21/09/2026 MUNDO MARÍTIMO

Las tarifas spot del transporte marítimo de contenedores registraron comportamientos divergentes en las principales rutas Este-Oeste, mientras los recargos aplicados por las líneas navieras adquieren una participación creciente en los costos y generan cuestionamientos entre los propietarios de carga respecto de su cálculo, proporcionalidad y transparencia.

El World Container Index (WCI) de Drewry aumentó 1% durante la última semana, hasta US$4.500/FEU, impulsado por el alza de las tarifas en la ruta Transpacífico. Los valores desde Shanghái a Los Ángeles subieron 5%, hasta US$7.712/FEU, mientras que de Shanghái a Nueva York avanzaron 7%, llegando a US$10.394/FEU.

Las líneas navieras están gestionando la capacidad mediante cancelaciones de itinerarios antes de la Semana Dorada (Golden Week) de China, del 1 al 7 de octubre. De acuerdo con la consultora, para esta semana se anunciaron nueve cancelaciones, frente a ocho de la pasada, situación que apunta a una menor disponibilidad de capacidad. Además. prevé que las tarifas aumenten ligeramente, apoyadas por la demanda previa al feriado chino y la administración de la oferta.

Peter Sand, analista jefe de Xeneta, señaló que las tarifas spot desde el Lejano Oriente hacia las costas Oeste y Este de Estados Unidos han aumentado 324% y 325%, respectivamente, desde el periodo previo a la crisis de Ormuz, a fines de febrero.

“Esto deja las tarifas en estas rutas críticas apenas 18% y 11% por debajo del máximo histórico registrado durante las disrupciones de la pandemia. Con los precios del combustible elevando los recargos, no puede descartarse que se supere aquel récord”, afirmó.

Según Sand, las líneas navieras están incorporando capacidad hacia la Costa Este de Estados Unidos (USEC) mientras el mercado se mantiene favorable. La oferta en septiembre es entre 6% y 7% superior a la de agosto. Xeneta espera un nuevo impulso tarifario en la ruta a comienzos de octubre, cuando los importadores aceleren los embarques antes de la Golden Week, tras lo cual los valores podrían disminuir o moderar su ritmo de crecimiento.

En contraste, las tarifas en la ruta Shanghái a Génova (Mediterráneo) cayeron 5%, hasta US$4.016/FEU, y hacia Róterdam (norte de Europea) retrocedieron 9%, a US$3.626/FEU. Pese a que las cancelaciones de itinerarios (blank sailings) previstas para la próxima semana aumentaron de una a cuatro y el tiempo de espera en Shanghái pasó de 65 horas en la semana 36 (lunes 31 de agosto hasta el domingo 6 de septiembre) a 78 horas en la 37 (lunes 7 al domingo 13 de septiembre), Drewry proyecta una nueva baja moderada debido a la debilidad de la demanda.

En este escenario, Xeneta sostiene que los recargos sobre las tarifas dejaron de ser una señal confiable de escasez o de mayores costos. Algunos responden a gastos comprobables, como el combustible adicional consumido al desviar buques por el Cabo de Buena Esperanza, pero otros reflejan decisiones comerciales que anteriormente habrían sido presentadas como aumentos de tarifas.

La discusión se concentra en la transparencia. Durante 2026, las solicitudes de recargos de emergencia por combustible fluctuaron entre US$150 y US$600 por contenedor, muchas veces con explicaciones limitadas sobre su cálculo y aplicadas junto con mecanismos de ajuste por combustible ya existentes. “Un verdadero mecanismo de recuperación de costos se mueve en ambas direcciones. Un recargo aplicado que solo aumenta es una decisión de precios”, plantea Xeneta.

Los datos también muestran amplias diferencias entre lo anunciado y lo pagado. En la ruta Sudeste Asiático-Norte de Europa, los recargos por combustible oscilaron entre US$190 y US$770 por FEU, una diferencia de cuatro veces para un concepto destinado, en principio, a recuperar el costo del mismo insumo en una misma ruta.

Xeneta agrega que muchos propietarios de carga negociaron recargos de emergencia anunciados entre US$3.000 y US$4.000 por contenedor, por lo que el promedio efectivamente cobrado quedó muy por debajo. Incluso un recargo de temporada alta de US$5.000 no apareció reflejado en el benchmark, debido a que numerosos embarcadores consiguieron eliminarlo o reducirlo.

La disposición a cuestionar estos cobros también aumentó. Mientras durante la crisis del Mar Rojo de 2024 alrededor de una cuarta parte de las conversaciones sobre recargos incluía negociación, en 2026 esa proporción fluctuó entre 38% y 47%. “Los propietarios de carga no quieren recargos, quieren soluciones”, resumió el Global Shippers Forum, citado por Xeneta.