03/03/2026 EL MUNDO
Después de la jornada de ayer, queda claro que ningún sector escapa a la incertidumbre que tensiona los mercados tras el ataque de EEUU e Israel a Irán el pasado sábado. Lo que altera un precio en un sector impacta -para bien o para mal- en otro.
A grandes rasgos, se cumplieron las previsiones del mercado ante el impacto en el precio del petróleo y del gas: el valor del primero escaló hasta rozar los 80 dólares por Barril de Brent, y el precio del segundo se vio alimentado con la decisión de una de las mayores petroleras de Qatar de detener su producción, disparando su coste casi un 50%.
En clave de sectores, se fueron materializando el impacto en las empresas dentro del conflicto bélico. En una primera lectura, los analistas de Goldman Sachs identificaban tres modelos de empresa claramente afectados por la situación en Oriente Medio: las aerolíneas, los aeropuertos y las compañías transportistas. Las tres tienen un elemento en común: son muy sensibles al aumento de los precios del petróleo.
En el caso de aerolíneas y aeropuertos, sufren las fluctuaciones en la demanda de viajes debido al riesgo geopolítico. Con gran parte del espacio aéreo crítico entre Europa y Asia efectivamente cerrado, sólo permanecía en el momento del análisis abierto un estrecho corredor entre Omán y Arabia Saudí, lo que reduce mucho la capacidad de los viajes presente, pero también la demanda en el corto plazo. El daño, lógicamente, será más grave en aquellas con una alta exposición a Asia. Y en esta situación, los aeropuertos se ven afectados por el recorte de viajeros. Todo evolucionará en función de la gravedad y duración del conflicto.
Este análisis se vio reflejado en la cotización de algunas empresas del sector, como IAG y su caída de valor del 4,72% en la sesión de ayer. Otro tanto le ocurrió, dentro del Ibex 35, a Amadeus con descensos del 2,58% y Aena, del 1,12%. En el caso de esta última, la red de aeropuertos registraba hasta en la mañana de ayer un total de 32 vuelos programados en sus conexiones con Oriente Medio, afectando a las rutas con Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Israel, Jordania y Qatar. A escala global, se contabilizan más de 3.400 vuelos cancelados con origen o destino en los siete principales aeropuertos de Oriente Medio.
El espacio aéreo también se comparte con la logística. Entre las restricciones del espacio aéreo y la capacidad de carga, es probable que las tarifas de transporte aéreo aumenten, al menos a corto plazo, según los analistas. “El aumento de la complejidad general de la cadena de suministro también es probable que impulse una mayor demanda de los servicios de las empresas de logística con pocos activos”, precisan desde Goldman Sachs. “El cierre del espacio aéreo de ocho países repercutirá en vuelos más largos con mayor coste de combustible y mayores fletes para la carga aérea”, aportan desde la Asociación de Cargadores de España.
Así, las empresas del Ibex 35 más expuestas al comercio en Oriente Medio, como Inditex y Puig, fueron las más perjudicadas con recortes en el valor de sus acciones del 4,86% y el 4,34% respectivamente, en la sesión de ayer.
Porque no queda al margen el transporte marítimo (para los contenedores). Los analistas de Goldman Sachs advierten que, si bien el estrecho de Ormuz “no es una arteria importante para las redes de líneas regulares y, por lo tanto, es poco probable que afecte al lado de la oferta como lo hizo la crisis del Mar Rojo [cuando las empresas sufragaron costes aumentando las tarifas de flete], dependiendo de la duración del conflicto y del impacto en los mercados petroleros, podría ser negativo para la demanda”. Y mientras tanto, un aumento del volumen de transportes a través del Mar Rojo requiere de mayores medidas de seguridad para los buques, dada la inestabilidad de la zona.
En este sentido, desde la Asociación de Cargadores de España apuntan que “más allá del impacto en el mercado del petróleo, otras mercancías como moda, tecnología o repuestos industriales se están viendo muy afectadas por la situación en el Estrecho de Ormuz”. Destacan el papel del Puerto de Jebel Ali, en Dubái, el “cerebro logístico de Oriente Medio” al ser uno de los pocos puertos en el mundo capaces de recibir simultáneamente varios Ultra Large Container Vessels, que son buques con volumen de más de 18.000 o 20.000 TEU (contenedores estándar de 20 pies de volumen). “Las líneas navieras más grandes del mundo tienen a Jebel Ali en sus rutas principales”, añaden.
Queda otra alternativa: los transportes por carretera. Es aquí donde los analistas de la firma financiera ven una oportunidad, para las empresas que asuman un mayor volumen de tráfico. Y señalan a empresas como Ferrovial, aunque esta ayer padecía un recorte del 1,46% en el valor de sus acciones dada su exposición a Oriente Medio. No obstante, no todo es coser y cantar en el mundo de la logística terrestre: en base a los datos del sector petrolero, la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) advertía a los transportistas que el precio del diésel podría incrementarse en 20 céntimos por litro en los próximos días. Esto “hace polvo a las empresas” cuyos costes de explotación son en un 40% el propio carburante, explicaban, pero también repercutirá en los precios, porque es un valor que se actualiza semanalmente.
En un tono más positivo, pero dentro de la afectación del conflicto (por la escalada bélica y de los precios del combustible), destacaban las empresas de energía y defensa en las previsiones de ayer los analistas de Renta 4. No es de sorpender, pues, que en el Ibex 35 se vieran impulsadas Repsol y Naturgy con subidas del 5,6% y el 1,37%, respectivamente, al calor del alza de los precios del crudo y del gas. Les seguía Enagás con una subida del precio de sus acciones del 0,36%,en contrapartida con Solaria, que vio mermado el precio de su cotización en un 4,01%, o Endesa, con caídas más tenues del 0,72% que se asocia a su exposición a Oriente Medio. En clave más internacional, la británica Shell aumentaba el valor de sus acciones en un 2,90%, mientras que la francesa TotalEnergies hacía otro tanto en un 3,09%.
En la defensa (española), Indra empezó muy fuerte el día (escalaba un 3,5% en la apertura) pero concluía su sesión bursátil con una caída del 0,48% en el valor de sus acciones mientras se sucedían los problemas en logística, cambios estratégicos de bases militares de EEUU y ataques a las de Reino Unido. A nivel europeo, firmas como Rheinmetall cerraba el día con recortes del 2,16% de su cotización mientras Leonardo se desmarcaba de las caídas, impulsado por subidas del 2,50% en el precio de sus títulos.