09/11/2026 MUNDO MARÍTIMO
Las terminales de contenedores enfrentan el desafío de incrementar su productividad y aprovechar eficientemente la infraestructura disponible, en un escenario donde la congestión, las restricciones espaciales y las dificultades de coordinación pueden afectar el desempeño portuario. Frente a ello, el Banco Mundial (BM), en su informe “Container Terminal Performance Improvement Guide: Improving Spatial and Operating Efficiency at Container Terminals”, identifica medidas para optimizar las operaciones y fortalecer la capacidad de las instalaciones sin depender exclusivamente de su expansión física.
El documento destaca que la eficiencia debe abordarse desde una perspectiva integral, considerando la interdependencia entre muelles, grúas, patios, accesos terrestres, equipos y trabajadores. En este sentido, advierte: “El desempeño de las terminales de contenedores es el resultado de un sistema. Los sitios de atraque, las naves, los patios, los accesos, los equipos, la mano de obra, el mantenimiento, la información y los procesos externos son interdependientes. Mejorar un componente sin considerar los demás puede trasladar la congestión en lugar de eliminarla”.
Planificación y eficiencia espacial
Uno de los principales desafíos corresponde a la programación de los sitios de atraque, especialmente ante las variaciones en los horarios de arribo de las naves. El BM recomienda actualizar diariamente la planificación con un horizonte de 14 días, coordinando anticipadamente la disponibilidad de grúas, equipos, trabajadores y espacios de almacenamiento para reducir tiempos de espera y evitar interrupciones.
En cuanto a los patios, el organismo advierte que aumentar la densidad de almacenamiento no garantiza una mayor eficiencia espacial. La acumulación excesiva de contenedores puede incrementar los movimientos adicionales y los desplazamientos de equipos, dificultando el acceso a la carga. Por ello, plantea organizar los espacios según las características de los contenedores, sus tiempos de permanencia y los requerimientos de las operaciones marítimas y terrestres.
La asignación de recursos también resulta determinante. El informe señala que incorporar más grúas no necesariamente reduce los tiempos de atención de las naves si el patio carece de capacidad para recibir o suministrar contenedores. En consecuencia, recomienda identificar las restricciones que limitan el desempeño antes de realizar inversiones, junto con fortalecer el mantenimiento preventivo, la capacitación del personal y la redistribución flexible de equipos.
Tecnología y gestión operacional
La digitalización representa otra oportunidad de mejora. El documento identifica herramientas como los sistemas operativos de terminales (TOS), la automatización de accesos, los sensores de posicionamiento y la programación asistida por inteligencia artificial. Sin embargo, enfatiza que su implementación debe responder a necesidades específicas, considerando los costos, la integración de sistemas y las competencias de los trabajadores.
En este ámbito, el BM sostiene: “La automatización es un espectro de soluciones operacionales, no un modelo único de terminal ni un objetivo en sí mismo”. El organismo explica que el valor de estas tecnologías depende del problema que buscan resolver, de la calidad de los datos y procesos, de su integración con los sistemas existentes y de la capacidad de las terminales para gestionar situaciones excepcionales.
Coordinación más allá de las terminales
El informe advierte que el desempeño portuario también depende de factores externos, como la conectividad terrestre, los servicios náuticos, los procedimientos aduaneros y la información proporcionada por las líneas navieras. Según los datos de 2025 utilizados en el Índice de Desempeño de los Puertos de Contenedores, las operaciones de carga, descarga y reestiba representaron aproximadamente el 53,5% del tiempo total de permanencia portuaria, mientras que el 46,5% transcurrió fuera de dichas operaciones.
Para abordar estas restricciones, propone implementar sistemas de citas para camiones, ampliar horarios de atención, intercambiar información anticipadamente y fortalecer la coordinación entre operadores, transportistas y autoridades. Asimismo, destaca la importancia de integrar los accesos ferroviarios y terrestres con la capacidad real de procesamiento de los patios.
En definitiva, el Banco Mundial plantea que mejorar la eficiencia espacial y operativa requiere diagnosticar los principales cuellos de botella, intervenir sobre ellos y evaluar sus resultados mediante indicadores comparables. Este enfoque, acompañado de una mayor coordinación entre los distintos actores de la cadena logística, permitiría aprovechar mejor la infraestructura existente y alcanzar mejoras sostenibles en productividad.
