14/10/2026 MUNDO MARÍTIMO
Las costas oeste y este de Sudamérica (WCSA y ECSA) mejoraron su confiabilidad de itinerarios y redujeron sus retrasos promedio en septiembre. Este desempeño contrastó con el deterioro global, que acumula cuatro meses consecutivos de caídas y situó los arribos a tiempo en un 27%, dos puntos porcentuales menos que en agosto e igualando el mínimo registrado en febrero, de acuerdo con un análisis de Xeneta.
En la WCSA, la puntualidad aumentó del 38% en agosto al 48% en septiembre, una mejora de diez puntos porcentuales. A su vez, el retraso promedio disminuyó de 3,8 a 3,2 días. La ECSA registró un avance de doce puntos porcentuales, del 32% al 44%, mientras que la demora media se redujo de 5,4 a 4,4 días.
La consultora destaca la mejora de ambas costas sudamericanas y su oportunidad ante el próximo período de mayor actividad exportadora de Brasil: “Queda poco margen para absorber retrasos de cara a la temporada alta de exportaciones de Brasil”, apunta.
La WCSA quedó apenas un punto porcentual por debajo de Europa–Norteamérica, que lideró por segundo mes consecutivo con un 49% los arribos a tiempo, tras mejorar ocho puntos porcentuales respecto de agosto. Esta última ruta también presentó el menor retraso promedio entre las rutas analizados, con 1,9 días.
Deterioro en las rutas vinculadas con Asia
A escala global, el retraso promedio de los buques aumentó por cuarto mes consecutivo hasta los seis días, considerando todos los arribos. Desde comienzos del segundo trimestre, el indicador acumuló un incremento de 2,4 días.
Las rutas vinculadas con Asia se situaron en mínimos de confiabilidad o cerca de ellos para los últimos doce meses, junto con máximos de demora promedio. El reporte relaciona esta evolución con los efectos acumulados de los tifones que afectaron la región entre julio y principios de septiembre, sumados a restricciones preexistentes.
“El efecto combinado de los tifones sobre las restricciones existentes demuestra que una determinada combinación de circunstancias puede seguir deteriorando la confiabilidad global meses después y lejos del lugar donde se originó”, señala Xeneta.
Los arribos a tiempo en la ruta Lejano Oriente–Europa cayeron al 4% y registró un retraso promedio de 9,9 días. El peor resultado desde septiembre de 2021, cuando la confiabilidad alcanzó el 3%. Lejano Oriente–Norteamérica mantuvo un 20%, pero su demora media aumentó 0,8 días, hasta 6,9 días.
Líneas navieras y congestión
Las 12 líneas navieras analizadas registraron en septiembre su mayor retraso promedio de los últimos doce meses. Maersk descendió del 51% al 47% su confiabilidad, mientras Hapag-Lloyd alcanzó un 45%, CMA CGM un 30%, Cosco un 18% y Yang Ming un 4%. Estas cuatro últimas marcaron sus mínimos de arribos a tiempo para ese período.
“El mayor riesgo reside en la gravedad de los retrasos, más que en la frecuencia de los arribos tardíos”, advierte el reporte, que también identifica una reducción del margen disponible en los contratos y planes de inventario para absorber demoras.
La alianza Gemini Cooperation retrocedió del 70% de puntualidad en junio al 40% en septiembre. Paralelamente, la congestión en los puertos de Asia siguió repercutiendo en otros puntos de la red global: en Singapur, la fila promedio casi se duplicó, de doce a 22 buques diarios, y la espera aumentó de 1,9 a 3,1 días.
Aunque algunos fondeaderos chinos comenzaron a despejarse, el reporte advierte que “la disrupción se está trasladando hacia otros puntos de la cadena, no está desapareciendo”, con retrasos que se manifiestan en las arribos a los sitios de atraque de Europa y Norteamérica.
