25/06/2026 MUNDO MARÍTIMO

Los primeros buques comenzaron a cruzar el Estrecho de Ormuz bajo un esquema coordinado por la Organización Marítima Internacional (OMI), marcando un paso relevante en la recuperación del tránsito marítimo tras meses de interrupciones provocadas por el conflicto entre Estados Unidos e Irán. La iniciativa, que requirió varios meses de negociaciones para concretarse, permitirá evacuar a cientos de naves y cerca de 11.000 tripulantes que permanecían varados en el Golfo Pérsico. Según datos de seguimiento marítimo de LSEG.

De acuerdo con la OMI, el esquema fue posible tras el acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Washington y Teherán. El plan contempla dos rutas temporales para la salida de los buques: una vía norte a través de aguas iraníes y otra por el sur, mediante acciones coordinadas entre  Omán y Estados Unidos.

Al menos 35 naves adicionales, principalmente graneleros, buques de carga general y portacontenedores, además de cinco tanqueros y remolcadores, se preparaban para utilizar estas rutas.

La OMI advirtió que las naves deben esperar instrucciones antes de avanzar y recordó que los movimientos pueden ser suspendidos por razones de seguridad. La sección central del tradicional Sistema de Separación de Tráfico del estrecho continúa sin utilizarse debido al riesgo de minas, según fuentes del sector marítimo y de seguridad.

Recuperación gradual

Según análisis de Kpler, los tránsitos por Ormuz superan actualmente los 25 buques diarios, frente a los 10 u 11 registrados previamente. Sin embargo, la cifra sigue muy por debajo de los cerca de 125 movimientos diarios observados antes del inicio del conflicto.

Pese a la mejora, entre 500 y 600 naves continúan atrapadas dentro del Golfo, incluyendo hasta 100 tanqueros, según estimaciones de la OMI y del mercado. La iniciativa actual tampoco contempla a los buques que buscan ingresar a la región para cargar petróleo.

Para la aseguradora Allianz Commercial, la crisis ha convertido a la incertidumbre geopolítica en el principal riesgo que enfrenta actualmente la industria marítima. La compañía estima que cerca de 1.150 buques de carga y hasta 20.000 tripulantes permanecen afectados por las restricciones operativas en la zona, mientras buques y cargas valoradas en aproximadamente US$125.000 millones siguen expuestas a las consecuencias del conflicto.

Costos de la incertidumbre

Thomas Lillelund, director ejecutivo de Allianz Commercial, en el más reciente análisis sectorial de la compañía señaló que la industria ha pasado de operar en un entorno relativamente estable a uno cada vez más complejo y volátil. A su juicio, la resiliencia, la geopolítica y la eficiencia deberán coexistir en un escenario donde el costo de la incertidumbre está redefiniendo el transporte marítimo.

La aseguradora también alertó que, incluso si se mantiene el acuerdo de paz y el estrecho reabre completamente, serán necesarias garantías sólidas de navegación segura para recuperar los niveles de tránsito previos a la guerra.

Reclamaciones en aumento

Paralelamente, Allianz informó que ya ha recibido reclamaciones relacionadas con daños sufridos por naves durante el conflicto, algunas de las cuales podrían derivar en pérdidas totales.

Las primas de seguros de guerra para los buques se han disparado, llegando en algunos casos a superar US$1 millón para transitar por Ormuz. Sin embargo, la aseguradora subrayó que la principal preocupación de armadores y operadores no ha sido el costo de las pólizas, sino la seguridad de las tripulaciones y de las naves en una zona de alto riesgo.

Según Regis Broudin, responsable global de reclamaciones marítimas de Allianz Commercial, las pérdidas humanas y los daños materiales en buques y cargas constituyen actualmente las principales causas de las reclamaciones. Entre las naves afectadas figuran portacontenedores, graneleros y tanqueros alcanzados por drones y misiles durante las hostilidades.