25/06/2026 TRANSPORTE XXI

La revisión del sistema europeo de comercio de emisiones abre “la última oportunidad” para los puertos europeos, que denuncian pérdidas de tráficos, desvíos de escalas y fuga de inversiones hacia enclaves extracomunitarios.

Los puertos europeos han intensificado su presión para reformar el sistema marítimo de comercio de emisiones de la UE (EU-ETS), cuya revisión prepara Bruselas. La Organización Europea de Puertos Marítimos (ESPO) considera que esta es “la última oportunidad” para corregir un modelo que, desde su entrada en vigor en 2024, está provocando desvíos de tráfico, pérdida de competitividad y menor conectividad internacional en favor de puertos extracomunitarios.

El sistema aplica el 100 por ciento del coste ETS a los trayectos entre puertos de la UE y el 50 por ciento a los viajes con terceros países. Según los puertos, esto está llevando a navieras y operadores a trasladar operaciones hacia puertos del norte de África y del Mediterráneo oriental para reducir costes. Aunque el impacto es especialmente visible en los grandes hubs mediterráneos, ESPO advierte de que ya afecta al conjunto del sistema portuario europeo, con menos escalas directas, especialmente con Asia, y más inversiones fuera de la Unión.

“La Comisión Europea y los responsables políticos europeos deben finalmente extraer las lecciones de estos primeros años de aplicación. Ya es hora de actuar”, afirma la secretaria general de ESPO, Isabelle Ryckbost.

La organización sostiene que el actual diseño del ETS contradice otros objetivos estratégicos europeos. “Los puertos europeos son clave para lograr la transición energética y los objetivos de seguridad energética de Europa, y para garantizar la preparación militar europea. Ya no podemos aceptar una política que genera fugas de carbono y riesgos para destruir la fortaleza económica y la competitividad de puertos estratégicamente situados”, advierte Ryckbost.

ESPO también alerta de que el sistema está perjudicando al transporte marítimo de corta distancia y favoreciendo un retorno de mercancías a la carretera. “Durante décadas, Europa ha seguido una política clara para trasladar el tráfico de la carretera al marítimo a través de su conocido concepto de Autopistas del Mar. El actual EU-ETS está haciendo todo lo posible para devolver la carga de transporte marítimo corto a la autopista”, lamenta.

Distorsiones

Además, los puertos consideran contradictorio que el transporte por carretera permanezca fuera del ETS hasta 2028 mientras el marítimo ya soporta plenamente el sistema, generando distorsiones que dificultan los objetivos climáticos y logísticos de la UE.

Entre las propuestas trasladadas a la Comisión Europea, ESPO pide flexibilizar el criterio del 65 por ciento de transbordo utilizado para excluir determinados puertos vecinos de la consideración de puerto de escala, evitar nuevas ampliaciones del sistema hasta corregir los desequilibrios actuales, proteger a las regiones periféricas y reinvertir una mayor parte de los ingresos del ETS en proyectos de descarbonización, electrificación e infraestructuras sostenibles.

La patronal insiste en que respalda la transición ecológica, pero rechaza que esta se haga a costa de la competitividad portuaria. “ESPO y sus miembros están y siguen estando plenamente comprometidos con la agenda de descarbonización de Europa. Sin embargo, ya no se puede ignorar el impacto no deseado del actual EU-ETS tanto en la descarbonización como en la competitividad”, subraya Ryckbost.

La revisión en curso será decisiva para el futuro. El sector teme que, sin cambios relevantes, Europa acelere la deslocalización de tráficos estratégicos hacia puertos fuera de su marco regulatorio. “Actualmente, Bruselas realiza grandes esfuerzos y desarrollando nuevos instrumentos para acelerar, reindustrializar, simplificar y fortalecer la competitividad y resiliencia de Europa. Pero estos esfuerzos son una gota en el océano para los puertos si no se revisa seriamente el actual sistema marítimo UE-ETS”, concluye la secretaria general.