07/07/2026 TRANSPORTE XXI

Las obras del corredor mediterráneo avanzan en la Comunidad Valenciana, aunque la ausencia de un calendario para el túnel pasante de Valencia, para separar los tráficos de viajeros y mercancías, se mantiene como la principal preocupación empresarial.

El corredor mediterráneo continúa avanzando sobre el terreno, pero sigue sin ofrecer una fecha cierta para completarse de Algeciras a la frontera francesa. Atrapado en el tiempo. Esa es la principal conclusión del primer chequeo semestral de 2026 elaborado por el movimiento #QuieroCorredor, impulsado por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), que preside Vicente Boluda.

La patronal constata un progreso notable en la ejecución de las obras en la Comunidad Valenciana, un escenario de fuerte actividad constructiva en prácticamente todos los grandes proyectos del territorio, desde Castellón hasta Alicante. Sin embargo, ese importante volumen de obras convive con los mismos problemas que arrastra el conjunto de la infraestructura: retrasos acumulados, actuaciones sin calendario definitivo y proyectos estratégicos que siguen sin materializarse.

El informe confirma que el eje valenciano concentra algunos de los avances más relevantes registrados durante el último semestre. Las obras para transformar al ancho internacional la doble vía entre Tarragona y Castellón continúan ejecutándose con el objetivo de finalizar en 2027 y entrar en servicio un año después. Paralelamente, la instalación del tercer carril entre Castellón y Valencia sobre la segunda vía mantiene la previsión de concluir durante este año, un paso considerado fundamental para mejorar la conectividad ferroviaria del territorio, junto al nuevo acceso al puerto de Sagunto.

La capital valenciana también mantiene un intenso ritmo de ejecución. El nuevo canal de acceso continúa avanzando con el horizonte fijado en 2028, mientras siguen desarrollándose las actuaciones que permitirán reorganizar uno de los principales nudos ferroviarios del Mediterráneo. Al mismo tiempo, el futuro túnel pasante continúa en fase de estudio de alternativas, una infraestructura considerada imprescindible para separar definitivamente el tráfico de viajeros y mercancías y aumentar la capacidad ferroviaria de Valencia.

Nuevo haz de vías de la terminal de Fuente de San Luis

Precisamente este proyecto sigue siendo la principal preocupación del movimiento empresarial. La falta de una solución definitiva mantiene la incertidumbre sobre la capacidad futura del nodo valenciano.

“Si el túnel pasante no sale adelante en los plazos previstos, Valencia volverá a ser el semáforo de Europa”, recuerda el presidente AVE, Vicente Boluda.

Las actuaciones también avanzan hacia el sur de la comunidad. El tramo entre Valencia y La Encina continúa adaptándose al ancho internacional, mientras el nudo ferroviario de La Encina mantiene la previsión de finalizar su transformación para viajeros durante 2027. No obstante, siguen pendientes dos actuaciones consideradas decisivas para completar el sistema ferroviario valenciano: el acceso ferroviario de mercancías entre La Encina y el puerto de Alicante, que continúa sin fecha de entrada en servicio, y el desarrollo del denominado triángulo Monforte-Elche-Alicante, cuyos proyectos permanecen todavía en fase de redacción.

La situación se repite en el entorno de Alicante. La futura conexión ferroviaria con el aeropuerto, la duplicación de vía entre Alicante y San Isidro y la adaptación al ancho internacional siguen avanzando administrativamente, aunque todavía carecen de un calendario definitivo de ejecución.

Pese a estos retrasos, la Comunidad Valenciana continúa siendo uno de los territorios donde el avance resulta más visible. La mayor parte de las actuaciones estratégicas ya están en marcha y permiten consolidar el eje ferroviario entre Tarragona, Castellón, Valencia y La Encina como uno de los tramos más avanzados del conjunto de la infraestructura.

Este escenario contrasta con otras zonas del trazado, especialmente Murcia y Andalucía, donde todavía existen numerosos proyectos pendientes de iniciar o sin fecha concreta para su finalización. En Murcia continúan las obras hacia Cartagena, aunque varios tramos permanecen en proyecto, mientras que la llegada a Almería se retrasa entre 2028 y 2029. Más al sur, la conexión entre Almería, Granada y Antequera sigue acumulando actuaciones parciales, y el tramo Antequera-Algeciras continúa sin un horizonte definido para su puesta en servicio.

Ritmo de ejecución

En conjunto, el chequeo semestral confirma que la infraestructura mantiene un elevado ritmo de ejecución. El 84 por ciento del trazado ya se encuentra en obras frente al 45 por ciento existente en 2016, pero solo el 36 por ciento está actualmente en servicio. Para el movimiento #QuieroCorredor, el desafío ya no consiste en poner proyectos sobre el papel, sino en culminarlos y hacerlos operativos.

“No podemos resignarnos a que los plazos sigan alargándose. Cada retraso supone perder oportunidades para atraer inversión, generar empleo y reforzar la competitividad logística del arco mediterráneo”, afirma Boluda.

El presidente de AVE insiste en que completar las actuaciones pendientes en la Comunidad Valenciana resulta determinante para el conjunto del eje ferroviario. “Cada actuación que se completa nos acerca al objetivo, pero cada retraso resta competitividad a nuestras empresas. Es fundamental mantener el impulso inversor y acelerar las obras pendientes para disponer cuanto antes de una infraestructura plenamente operativa”.

Si se cumplen los plazos actualmente comprometidos, el tramo comprendido entre Almería y la frontera francesa podría entrar en funcionamiento a finales de 2028 o principios de 2029. Sin embargo, la falta de calendario para varias actuaciones estratégicas, entre ellas algunas ubicadas en la Comunidad Valenciana, mantiene abierta la incógnita sobre cuándo podrá completarse definitivamente la conexión ferroviaria entre Algeciras y Europa.