18/09/2026 MUNDO MARÍTIMO

A poco menos de tres años del inicio de los ataques contra buques en el Mar Rojo que llevaron a las líneas navieras a desviar sus servicios alrededor del Cabo de Buena Esperanza, poco más de una cuarta parte de la capacidad de portacontenedores desplegada en ambas direcciones entre Europa y Asia está transitando actualmente por el Canal de Suez, informa Bloomberg.

La proporción aumentó desde el 17% registrado el 3 de agosto, a medida que las líneas navieras retoman gradualmente esta ruta, que conecta tres continentes. Sin embargo, la intensificación del conflicto entre los hutíes y Arabia Saudita mantiene las dudas entre algunos propietarios de carga respecto de si los menores tiempos de navegación compensan los riesgos asociados.

Recientemente, Maersk y Hapag-Lloyd anunciaron planes de reanudar cuatro servicios en el Mar Rojo, en lugar de operar alrededor del Cabo de Buena Esperanza. Estas se sumarán a otros dos servicios de la alianza Gemini que ya utilizan rutas a través del Canal de Suez.

Las compañías señalaron que “continuarán monitoreando muy de cerca la situación de seguridad en Medio Oriente, y cualquier modificación de los servicios dentro de Gemini Cooperation seguirá dependiendo de la estabilidad de la zona del Mar Rojo y de la ausencia de una escalada en los conflictos de la región”.

MSC, por su parte, restableció parcialmente el tránsito por el Canal de Suez en varias rutas durante agosto, entre ellas Asia-Mediterráneo, Asia-Norte de Europa eIndia-Mediterráneo. Esta semana anunció además otro paso en el proceso de retorno, con la reanudación de un servicio con dirección oeste hacia la Costa Este de Estados Unidos.

Mayor retorno hacia Asia

Alan Murphy, director ejecutivo de Sea-Intelligence, señaló en un informe publicado esta semana que la participación del tránsito en dirección este que utiliza Suez entre Europa y Asia ha aumentado desde comienzos de agosto. En contraste, la ruta princiapal  en dirección oeste —head-haul— se ha mantenido estable.

“Este enfoque en el back-haul—ruta de regreso implica que las líneas navieras están priorizando el reposicionamiento de capacidad de buques hacia Asia para abordar brechas operativas derivadas de la reciente congestión portuaria y los retrasos en los principales hubs asiáticos”, indicó Murphy.

Según el ejecutivo, al concentrarse en los buques provenientes del Mediterráneo, las líneas navieras están apuntando a los buques con los tiempos de retorno más cortos hacia Asia.

Los hutíes, respaldados por Irán, abrieron un segundo frente en la guerra con Irán en julio, al amenazar a los buques que recalan en puertos sauditas. Tras algunos ataques contra Arabia Saudita durante ese mes, el grupo redujo sus acciones hasta aproximadamente 10 días atrás, cuando intensificó los ataques contra instalaciones energéticas y ciudades occidentales.

Los hutíes también han ampliado el territorio bajo su control en Yemen, reforzando su dominio sobre el Estrecho de Bab el-Mandeb, vía estratégica para el transporte marítimo y los mercados energéticos.

De acuerdo con un ejecutivo de la industria, por el momento los hutíes no tendrían como objetivo a las líneas navieras. El ejecutivo señaló que establecer comunicaciones con el grupo constituye un desafío y que no existen garantías, aunque hasta ahora no se han registrado problemas para los servicios de portacontenedores que atraviesan Suez.

Apuesta imprudente

En contraste, el director del Global Shippers Forum, organización que representa a propietarios de carga, calificó el retorno al Canal de Suez como una decisión que “parece una apuesta imprudente”.

La entidad advirtió que, aunque actualmente la navegación por el Mar Rojo podría ser segura para buques distintos de los sauditas, no está claro si los hutíes mantendrán su decisión de no atacar a los portacontenedores.

El escenario genera preocupación debido a que el comercio marítimo se encuentra en plena temporada de mayor demanda, con una importante cantidad de carga sensibles a los plazos en tránsito. Los menores tiempos de navegación son valorados por los propietarios de carga, pero persisten las inquietudes por la seguridad de los tripulantes, las consecuencias de eventuales nuevos desvíos y los posibles daños a las cargas, señaló James Hookham, director del foro.

“Si las líneas navieras han recibido garantías de tránsito seguro, podrían ser algo más comunicativas con sus clientes. De lo contrario, da la impresión de que están cruzando la calle con el semáforo en rojo”, afirmó Hookham en un correo electrónico enviado a Bloomberg.