14/04/2026 DIARIO DEL PUERTO

Históricamente, las relaciones comerciales entre España y el continente americano han gozado de buena salud, gracias en buena parte al auge de la presencia de empresas españolas en América Latina y a los acuerdos de libre comercio. Sin embargo, la incertidumbre geopolítica y las políticas proteccionistas y arancelarias están empezando a cambiar este panorama.

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ha supuesto un terremoto en el panorama económico y geopolítico. En un momento en que la economía mundial estaba resurgiendo del episodio de elevada inflación surgido tras la pandemia, “los niveles de crecimiento se mostraban robustos en Estados Unidos y en otros países, aunque la economía europea seguía sumida, en general, en una situación de estancamiento. Por su parte, en Iberoamérica, la relajación monetaria aplicada por la mayoría de los bancos centrales permitía atisbar un horizonte con mayores niveles de actividad”, según afirma Juan Carlos Martínez Lázaro, profesor de Economía de IE University, en su “Informe Panorama de Inversión Española en Iberoamérica de 2025” editado por Casa América.

La guerra comercial iniciada por Donald Trump ha trastocado este escenario y rebajado las perspectivas económicas. Con todo, la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos de anular la política arancelaria de Trump abre la puerta a un cambio de situación, aunque tal y como afirma dicho informe, parte del daño ya está hecho. “Y no solamente en los mercados, sino en la actividad real. Pocos son los países que este año no se verán afectados en su crecimiento, aunque los aranceles impuestos y anunciados se revertiesen en su totalidad”, argumenta Martínez Lázaro.


EL DATO 4,9% DE CUOTA DE EXPORTACIONES.

El pasado año, el peso de las exportaciones desde España hacia América del Norte y América Latina fue el mismo: 4,9% de las exportaciones totales realizadas por la economía española en 2025.


Esta incertidumbre ha tenido su reflejo en las relaciones comerciales entre España y la totalidad del continente americano. Vaya por delante que América es, después de la Unión Europea, la región con mayor intercambio comercial con España. El pasado año, las exportaciones españolas hacia América alcanzaron un valor de 38.454,6 millones de euros (un 6,6% menos), lo que supone un 9,9% de todas las exportaciones estatales. En el caso de las importaciones, el peso es aún mayor, llegando al 13%, y alcanzando un valor de 57.923,9 millones de euros, un 1,9% más.

Profundizando un poco más en las cifras, las exportaciones hacia América del Norte experimentaron un retroceso del 6,6%, alcanzando los 19.034,6 millones de dólares. Por el contrario, las importaciones desde esta zona experimentaron un incremento de ocho puntos y medio, con 33.115,2 millones de euros.

En el caso de América Latina, las ventas de las empresas españolas experimentaron un descenso del 6%, con un valor total de 19.103,6 millones de euros. Las importaciones, por su parte, también cerraron el pasado año 2025 a la baja, en este caso del 5,6%, con 23.292,4 millones de euros.

$!<b>La incertidumbre comienza a pasar factura al comercio exterior entre España y América</b>

Futuro incierto

Casi con toda seguridad, los países de América Latina absorberán el impacto de la incertidumbre internacional de manera desigual. Según dicho informe, México será el país más afectado económicamente por su alta exposición a Estados Unidos; de hecho, el Fondo Monetario Internacional ha reducido sus expectativas desde el 1,4% hasta el -0,3%, es decir, México ya no es considerado como el país que mejor desempeño tendrá en 2025. Ese puesto lo ocupa Argentina, “cuyo crecimiento superaría el 5% debido al efecto rebote que están produciendo las políticas de estabilización aplicadas por el gobierno Milei”. Tras Argentina, Uruguay y la República Dominicana, liderarán el desempeño económico de la región. Pero a pesar del impacto económico previsto, México volverá a ser el país en el que más empresas españolas aumentarán sus inversiones, seguido como es habitual, por Colombia.

A estas alturas, es difícil predecir la evolución de la actividad económica durante el resto del año. Dependerá mucho de la evolución en la implementación de esos aranceles y de la respuesta definitiva de Donald Trump al pronunciamiento del Tribunal Supremo, así como de la resolución de la escalada arancelaria con China y de cómo se reorientarán los flujos de comercio internacional. “Hoy todo son hipótesis, pero parte del daño ya está hecho. Y ese daño puede aumentar si el pulso tarifario se mantiene, aunque no parece probable”, concluye Martínez Lázaro.

EN DETALLE

Según datos de la Secretaría de Estado de Comercio, las exportaciones españolas totales de mercancías alcanzaron los 387.092 millones de euros el pasado año, lo que supone siete décimas más que en 2024. Por su parte, las importaciones cerraron 2025 en positivo, alcanzando un valor de 444.146,4 millones de euros, lo que supone una subida del 4,6%. Si bien esto arroja un saldo comercial negativo (-57.054,7 millones de euros, frente a los -40.275,9 millones de euros de 2024), lo cierto es que el auge de las importaciones sobre las exportaciones demuestra un alto dinamismo del consumo nacional, tanto doméstico como de las empresas.