05/05/2026 EL MERCANTIL

La proliferación de transitarios digitales nativos comenzó hace años, pero la pandemia actuó como catalizador para su impulso. Sin embargo, este periodo, ya superado, no ha sido suficiente para cerrar las brechas tecnológicas que aún persisten en el sector logístico, y muy especialmente, en el negocio de los ‘freight forwarders’. Si bien la digitalización en el ámbito transitario se encuentra en una fase de consolidación, los avances en esta cuestión continúan siendo desiguales. Y es que, según apunta la Universidad Camilo José Cela (UCJC), sólo el 27,2% de las empresas logísticas españolas emplean soluciones en la nube y únicamente el 7% declara disponer de una cultura digital avanzada. Se trata de un panorama que dibuja un escenario de evidente capacidad de mejora. “No tengo ejemplos concretos, pero la digitalización tiene que ser de todos. Lo que pasa habitualmente es que, como transitario, te quedas a medias”, explica el secretario técnico de la federación española de transitarios y representantes aduaneros (Feteia), Martín Fernández.

“Tú puedes querer ser 100% digital, pero si otro actor de la cadena te exige un papel, ya no lo eres”
Martín Fernández Secretario técnico de Feteia

“Tú puedes querer ser 100% digital, pero si cualquier otro actor de la cadena te exige un papel, ya no lo eres”, asevera. Y esto ocurre porque, de nuevo, la cultura continúa siendo la de la protección del dato al máximo nivel, según Martín Fernández. “Al bajar a tierra, cada uno tiende a proteger lo suyo”, y en esta casuística, es el dato y el modelo de negocio que hasta ahora haya funcionado en cada caso, detalla Fernández. Las plataformas tecnológicas de los transitarios digitales, como el francés Ovrsea, creado en 2018; o los alemanes Forto, creado en 2021, y Sennder, de 2019; permiten cotizar precios de todos los modos de transporte, gestionar los trámites aduaneros y seguir la mercancía en tiempo real, entre otras facilidades. Ninguno de ellos ha respondido a la solicitud de este periódico para participar en esta información.

En su momento, algunos de estos transitarios digitales ponían el foco en España como centro de operaciones del sur de Europa o incluso como primer paso antes de dar el salto a América Latina. Los expertos del sector señalan que España no ha perdido posiciones en ese puente logístico entre Europa y América Latina, si bien admiten que el contexto competitivo ha evolucionado considerablemente desde la pandemia. “Por un lado, la falta de madurez digital del tejido logístico español continúa dificultando la implantación de modelos puramente digitales”, señala la directora del Grado en Transporte y Logística de la UCJC, Marta Serrano. “Por otro, los operadores tradicionales han acelerado su transformación incorporando tecnologías como big data, automatización e IA, lo que ha elevado sustancialmente la competencia”.

“El puente con Latinoamérica sigue siendo nuestra gran apuesta”
Verónica Jiménez Directora de ESIC Emprendedores

Desde centros educativos como ESIC University también se sigue percibiendo una oportunidad pendiente de explotar con Latinoamérica, incluso a nivel educativo especializado. “El puente con Latinoamérica sigue siendo nuestra gran apuesta. España sigue siendo el laboratorio de talento que conecta ambos mundos”, describe la directora de ESIC Emprendedores, Verónica Jiménez, que asegura que los centros adscritos a la escuela reciben cada año emprendedores procedente de países latinoamericanos que buscan completar su conocimiento con las herramientas disponibles en territorio español. Ello querría decir que la perspectiva del sector, la oportunidad y el potencial siguen ahí, pero el contexto actual obliga a desarrollar modelos híbridos, mejor integrados y basados en la interoperabilidad y la analítica avanzada. “¿En qué quedaron las intenciones de digitalizar los transitarios? En una hibridación real”, detalla Jiménez. “En nuestras aulas ya no vemos perfiles puramente analógicos o digitales. Desde ESIC formamos profesionales que entienden que el código no sirve de nada sin la red humana”.

“Hay espacio para transitarios nativos digitales por la creciente demanda de visibilidad, trazabilidad y automatización”
Marta Serrano Directora del Grado en Transporte y Logística de la UCJC

Pese a las deficiencias que presenta el sistema actual, el sector no se manifiesta preocupado porque, aseguran, sólo se puede mejorar. “Espacio hay para todos. Caben de sobra muchas más empresas ya nacidas digitales, y las que no nacen digitalizadas, se irán digitalizando progresivamente”, argumenta Martín Fernández (Feteia). En el centro de estudios de ESIC cunde una sensación similar, en tanto que “la tecnología ya no asusta”, en palabras de Verónica Jiménez. Y Marta Serrano (UCJC) también opina que cabe mucha mayor presencia de transitarios nativos digitales en un contexto sectorial como el actual. “El mercado sigue ofreciendo espacio para transitarios nativos digitales debido a la creciente demanda de visibilidad, trazabilidad y automatización”, asevera. No obstante, los retos siguen siendo prácticamente los mismos que hace años: asegurar la interoperabilidad real y la integración de sistemas —”la ausencia de estándares comunes continúa dificultando la visibilidad integral de la cadena logística”, explica Serrano—; acortar tiempos, y asegurar el talento humano.

LA HOJA DE RUTA DE ESPAÑA EN MATERIA DE DIGITALIZACIÓN
Como se constata, para los transitarios, la digitalización ha dejado de implicar simplemente factores como pasar del papel al formato electrónico o encontrar y enviar información digitalmente. Dado este panorama, el Gobierno central impulsó recién llegada la pandemia el llamado Plan España Digital 2026, que busca armonizar la digitalización en nuestro país para equipararla a sus vecinos europeos en multitud de ámbitos, incluida la digitalización de procesos relacionados con el transporte de mercancías. Para la digitalización de las pequeñas y medianas empresas (pymes) y de los autónomos ya se han adoptado medidas como el lanzamiento de la primera convocatoria del programa Kit Digital por 500 millones de euros, del que se han recibido más de 65.000 solicitudes y concedido más de 11.000 bonos de digitalización.

Cabe recordar que los informes Letta y Draghi argumentan que la fragmentación digital y la falta de una política tecnológica común debilitan a Europa, subrayando la necesidad de inversiones cuantiosas, avances políticos y coordinación. “Por todo ello, en materia de soberanía digital, España no puede quedarse atrás”, argumenta el ministerio de Economía, Comercio y Empresa, uno de los impulsores de esta iniciativa. Los informes Letta y Draghi también señalaban una evidente brecha de inversión privada en tecnologías entre Europa y Estados Unidos y China. En el caso de los dos últimos, es varias veces superior que en territorio europeo, donde se genera sólo el 7% de las empresas tecnológicas unicornio a nivel mundial, y donde el gasto privado en tecnología es entre el 30% y el 40% inferior a las otras potencias. Y para el Ejecutivo español, nuestro país “dispone de iniciativa, recursos y talento y, además, cuenta con activos notables”.

El Plan España Digital 2026 destaca una base sólida para diseñar una estrategia estatal de digitalización

En aras de la digitalización completa, incluidas las actividades tocantes a las mercancías, el plan destaca entre las fortalezas “una base sólida que combina activos regulatorios, científicos y energéticos difíciles de replicar”, combinando ciencia, liderazgo en ciberseguridad y software libre que proporcionan capacidad para diseñar una estrategia española. Además, el plan identifica ventanas de oportunidad en tecnologías como la IA generativa y datos federados en industria y movilidad, entre otros. También señala entre las posibles amenazas el entorno crecientemente incierto y la combinación de tensiones geopolíticas, la concentración tecnológica y modelos digitales “autoritarios”, lo que obliga a España a reforzar urgentemente sus capacidades estratégicas. “España es un nodo crítico entre continentes, lo que incrementa el riesgo de ciberataques o sabotajes físicos”.

Para ello, el documento llama a desarrollar paquetes tecnológicos de código abierto para su uso por parte de las administraciones públicas, “en línea con lo que están haciendo también otros Estados europeos de nuestro entorno, como Francia o Alemania”. Según la hoja de ruta, “España cuenta con empresas punteras en soluciones de código abierto que podrían participar en el proyecto”, y su adopción permitiría ahorrar costes y reforzar la soberanía y la seguridad de los sistemas tecnológicos.