26/10/2026 DIARIO DEL PUERTO

La Comisión Europea ha lanzado una consulta pública ante su inminente intención de legislar para transformar las cadenas de suministro de los productos críticos y fortalecer la autonomía de la Unión Europea, con un impacto claro en el diseño de la logística global y las redes de distribución.

Bajo el título “Productos críticos: diversificar las cadenas de suministro”, la Unión Europea ha lanzado una consulta pública que busca pulsar la visión de Europa de cara a su intención de legislar próximamente para “fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro y reducir las dependencias de los productos esenciales”, un objetivo que se encuentra entre los seis ámbitos prioritarios de alto riesgo reconocidos por la UE a finales de 2025.

Se considera que Europa es “vulnerable a los riesgos de las cadenas de suministro relacionados con determinadas materias primas fundamentales, materiales transformados y avanzados, componentes de tecnologías limpias y tecnologías críticas”.

La Comisión Europea tiene la intención de “presentar un paquete legislativo para implantar políticas que apoyen una diversificación más rápida de la cadena de suministro”

El objetivo es avanzar en la diversificación de las importaciones o en la industria y producción propia, para “reducir las dependencias críticas y fortalecer la resiliencia de la cadena de suministro”.

En este contexto, la logística no es el ámbito en el que incidir directamente, si bien se verá notablemente afectada por unas políticas que definirán nuevos ámbitos de producción, nuevos orígenes, nuevas conexiones de transporte y nuevas cadenas de suministro.

Dependencias

Por tanto, la Comisión Europea tiene la intención de “presentar un paquete legislativo para implantar políticas que apoyen una diversificación más rápida de la cadena de suministro y reduzcan las dependencias en los sectores críticos a través de sus cadenas de valor.

Según la Comisión, “el problema que ha de abordarse se refiere a las dependencias críticas concentradas en los paísesproveedores dominantes de productos e insumos de sectores de importancia estratégica para el mercado único y la seguridad económica de la UE”, ya que “algunos países no pertenecientes a la Unión utilizan cada vez más estas dependencias económicas como instrumento de presión, con consecuencias directas para la seguridad y competitividad de la UE”.

Vulnerabilidades

Estas dependencias “crean vulnerabilidades para la perturbación del suministro, la presión geopolítica y la volatilidad del mercado, el funcionamiento de sectores industriales críticos y la economía de la UE en su conjunto”, recuerda la CE, que además subraya que “el debilitamiento de la capacidad industrial de la UE en las cadenas de suministro críticas para la defensa, la ciberseguridad, la energía, la conectividad o las infraestructuras críticas, también es un riesgo para la seguridad económica”.

Desde la institución europea se reconoce que “los esfuerzos de reducción del riesgo realizados hasta la fecha han aumentado las opciones disponibles de diversificación, en particular la celebración de acuerdos de libre comercio para promover las importaciones de un conjunto de proveedores más diversificado, así como la adopción de medidas relativas al mercado único. Sin embargo, la diversificación no se está produciendo con la suficiente rapidez en los sectores críticos”, entre otras cosas porque “los países dominantes no pertenecientes a la Unión y sus empresas han reaccionado a las herramientas de reducción del riesgo de la UE con estrategias como el cambio de las rutas comerciales, el funcionamiento a través de filiales establecidas en países no pertenecientes a la Unión, la reestructuración de la propiedad, la elusión de las normas de la UE mediante la falta deliberada de cooperación, la realización de inversiones preferentes o la reclasificación de los aranceles para debilitar o eludir las restricciones existentes. Por lo tanto, existe una clara necesidad de reducir el riesgo y seguir diversificando”, se concluye.

Incentivos para las empresas

Según la Comisión Europea, el paquete de diversificación que se va a poner en marcha “creará el marco jurídico y ofrecerá incentivos a las empresas para reducir el riesgo de sus cadenas de suministro”.

“Lo hará a través de medidas comerciales, el posible apoyo para expandir la capacidad de suministro (en la UE y en países de confianza no pertenecientes a la Unión) y a través de la agregación de la demanda. Esto protegerá a la Unión Europea de los efectos en la cadena de suministro causados por perturbaciones geopolíticas y evitará cualquier daño grave para la economía y la sociedad de los estados miembros mediante la reducción de su vulnerabilidad a la utilización como arma de las dependencias en productos e insumos críticos, al tiempo que equilibrará estos objetivos con las realidades del mercado y los costes a corto plazo”.