05/10/2026 MUNDO MARÍTIMO

Las principales rutas del transporte marítimo de contenedores presentan un escenario dispar al comenzar octubre: mientras Hapag-Lloyd y CMA CGM anuncian incrementos generales de tarifas (GRI) hacia Latinoamérica, los fletes Asia–Europa continúan descendiendo y el Transpacífico muestra señales de haber alcanzado su máximo. Los anuncios reflejan intentos por elevar las tarifas, pero su aplicación efectiva dependerá de las condiciones del mercado.

Hapag-Lloyd anunció un GRI (general rate increase) desde el Lejano Oriente hacia la Costa Este de Sudamérica (ECSA), Costa Oeste de Sudamérica (WCSA), Costa Oeste de México y Centroamérica, además del Caribe, incluido Panamá, desde el 15 de octubre. Las tablas publicadas contemplan aumentos de US$1.000 para contenedores de 20 y 40 pies de carga dry y de 40 pies reefer no operativos (NOR)— equipos con el sistema de refrigeración apagado utilizado para transportar carga seca—, salvo estos últimos en dirección hacia el Caribe, cuyo valor permanece sin cambios.

CMA CGM aplicará también un incremento de US$1.000 por contenedor desde el 15 de octubre, según fecha de embarque, desde todos los puertos asiáticos hacia ambas costas de Sudamérica y Centroamérica, México y el Caribe. Comprenderá carga dry, reefer, fuera de gálibo— carga que excede las dimensiones estándar del contenedor— y vacíos sujetos al pago de flete. La línea explicó que busca ofrecer “un servicio confiable y eficiente”; su aviso específico para ECSA aludió a la necesidad de “garantizar la sostenibilidad del servicio” y mantener su calidad, sin detallar factores concretos de demanda o capacidad.

En las rutas intrarregionales, Hapag-Lloyd anunció para el 1 de noviembre un GRI de US$400 por contenedor dry desde ECSA hacia WCSA, mediante el servicio ‘CON’, y de US$300 hacia otros destinos en la región mediante los servicios ‘GS1’ y ‘SEC’. CMA CGM, por su parte, estableció desde el 1 de octubre un GRI del servicio ‘Brazex’ desde ECSA hacia WCSA y otros mercados americanos: US$1.000 por contenedor de 20 pies y de US$500 para los de de 40 pies, para carga dry. La línea naviera fundamentó este ajuste en la rentabilidad y calidad del servicio.

A nivel global, el World Container Index (WCI) de Drewry cayó un 1% al 1 de octubre, hasta US$4.434/FEUY, impulsado por las bajas en Asia–Europa. Shanghái–Génova retrocedió un 3%, a US$3.702, y Shanghái–Róterdam un 2%, a US$3.399. Ambas rutas acumulan doce semanas consecutivas de descensos, en un contexto de demanda débil.

Drewry señala que el aumento de los tránsitos por Suez incorpora capacidad efectiva y presiona los fletes a la baja. Las líneas navieras intentarán revertir la tendencia mediante mayores tarifas FAK a partir de la segunda quincena de octubre, aunque su implementación es incierta. La consultora prevé nuevas bajas durante la semana siguiente por los cierres de fábricas asociados a la Golden Week (1 al 7 de octubre).

En el Transpacífico, Shanghái–Nueva York subió un 1%, a US$10.428/FEU, mientras Shanghái–Los Ángeles permaneció en US$7.835. Drewry espera descensos ante menores volúmenes y una reducción de las cancelaciones de itinerarios anunciadas, de trece a diez.

Peter Sand, analista jefe de Xeneta, considera que el mercado hacia Estados Unidos “ha alcanzado su máximo de 2026 tras la crisis de Ormuz”. Atribuye el giro al alivio de la congestión asiática y a la reducción de exportaciones durante los feriados chinos. Sin embargo, las tarifas hacia las costas Oeste y Este estadounidenses siguen un 344% y un 335% sobre los niveles anteriores a la crisis.

Para los próximos tres meses, Xeneta proyecta valores de US$6.000–7.000 por FEU hacia la Costa Este y US$4.500–5.500 hacia la Costa Oeste. “Sería una corrección considerable, pero no un desplome”, advierte Sand, quien prevé costos elevados durante el resto del año, sujetos a nuevas disrupciones o conflictos geopolíticos.