28/07/2026 GRUPO C DE COMUNICACIÓN

El petróleo corrige con fuerza tras la pausa de los ataques estadounidenses contra Irán y las señales de mediación diplomática. Sin embargo, la interceptación de seis embarcaciones, la explosión de un petrolero y los últimos avisos de seguridad marítima mantienen elevada la incertidumbre sobre la navegación comercial.

El precio del petróleo ha reaccionado con una fuerte caída a las señales de desescalada entre Estados Unidos Irán, aunque la situación operativa en el estrecho de Ormuz continúa lejos de normalizarse.

Según la cotización de IC BNP Paribas consultada hoy lunes, el barril de Brent se situaba en 88,63 dólares, con un descenso diario del 8,93 %. La corrección llega después de que la referencia superara los 100 dólares en algunos contratos durante la semana anterior. Pese al retroceso de la jornada, el Brent todavía acumula una subida del 23,9 % en el último mes y del 48,44 % desde comienzos del año.

El mercado responde así a la suspensión temporal de los bombardeos estadounidenses y a la apertura de contactos diplomáticos para reducir la tensión. No obstante, Irán asegura que mantiene el control sobre el estrecho y sostiene que la vía marítima continúa cerrada, mientras prosiguen las conversaciones con Omán sobre la gestión del tráfico.

Irán intercepta seis buques en Ormuz

Las autoridades iraníes informaron este lunes de la interceptación de seis embarcaciones que intentaban atravesar una ruta considerada por Teherán como “ilegal e insegura”.

Según la emisora estatal iraní IRIB, los buques habían apagado sus sistemas de navegación y posicionamiento. Uno de ellos habría sufrido un accidente, mientras los otros cinco habrían regresado al golfo Pérsico tras la intervención iraní. La versión no ha sido verificada de forma independiente y debe situarse dentro de la disputa entre Irán y Estados Unidos sobre qué corredores pueden utilizar los buques comerciales.

La Guardia Revolucionaria iraní también afirmó haber realizado disparos de advertencia antes de detener las embarcaciones. Este episodio se suma a otras intercepciones anunciadas durante las últimas semanas y refuerza la posición de Teherán de exigir que los buques utilicen únicamente las rutas autorizadas por sus autoridades.

Un petrolero habría impactado contra una mina

Durante el fin de semana, la agencia iraní Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, informó de que un petrolero explotó tras impactar contra una mina marina en el estrecho.

Según esta versión, el buque se había desviado de la ruta establecida por Irán. Sin embargo, las autoridades iraníes no habían facilitado inicialmente la identidad del petrolero, la magnitud de los daños ni información sobre posibles víctimas. Por tanto, el incidente continúa pendiente de una confirmación oficial más detallada.

La utilización o presencia de minas incrementaría el riesgo para la navegación por encima de los ataques puntuales con misiles o drones. Además de los daños directos, esta amenaza puede afectar a las decisiones de los armadores, las primas de seguro y las condiciones exigidas por las tripulaciones para atravesar la zona.

UKMTO investiga otro incidente en el golfo de Omán

La organización británica UK Maritime Trade Operations (UKMTO) recibió el 25 de julio un aviso sobre un incidente entre un petrolero y fuerzas militares en el golfo de Omán.

El organismo no ha concretado la naturaleza del suceso ni ha atribuido responsabilidades. Mientras continúa la investigación, ha recomendado a los buques consultar la información más reciente de seguridad marítima y mantener la vigilancia ante la evolución del entorno operativo.

Un día antes, UKMTO también recibió una alerta en el sur del mar Rojo. Un petrolero comunicó la caída de un proyectil desconocido en las proximidades de la embarcación. El buque y su tripulación se encontraban a salvo, mientras el posible impacto medioambiental permanecía sin confirmar.

Aunque este segundo episodio se produjo lejos de Ormuz, muestra que el riesgo para el transporte marítimo continúa extendiéndose a otros corredores estratégicos, especialmente en el entorno de Bab el-Mandeb.

El petróleo baja, pero el tráfico no se recupera

El análisis de XTB, elaborado con datos de Bloomberg, atribuye la corrección del petróleo a la pausa militar y a las expectativas de negociación. La firma situaba el descenso del Brent en torno al 4,3 % durante las primeras horas de la jornada, antes de que la caída se ampliara posteriormente en la cotización de IC BNP Paribas.

Sin embargo, la evolución de los precios todavía no se corresponde con una recuperación efectiva de la navegación. Según XTB, con datos de Bloomberg, el domingo 26 de julio atravesaron Ormuz únicamente ocho buques mercantes, cinco de ellos petroleros. En Bab el-Mandeb se contabilizaron 14 embarcaciones mercantes y un solo petrolero, los niveles diarios más bajos del año recogidos en su análisis.

La misma fuente señala que el contrato de Brent de octubre se acercó al entorno de los 86 dólares y sitúa entre 84 y 86 dólares una posible zona técnica de soporte. No obstante, esta referencia responde a un análisis de mercado y no elimina la posibilidad de nuevas subidas si se agravan las interrupciones físicas del suministro.

La pausa de los ataques ha rebajado momentáneamente la prima de riesgo incorporada al petróleo, pero no ha resuelto los principales condicionantes logísticos. Ormuz sigue sometido a controles, continúan las intercepciones y no existe todavía una reapertura estable que permita recuperar los flujos habituales.

A ello se añade la tensión en el mar Rojo y sobre las rutas alternativas utilizadas para trasladar petróleo desde el golfo Pérsico. Por tanto, la caída del Brent refleja una mejora de las expectativas políticas a corto plazo, más que una normalización del transporte energético.