21/10/2026 NEXOTRANS

La reforma de la Directiva Euroviñeta permitirá a los Estados miembros mantener bonificaciones del 100 % para los vehículos pesados de cero emisiones hasta el 30 de junio de 2031

Exención total hasta junio de 2031 y descuentos posteriores

A partir de esa fecha, el descuento máximo será del 75 %, lo que obligará a las empresas a revisar sus cálculos de rentabilidad

Los camiones eléctricos continuarán disfrutando de ventajas económicas en los sistemas de peaje europeos durante los próximos años, aunque su margen de ahorro se reducirá a partir de julio de 2031. La Unión Europea avanza en la modificación de la Directiva Euroviñeta para permitir que los Estados miembros mantengan la exención total para los vehículos pesados de cero emisiones hasta el 30 de junio de ese año.

El Parlamento Europeo respaldó la reforma el pasado 7 de octubre, con 475 votos a favor, 96 en contra y 70 abstenciones, confirmando el acuerdo provisional alcanzado con los Estados miembros a finales de junio. La normativa todavía debe completar su adopción formal por el Consejo de la Unión Europea.

El cambio busca mantener los incentivos a la descarbonización del transporte pesado, al tiempo que establece un nuevo marco para los descuentos aplicables a los vehículos menos contaminantes. No obstante, las bonificaciones no serán automáticas en todos los países, ya que cada Estado miembro podrá decidir cómo aplica las posibilidades previstas en la directiva.

La evolución de los peajes, junto con el precio de los vehículos, la infraestructura de recarga y los costes de explotación, seguirá siendo decisiva para determinar la viabilidad económica del transporte pesado eléctrico

La reforma establece dos etapas para los camiones de cero emisiones. Hasta el 30 de junio de 2031, los Estados miembros podrán mantener una reducción del 100 % en los peajes. Desde el 1 de julio de ese año, la bonificación máxima pasará al 75 % respecto a la tarifa de referencia correspondiente a la clase de emisiones de CO₂ 1.

En la práctica, los países que apliquen el descuento máximo podrán exigir a los camiones eléctricos el pago de al menos el 25 % de dicha tarifa. La cuantía efectiva dependerá de las tarifas vigentes y de las decisiones que adopte cada Estado.

La reforma contempla también un régimen específico para los camiones de bajas emisiones, que podrán beneficiarse de descuentos de hasta el 75 % antes de julio de 2031 y del 50 % a partir de esa fecha.

Esta diferenciación permite mantener incentivos para vehículos que reducen considerablemente sus emisiones, aunque no alcancen la condición de cero emisiones.

El ahorro en peajes, un factor clave para rentabilizar los eléctricos

El cambio tendrá repercusiones en los cálculos económicos de las empresas de transporte, especialmente en aquellas que han incorporado camiones eléctricos para realizar recorridos de larga distancia.

El precio de adquisición de estos vehículos sigue siendo uno de los principales obstáculos para su expansión frente a los modelos diésel. Por ello, el ahorro en energía, mantenimiento y peajes puede resultar determinante para compensar la inversión inicial.

Alemania constituye un ejemplo destacado por la exención del peaje para vehículos pesados, conocido como Maut, aplicable a los camiones eléctricos de batería hasta el 30 de junio de 2031. En determinadas configuraciones, un camión diésel pesado puede afrontar tarifas superiores a 30 céntimos por kilómetro. Para un vehículo que recorra 100.000 kilómetros anuales en carreteras sujetas a ese sistema, el gasto puede superar los 30.000 euros al año.

La exención permite evitar ese coste mientras esté vigente, mejorando la competitividad económica de los camiones eléctricos. Sin embargo, desde julio de 2031, las empresas deberán incorporar a sus previsiones los peajes que les correspondan según el país, las tarifas aplicables y las bonificaciones establecidas.

La electrificación avanza, pero el diésel sigue dominando el mercado

La evolución de las matriculaciones muestra que la transición energética del transporte pesado continúa avanzando, aunque a un ritmo desigual entre los mercados europeos.

Según los datos de ACEA correspondientes al primer semestre de 2026, los camiones con posibilidad de recarga eléctrica representaron el 4,8 % de las nuevas matriculaciones de la Unión Europea, frente al 3,6 % del mismo periodo de 2025. Las matriculaciones de estos vehículos crecieron un 47,7 %, mientras que los modelos diésel mantuvieron una cuota del 92,1 %.

Alemania, Países Bajos y Francia concentraron el 74 % de las matriculaciones de camiones eléctricos de la UE, lo que evidencia que el desarrollo de este mercado continúa muy ligado a las condiciones de cada país y a sus políticas de apoyo.

En este escenario, la modificación de la Directiva Euroviñeta introduce un horizonte temporal que las empresas deberán tener en cuenta al planificar la renovación de sus flotas. La evolución de los peajes, junto con el precio de los vehículos, la infraestructura de recarga y los costes de explotación, seguirá siendo decisiva para determinar la viabilidad económica del transporte pesado eléctrico.