. “Se tiene que utilizar porque también es ley”, afirmó, antes de reclamar que se utilice la legislación para “erradicar lo que no nos corresponde”. A su juicio, eliminar estas tareas del trabajo del conductor también contribuiría a hacer más atractivo el oficio y facilitar la incorporación de nuevos profesionales.

En materia de transición energética, Arnedo cuestionó que las actuales alternativas eléctricas estén todavía preparadas para las necesidades del transporte frigorífico internacional. Señaló el coste de los vehículos, los tiempos de carga y la insuficiencia de la infraestructura como obstáculos, y resumió la situación afirmando: “Estamos muy lejos”. En su opinión, las empresas de transporte internacional no pueden afrontar inversiones con horizontes demasiado largos cuando sus contratos tienen una duración mucho menor.

Por último, Arnedo anunció la integración completa de la asociación en el entramado de CETM, indicando que “estamos muy contentos” y “con ello vamos a hacer más grande el sector del transporte”, sin perjuicio de ganar el pleito que Atfrie tiene con el Ministerio de Transporte sobre su representación en el Comité Nacional.

Javier Arnedo, presidente del Comité Nacional del Transporte, con José María Arnedo y Carlos Virosque.Javier Arnedo, presidente del Comité Nacional del Transporte, con José María Arnedo y Carlos Virosque.

La cita llegó en un momento en el que las empresas de transporte frigorífico tienen sobre la mesa una amplia relación de cuestiones que afectan directamente a sus costes, a la operativa y a las decisiones de inversión. Entre ellas figuraron el precio del gasóleo y los costes energéticos, los mecanismos de indexación, la falta de aparcamientos seguros, las operaciones de carga y descarga o la gestión de los palés.

A estos asuntos se sumaron dos debates especialmente relevantes para el futuro de las flotas: qué tecnología elegir para renovar los vehículos, eléctrica o diésel, y qué papel pueden desempeñar los camiones de 44 toneladas y los duotrailers.

Tras un breve parlamento del alcalde Benidorm, Antonio Pérez, que defendió el papel del transporte como eje económico integrador, el núcleo de la jornada profesional fue una mesa de debate internacional, concebida para analizar la situación del sector a través de los presidentes y representantes de distintas asociaciones.

El formato permitió trasladar al debate cuestiones que afectan de manera directa al funcionamiento cotidiano de las empresas de transporte frigorífico de toda Europa, como indicó Pedro Conejero, vicepresidente de Atfrie. Salarios, condiciones laborales, peajes, cierre de empresa, la dimensión del sector y los tráficos de cabotaje fueron varios de los problemas tratados por la mesa, que resumió cómo se encuentra el transporte frigorífico en Europa, bajo la amenaza de la escasez de conductores y la amenaza de terceros países con menores costes laborales.

El debate puso en común las principales preocupaciones del transporte y permitió confrontar distintas perspectivas sobre cuestiones como los costes, las condiciones de explotación y la evolución de los vehículos y de las operaciones logísticas en los diferentes países europeos, bajo la asociación Transfrigoroute.

Mesa redonda internacional celebrada en la asamblea de Atfrie.Mesa redonda internacional celebrada en la asamblea de Atfrie.

La agenda de la asamblea incorporó además problemas muy pegados a la operativa diaria. Los aparcamientos seguros, por ejemplo, formaron parte de las necesidades planteadas durante la jornada por su impacto directo en los conductores y en la organización de las rutas. También estuvieron presentes las cargas y descargas y la gestión de los palés, dos elementos aparentemente operativos pero con consecuencias sobre los tiempos de trabajo y la eficiencia de las empresas.

El debate adquirió así una dimensión que fue más allá del vehículo: se habló también de las condiciones en las que se desarrolla el transporte y de cómo las ineficiencias de la cadena pueden repercutir en los costes y en la productividad.

Otro de los interrogantes planteados por Atfrie apuntó directamente al proceso de transformación tecnológica del transporte: ¿Comprar eléctrico o diésel? La cuestión tuvo además un contexto específico dentro de la propia asamblea, con la participación de Jorge Alfaro, director comercial de DKV Mobility, y Jennifer Lampkin, ejecutiva de cuentas senior de Sunswap.

El debate sobre la electrificación resulta especialmente relevante para el transporte frigorífico por la necesidad de combinar la movilidad del vehículo con los requerimientos energéticos del equipo de frío. La decisión de renovar una flota implica, por tanto, valorar no solo el vehículo, sino también la infraestructura y las condiciones reales de explotación. El sector ya empieza a tener ejemplos concretos de la utilización de tractoras eléctricas, como viene sucediendo con la apuesta de flotistas como Primafrio o Disfrimur.

En la mesa de debate de presidentes, Javier Arnedo, presidente del Comité Nacional del Transporte, centró su intervención reclamando la “unidad del sector” a la hora de reclamar los problemas del sector. Por su parte, Carmelo Gonzalez Carmelo González, presidente de la CETM, centró su intervención en varios de los retos que afrontan las empresas de transporte, especialmente las pequeñas, y en la necesidad de contar con un marco que les permita afrontar las inversiones y cambios que exige el futuro del sector.

Mesa de las asociaciones empresariales.Mesa de las asociaciones empresariales.

Uno de los asuntos destacados fue la fiscalidad. Los intervinientes reclamaron que las empresas puedan afrontar sus obligaciones tributarias sin perder capacidad para invertir y mantener su actividad. También se abordó la falta de profesionales y la formación, en un contexto en el que el transporte necesita incorporar nuevos conductores y facilitar su acceso al mercado laboral.

La sostenibilidad y la transición hacia combustibles alternativos ocuparon también parte de su intervención. González cuestionó que España no esté avanzando al mismo ritmo en la implantación de determinadas alternativas energéticas y defendió que no se puede exigir al transporte una transformación tecnológica sin adaptar al mismo tiempo el marco fiscal. En este sentido, señaló la necesidad de revisar la fiscalidad aplicada a combustibles alternativos y productos recuperados.

En conjunto, su intervención puso el foco en la incertidumbre que generan los cambios regulatorios, fiscales y tecnológicos, pero también en las oportunidades que pueden surgir si el sector cuenta con las condiciones adecuadas para afrontar la transformación.

Por su parte, José María Arnedo, centró su intervención en el talento humano del sector, explicando que “nos faltan miles de conductores, hay que bajar el nivel de exigencia para sacarse el carnet”.

En este sentido, Carlos Folchi, representante de Fenadismer, situó su intervención en los grandes retos que afronta el transporte por carretera ante el creciente volumen de normativas y cambios que debe asumir el sector. Desde Fenadismer, destacó la necesidad de abordar estos desafíos con una visión conjunta de toda la cadena del transporte y de convertir las dificultades actuales en oportunidades de transformación.

Folchi identificó tres grandes retos, entre los que destacó especialmente la digitalización, entendida no solo como una obligación normativa, sino como una herramienta para mejorar la eficiencia y la competitividad de las empresas. También puso sobre la mesa la descarbonización y la reducción de emisiones, subrayando la importancia del transporte por carretera y de las empresas que lo hacen posible.

El tercer gran eje fue el factor humano, especialmente la falta de profesionales. En este sentido, defendió que es necesario mejorar las condiciones del sector, no solo desde el punto de vista de la actividad y la retribución, sino también mediante un mayor reconocimiento y desarrollo profesional que permita hacer del transporte una actividad más atractiva para los trabajadores.

En conjunto, Folchi reclamó abordar estos retos desde una visión global de toda la cadena logística, identificando los problemas que requieren una respuesta inmediata y aprovechando al mismo tiempo las oportunidades que ofrecen la digitalización, la sostenibilidad y la mejora de las condiciones profesionales.

Por último, Víctor González, presidente de Fetransa, defendió una visión optimista pero realista sobre el futuro del transporte y reclamó que el sector afronte sus retos desde una perspectiva constructiva, evitando caer únicamente en el victimismo. Como representante de las pequeñas empresas y de los autónomos, puso el foco en las dificultades específicas que afrontan estos operadores para adaptarse a los cambios que exige la actividad.

Uno de los principales ejes de su intervención fue la sostenibilidad, que, a su juicio, no debe limitarse únicamente a su dimensión medioambiental. González señaló que cualquier proceso de transformación debe ser también económicamente viable, ya que las empresas que tienen que realizar las inversiones deben disponer de capacidad para asumirlas. En este sentido, planteó la necesidad de compatibilizar los objetivos ambientales con la realidad económica de las pequeñas empresas.

También destacó la importancia de la representatividad del sector para trasladar sus problemas y necesidades tanto a la Administración como al resto de actores de la cadena logística. En particular, se refirió a la relación con los cargadores, reconociendo que en ocasiones existe cierta tensión, pero defendiendo siempre la búsqueda de soluciones consensuadas.

En conjunto, González reclamó diálogo, capacidad de adaptación y soluciones viables, especialmente para las pequeñas empresas y autónomos, y una visión de la sostenibilidad que tenga en cuenta tanto las exigencias medioambientales como la capacidad económica de quienes deben llevar a cabo las inversiones

La Noche del Frío rinde homenaje al empresario Miguel Ramón

La cena de gala de la Noche del Frío, patrocinada por Frigicoll Thermo King, tuvo uno de sus momentos más emotivos con el homenaje a Miguel Ramón, empresario del transporte frigorífico y uno de los fundadores de Atfrie, como explicó José María Arnedo, presidente de la patronal.

La familia de Miguel Ramón recogió el galardón a su trayectoria.La familia de Miguel Ramón recogió el galardón a su trayectoria.

El vicepresidente de Atfrie, Pedro Conejero, fue el encargado de glosar la trayectoria de Ramón ante familiares, empresarios y profesionales del sector. En un discurso marcado por la emoción, Conejero recordó los comienzos del empresario en el transporte durante los años setenta, una etapa especialmente compleja para el sector, y destacó su perseverancia y compromiso hasta consolidar, junto a su hermano Juan, la empresa familiar.

Conejero puso también en valor la continuidad del proyecto empresarial en manos de sus hijos y subrayó el papel de Miguel Ramón como referente para las nuevas generaciones. Generosidad, respeto, discreción, fortaleza y compromiso con el sector fueron algunos de los valores que el vicepresidente de Atfrie vinculó a su figura.

“Fue un amigo por encima de todo”, destacó Conejero, quien recordó especialmente su implicación con la asociación y con sus compañeros de profesión. El discurso concluyó con un sentido reconocimiento a su familia y con un aplauso de los asistentes en memoria de un empresario cuya trayectoria quedó estrechamente ligada al desarrollo del transporte frigorífico y a la propia historia de Atfrie.

La velada incluyó asimismo la presentación de novedades de Frigicoll Thermo King, entre ellas la función EcoMode, orientada a reducir el consumo de combustible de sus equipos de control de temperatura.