
02/06/2026 GRUPO C DE COMUNICACIÓN
DHL, FedEx y UPS han pedido a los ministros de Finanzas de la Unión Europea una aplicación gradual de las nuevas normas arancelarias para paquetes de bajo valor procedentes de terceros países, según ha adelantado la agencia de noticias británica Reuters, que ha tenido acceso a la carta enviada por las tres compañías el pasado 22 de mayo.
La petición llega a poco más de un mes de la entrada en vigor del nuevo gravamen europeo de 3 euros para envíos de comercio electrónico con un valor inferior a 150 euros, prevista para el próximo 1 de julio. Tal y como informó C de Comunicación el pasado mes de diciembre, la medida tiene carácter transitorio y forma parte de la reforma aduanera comunitaria, a la espera de la puesta en marcha del futuro Centro de Datos Aduaneros de la UE.
En este caso, los operadores no solicitan frenar la aplicación de la tasa, sino aplazar los elementos más complejos de la nueva normativa. Según recoge Reuters, la carta está firmada por Mike Parra, CEO de DHL Express Europe; Wouter Roels, presidente de FedEx Europe; y Daniel Carrera, presidente de UPS EMEA.
Riesgo de saturación aduanera
El principal argumento de las tres compañías se centra en la complejidad operativa de los nuevos requisitos de datos, clasificación arancelaria y procedimientos aduaneros. Según los operadores, estos cambios no podrían implantarse de forma realista antes del plazo previsto del 1 de julio si no existe un marco legal y operativo suficientemente definido.
Las compañías advierten de que una aplicación completa e inmediata podría provocar retenciones de envíos en las fronteras europeas y generar cuellos de botella en las cadenas de suministro. El riesgo no afectaría solo al e-commerce de bajo coste, sino también a otros flujos que utilizan redes de transporte urgente, como suministros médicos o componentes industriales.
En la carta citada por Reuters, los directivos señalan que una disrupción de este tipo podría afectar a la disponibilidad de material médico, retrasar la producción industrial y generar problemas en la cadena de suministro europea en un contexto geopolítico marcado por la volatilidad.
Una tasa dirigida al e-commerce extracomunitario
La medida forma parte del paquete de actuaciones de la Unión Europea para reforzar el control sobre los envíos de bajo valor procedentes de terceros países, especialmente los vinculados al e-commerce transfronterizo. El objetivo de Bruselas es responder al fuerte crecimiento de paquetes procedentes de plataformas extracomunitarias y avanzar hacia una mayor trazabilidad aduanera.
Según datos de la Comisión Europea citados en diferentes análisis del sector, en 2024 entraron en el mercado comunitario 4.600 millones de envíos de pequeño tamaño, con un peso mayoritario de productos procedentes de China. Este crecimiento ha tensionado los sistemas de control y ha acelerado el debate sobre la supresión de la exención arancelaria para envíos de menos de 150 euros.
La nueva tasa se aplicará de forma provisional hasta que entre en funcionamiento el Centro de Datos Aduaneros de la UE, previsto para 2028. Este sistema permitirá centralizar la información de los envíos y dotar a las autoridades aduaneras de mayor capacidad de control sobre las mercancías que acceden al mercado comunitario.
Impacto para operadores, plataformas y consumidores
La entrada en vigor del nuevo gravamen también tendrá impacto sobre plataformas de e-commerce, operadores logísticos y consumidores. En enero, este medio anunció que, en el caso español, el gravamen podría trasladar un sobrecoste potencial de 540 millones de euros anuales al consumidor si el impacto se repercute íntegramente al precio final, a partir de los datos conocidos sobre el volumen de envíos que llegan al país desde plataformas extracomunitarias.
La decisión de Bruselas sobre una posible implantación escalonada determinará cómo afronta el sector uno de los cambios regulatorios más relevantes para el e-commerce transfronterizo de bajo valor en Europa.