20/04/2026 LOGÍSTICA PROFESIONAL
Con motivo del 16 de abril, Día Europeo de la Logística 2026, Logística Profesional ha reunido la opinión de varios expertos del sector sobre qué decisión creen que debería tomar hoy la logística que será clave para su supervivencia a medio plazo, y coinciden en una idea clave: el futuro ya no se improvisa. La incertidumbre geopolítica, la presión regulatoria y la transformación tecnológica, hacen que las decisiones que se tomen hoy determinarán qué empresas seguirán operando dentro de cinco años.
“La decisión que hoy debe tomar el sector logístico es seguir avanzando en la estrategia de just in case y abandonar definitivamente la táctica de reaccionar a los cambios. En 2026 el entorno ya no permite improvisar sin datos: nuevas obligaciones regulatorias, cambios aduaneros, la futura Ley de Movilidad Sostenible, los cambios geopolíticos, la digitalización obligatoria y una fuerte presión sobre los costes están transformando el sector. El abastecimiento ya no está asegurado, por lo tanto, es imprescindible la gestión predictiva de la cadena de suministro. La decisión clave no es solo tecnológica ni operativa, sino estratégica. El sector tiene que seguir avanzando en su transformación tecnológica para ser capaz de planificar a medio y largo plazo. Adaptarse a cadenas de suministro cada vez más necesariamente flexibles o responder a la falta de talento no se soluciona con medidas puntuales, sino con una forma distinta de gestionar la empresa, es decir, con nuevos procesos. Eso nos permite ser un sector que aporta valor. En definitiva, sobrevivirán las empresas que empiecen hoy a planificar, invertir en digitalización útil y reforzar su capacidad de adaptación”, apunta Francisco Aranda, presidente UNO Logística.
Por su parte, Ramón García, director general CEL, se enfoca en la importancia de la digitalización interoperable: “La decisión más importante que se debe tomar en las cadenas de suministro de hoy para garantizar su supervivencia en los próximos cinco años es apostar de forma decidida por una digitalización interoperable, basada en datos compartidos y sostenida por profesionales formados para liderar esta transición. La logística ya no se juega en la capacidad de incorporar tecnología, sino en la de integrarla en ecosistemas conectados, donde la información fluye con estándares comunes, seguridad y confianza. La resiliencia, la sostenibilidad y la competitividad dependerán de esa capacidad de compartir datos en tiempo real a lo largo de toda la cadena. Pero esta transformación solo será viable si contamos con el talento preparado. Necesitamos perfiles que dominen analítica avanzada, inteligencia artificial, automatización, interoperabilidad y las nuevas exigencias regulatorias. Sin profesionales cualificados, la tecnología no transforma el sector. En este contexto, el CEL desempeña un papel estratégico. Somos la referencia en España en formación especializada en logística y ayudamos a empresas y profesionales a adquirir las competencias que esta nueva etapa exige. Además, somos el foro de debate del sector, el espacio donde se analizan tendencias, se comparten experiencias y se construye la visión común sobre el futuro de la logística”.
Mientras, Ramón Valdivia, vicepresidente de la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC) y miembro de la Ejecutiva de la Organización Internacional del Transporte por Carretera (IRU), asegura que el enfoque debe estar puesto en atraer y fidelizar a nuevas generaciones: “Si el sector logístico tuviera que tomar hoy una decisión con impacto a cinco años, sería apostar por formar, atraer y fidelizar a nuevas generaciones de conductores. Sin personas al volante no hay cadena de suministro, y el déficit actual -que ya es de miles- seguirá creciendo, convirtiéndose en el principal cuello de botella. La carretera es el eslabón esencial de la logística. Esto exige mejorar las condiciones reales del oficio: dignificar y hacer más eficientes los procesos de carga y descarga -como impulsamos con Transprime SSC en el proyecto ‘El Conductor al Frente’- y ampliar las áreas de descanso y parkings seguros, clave para la calidad de vida y la seguridad. En paralelo, es imprescindible acelerar la digitalización. ASTIC fue pionera al introducir el eCMR en España en 2016 y acaba de impulsar corredores digitales con Usyncro, capaces de reducir hasta un 30% los costes de transacción y un 60% los tiempos de tramitación, eliminando errores del papel. Por último, es fundamental avanzar en la neutralidad tecnológica en la transición energética. Con un 98% de camiones aún de combustión, ganar autonomía con combustibles renovables como el HVO será clave, junto a un mayor partenariado con los clientes”.
Una triple transición es necesaria indica Nuria Lacaci, secretaria general de ACE Cargadores: “El sector debe blindar su soberanía operativa mediante una triple transición: diversificación, digitalización y transición energética. En un mundo fragmentado, la supervivencia en cinco años dependerá de haber sustituido la dependencia de rutas y proveedores únicos por una diversificación estratégica, apoyada en una visibilidad total de la cadena de suministro. La digitalización ya no es una opción de eficiencia, sino una herramienta esencial para una toma de decisiones más rápida. Solo mediante la inteligencia predictiva podremos modificar operaciones en tiempo real ante imprevistos globales. Paralelamente, la descarbonización debe entenderse no solo como una necesidad climática, sino como una estrategia de estabilidad de costes. Apostar por energías y combustibles alternativos no es solo ética ambiental, es protegerse frente a la volatilidad de los precios fósiles dictados por la inestabilidad internacional. Aquellas compañías que hoy decidan invertir en redes más próximas y flexibles, en tecnologías de visibilidad y en un transporte menos dependiente del petróleo, serán las únicas capaces de absorber los choques de 2030. La logística del futuro será adaptativa, inteligente y verde, o simplemente no podrá operar en un tablero global cada vez más hostil”.
Es imprescindible ser anticipativos, defiende Marta Simón, directora general de FM Logistic Ibérica: “La decisión más relevante que debe tomar hoy el sector logístico es avanzar hacia un modelo operativo más resiliente, sostenible y basado en el dato. En un entorno marcado por la volatilidad y la complejidad de las cadenas de suministro, ya no es suficiente con ser eficientes: es imprescindible ser anticipativos. La digitalización end-to-end de las operaciones permitirá mejorar la visibilidad, optimizar recursos y responder con mayor agilidad a posibles disrupciones. Tecnologías como la analítica avanzada o la inteligencia artificial serán clave para transformar la toma de decisiones y aumentar la capacidad predictiva del sector. Al mismo tiempo, la sostenibilidad debe consolidarse como eje estratégico. La descarbonización del transporte, la eficiencia energética en plataformas logísticas y la colaboración entre actores de la cadena serán determinantes para cumplir con los objetivos regulatorios y las expectativas de clientes y sociedad. Por último, el desarrollo del talento será un factor diferencial. La logística necesita perfiles cada vez más cualificados, capaces de integrar tecnología, operaciones y visión estratégica. Aquellas Compañías que impulsen este triple enfoque —resiliencia, sostenibilidad e innovación— estarán mejor posicionadas para liderar el futuro del sector”.
Rafael Pillado, Vicepresidente del Cluster South Europe HAVI se decanta por acelerar la transformación integral basada en datos: “En un sector como el logístico, marcado por una creciente complejidad operativa y por la presión constante de garantizar disponibilidad, rapidez y sostenibilidad, la decisión clave que deberíamos tomar hoy es acelerar la transformación integral basada en datos. La digitalización ya no puede entenderse como una suma de proyectos aislados, sino como una estrategia transversal que permita anticipar la demanda, optimizar flujos y fortalecer la resiliencia de toda la cadena de suministro. En la distribución alimentaria, donde trabajamos con productos sensibles, ventanas de servicio muy ajustadas y expectativas de cliente cada vez más exigentes, la capacidad de tomar decisiones apoyadas en analítica avanzada será determinante. Los próximos cinco años estarán definidos por operadores capaces de integrar visibilidad de extremo a extremo, automatización flexible y modelos predictivos que aseguren continuidad incluso en entornos volátiles. Las compañías que hoy apuesten por infraestructuras tecnológicas robustas, colaboración digital con sus partners y talento orientado al dato serán las que mantengan su competitividad. No se trata solo de ganar eficiencia: se trata de asegurar la supervivencia en un mercado donde la logística será, más que nunca, un diferenciador estratégico”.
Apuesta por la flexibilidad y la escalabilidad real de las operaciones en palabras de César Briones, Managing Partner en Exotec by Dexter: “Si el sector logístico tuviera que tomar una sola decisión hoy pensando en su supervivencia dentro de cinco años, sería apostar sin dudas por la flexibilidad y la escalabilidad real de sus operaciones, apoyándose en tecnologías que permitan adaptarse rápido a la incertidumbre, no solo a optimizar el presente. Venimos de años marcados por cambios bruscos en la demanda, con una atomización de los pedidos, tensiones en las cadenas de suministro con mezcla de canales (onmicanalidad real) y sobre todo por una creciente dificultad para encontrar mano de obra especializada, con un coste al alza y cada vez más imprevisible por cambios legislativos constantes. En este contexto, la automatización es fundamental para ofrecer la calidad de servicio que demanda el consumidor. Seguir invirtiendo en sistemas rígidos, basados en maquinaria y pensados para escenarios estables a largo plazo, es asumir un riesgo innecesario. La intralogística del futuro no será la más automatizada, sino la más adaptable, y eso pasa por soluciones robóticas. En este sentido, nuestras soluciones marcan una diferencia clara frente a los sistemas tradicionales de almacenaje o incluso frente a otros sistemas robóticos, ya que nos permite el acceso directo en todo momento a todo nuestro stock, ofreciendo la máxima adaptabilidad a cada necesidad diaria. Hablamos de una tecnología que combina alto rendimiento, modularidad y rapidez de implantación, además de funcionalidades únicas y nativas para la gestión de la caja completa, buffer de pedidos abiertos o terminados, secuenciación o pick & pack en la misma estación de picking permitiendo a las empresas crecer, reducir o reconfigurar su operativa sin grandes interrupciones ni inversiones desproporcionadas. La tendencia clara del mercado es una demanda de centros cada vez más globales, que integran no sólo el almacenaje y preparación de nuestros pedidos, sino soluciones que incluyan el almacenaje de pedidos a medias o finalizados, integrado con otras zonas de preparación, resolución del sistema de packing para los pedidos o secuenciaciones bien dentro del pedido, para la posterior paletización o para la carga de los camiones. Para finalizar, el foco en la ergonomía, la reducción de errores y la mejora de la experiencia del operario será clave. No se trata solo de productividad, sino de hacer los almacenes más atractivos, seguros y eficientes en un entorno donde el talento va a ser cada vez más escaso. En resumen, la decisión clave es clara: invertir hoy en soluciones tecnológicas flexibles, probadas y orientadas al largo plazo, que permitan responder a la complejidad y volatilidad del mercado”.
Por último, Ángel González, Adjunto al Consejero Delegado, Dtor. de RRII y Comunicación Ontime enumera las dos decisiones estratégicas que observa necesarias: “A mi entender, el sector logístico debería tomar dos decisiones estratégicas que serían claves en el desarrollo de nuestros negocios en los próximos 5 años. Por un lado, formalizar el fin de los convenios provinciales y marcar pautas de unificación en convenio único con un ámbito que recoja desde los andarines hasta el transporte pesado. Lo primero para salir del hoyo es dejar de cavar. Eso es lo primero que tenemos que hacer, dejar de hacer cada organización empresarial la guerra por nuestra cuenta, dejar de hacer acuerdos provinciales, dejar de buscar ‘mi exclusivo ámbito de trabajo’ para llegar a acuerdos que solo benefician a mi parte y van en contra del resto de los empresarios de la logística. Para lograrlo, creo necesario conseguir la unidad del banco empresarial y llegar a un III Acuerdo General que unifique, tomándonos el tiempo en años que sea necesario, dentro de un mismo marco, todas las especialidades y provincias. Y por otro, conseguir un cambio en la percepción del sector, desde el punto de vista del empleo, que tiene la sociedad. Esto, unido a una drástica simplificación de los tramites y de los plazos para la consecución de Permisos de Conducción, especialmente en los requisitos para inmigrantes. Resolver esto requiere una acción conjunta de extranjería, interior, tráfico y transportes. Vamos tarde”.
En definitiva, la transición hacia operaciones más adaptativas, descarbonizadas y basadas en datos marcará la diferencia en un entorno cada vez más volátil. Las compañías que anticipen, diversifiquen y transformen sus procesos estarán mejor posicionadas para liderar la logística del futuro.