03/03/2026 INVESTING.COM

Los operadores logísticos temen que la situación en el Golfo Pérsico, en especial el peligro de transitar por el estrecho de Ormuz, elevará los fletes (costes del transporte marítimo), retrasará los envíos y reducirá la capacidad disponible para transportar mercancías desde Asia hacia España.

“Más allá del impacto en el mercado del petróleo, otras mercancías, como el textil, los pequeños aparatos electrónicos o los repuestos industriales, entre ellos los componentes del automóvil, se están viendo muy afectadas por la situación en el estrecho de Ormuz”, ha explicado a EFE Nuria Lacaci, secretaria general de la Asociación de Cargadores de España (ACE), que agrupa a los operadores logísticos que contratan servicios de transporte.

El conflicto desatado en el Golfo Pérsico tras los ataques de EE. UU. e Israel contra Irán el sábado ha bloqueado en la práctica el acceso marítimo al puerto de Jebel Ali (Dubái), uno de los principales nudos logísticos de la región, lo que se une a la situación en el canal de Suez, que no se había normalizado aún y que ahora podría agravarse, ya que los rebeldes hutíes son aliados tradicionales de Irán.

“El puerto de Jebel Ali es el cerebro logístico de Oriente Medio”, recalca Lacaci, puesto que es uno de los pocos del mundo capaces dar cabida de forma simultánea a varios Ultra Large Container Vessels, los barcos portacontenedores de mayor tamaño.

Según Lacaci, ante la situación de incertidumbre en el canal de Suez, numerosos importadores se habían decantado por transportar las mercancías en barco desde China a Jebel Ali y, desde allí, las redistribuían en buques de menor tamaño hacia la India o África Oriental o, mediante aviones de carga, hacia Europa, aunque solo en el caso de los productos con mayores márgenes.

El puerto de Jebel Ali está conectado a través de un corredor logístico de alta velocidad con el Aeropuerto Internacional Al Maktoum de Dubái.

El riesgo de transitar por el estrecho de Ormuz dificulta el uso del puerto de Jebel Ali, lo que, sumado a la probable reacción de los rebeldes hutíes en el golfo de Adén, obligará a las navieras a rodear África para entregar sus mercancías en Europa.

Según Lacaci, la necesidad de recurrir a la ruta africana alargará al menos en quince días los viajes desde China a Europa, lo que impactará en el precio de los fletes y reducirá la capacidad disponible.

Además, añade Lacaci, “el cierre del espacio aéreo” en varios países del Golfo Pérsico se traducirá “en vuelos más largos con mayor coste de combustible”.