16/09/2026 EL MERCANTIL

La Generalitat de Catalunya ya ha aprobado la Estrategia Catalana de Terminales Ferroviarias, la hoja de ruta que la empresa pública Cimalsa llevaba tiempo preparando para impulsar el desarrollo de nodos intermodales de mercancías en la comunidad autónoma. Lo ha anunciado la consejera de Territori y portavoz del Gobierno catalán, Sílvia Paneque. Se inicia así a un despliegue que lleva apareados 127 millones de euros de inversión pública hasta 2031 y que debe situar cuatro terminales prioritarias en el territorio catalán, las de l’Empordà, Lleida, Penedès y Ebre, al menos en una primera fase operativa. Pese al anuncio este martes, fuentes de la Generalitat y Cimalsa han manifestado que “ya hay trabajo avanzado en lo que se refiere a planificación”.

Se está acompasando el proyecto del Empordà con el polígono logístico Logis Empordà

De hecho, Cimalsa lleva años presentando y tratando de impulsar los cuatro nodos ferroviarios mentados, con trámites avanzados en casos como Lleida y Empordà (proyecto de Vilamalla). La primera de ellas recibió el impulso explícito de la Generalitat al presentar sus estudios informativos y de impacto ambiental, y tiene prevista arrancar obras en 2028. En cuanto a Empordà, Cimalsa adjudicó los estudios este año, pero sostiene que está intentando acompasar su avance y diseño con los del Logis Empordà, el polígono logístico que la entidad también desarrolla en la misma demarcación. Cabe recordar que, inicialmente, Cimalsa quería desarrollar la terminal a partir de infraestructura existente en el municipio de Vilamalla (Girona), pero ahora “se está haciendo un análisis global para no tomar decisiones que vayan en contra de otras decisiones futuras”, manifiestan sus fuentes. Según las mismas, existe una terminal de mercancías en desuso en Girona, propiedad de Adif, que podría entrar a formar parte del proyecto Empordà.

Según la planificación que incorpora la Estrategia Catalana de Terminales Ferroviarias, la terminal Empordà debería alcanzar esa primera fase operativa en el primer trimestre de 2029; las obras arrancan el año que viene, en el que está previsto una inversión pública de 5 millones de euros para tal efecto. El mismo calendario contempla otras inversiones de 8,5 millones y 2,7 millones de euros en los años 28 y 29. En lo que respecta a Lleida, entraría en fase de obras en 2028 con una inversión de 15 millones de euros y podría arrancar la primera fase operativa en 2031. La Generalitat espera invertir en ella 20 millones de euros en 2029, otros 22 millones en 2030 y 15 millones más en 2031. Cabe recordar que los estudios informativos proyectaban una infraestructura de gran envergadura y capacidad ferroviaria en esta demarcación.

Las dos instalaciones que están menos adelantadas son Penedès y Ebre, pese a que esta última tiene previsto llegar a la primera fase operativa en 2030. En el caso de Penedès, será en 2031, con las obras arrancando en 2029: la Generalitat desembolsaría entonces 8 millones de euros, que se sumarán a otros 12 en 2029 y 10 millones de euros más en 2031. Las obras de la terminal Ebre empiezan en 2029 con 2,5 millones de euros y obtendrán otros 4,5 millones en 2029.

“Es una hoja de ruta compartida con Adif, el Estado y Europa”
Sílvia Paneque Consellera de Territori de la Generalitat de Catalunya

El objetivo del plan catalán es lograr el impulso de la cuota modal ferroviaria catalana, que según ha recordado Sílvia Paneque está “sobre el 4%”, y debería alcanzar “el 10% al final de la década”, en línea con los objetivos que también expresa el ministerio de Transportes. De hecho, los cuatro nodos proyectados por Cimalsa deben conformar “grandes ejes ferroviarios” junto a terminales ya existentes y que dependen del Gobierno estatal a través de Adif, caso de La Llagosta y los puertos de Barcelona y Tarragona. “Es una hoja de ruta compartida con Adif, con el Estado y con las instituciones europeas”, ha subrayado la consellera.

Para priorizar sus cuatro terminales, la empresa pública catalana lleva tiempo dialogando con la posible demanda empresarial en cada una de las demarcaciones, proceso en el que persistirá ahora que su hoja de ruta está en marcha. En este sentido, también queda por definir el modelo de gestión de las infraestructuras que, sin embargo, fuentes de Territori han avanzado que probablemente sea “inversión mayoritaria pública, pero con una explotación que sea privada y dependa de un concurso público”. Es decir, un modelo parecido al que implementa Adif en sus nodos.

EL PAPEL DE PORTBOU
Como ya avanzaron Cimalsa y la Generalitat, la terminal de mercancías de Portbou, propiedad de Adif, también forma parte de la estrategia. “Pensamos que debe jugar un papel fundamental en la conectividad con Francia”, ha indicado Sílvia Paneque. La terminal actual está bajo gestión de la firma Serveo y tiene uno de los centros de operaciones ferroviarias de Railsider (Algeposa), pero fuentes de la consejería de Territori opinan que está “poco aprovechada”. Por los planes de la Generalitat pasa el otorgarle un uso de apoyo técnico al sistema ferroviario de mercancías catalán, pero también porque sea caudal a la hora de articular un nuevo paso transfronterizo entre España y Francia, alternativo al de El Pertús. En este sentido, la Generalitat ha pedido a Adif que, aprovechando las obras de la futura variante de Figueres (Girona) en la zona, se dejen infraestructuras preparadas para instalar el ancho de vía internacional en Portbou.