17/09/2026 EL MERCANTIL
El Parlamento Europeo ha aprobado la reforma del Código Aduanero de la Unión Europea (UE) que introduce normas más estrictas para el comercio electrónico y crea una nueva autoridad aduanera. En esta ocasión, Estrasburgo ha autorizado dar una vuelta de tuerca más a la estrategia europea contra las importaciones de ecommerce chino de bajo valor y ha aprobado añadir una tasa de gestión para cada artículo adquirido en tiendas online de fuera de la UE y enviado directamente a consumidores de la UE. Los Estados miembros deberán comenzar a recaudarla, como tarde, el 1 de noviembre de este año y empezar a aplicar las nuevas normas en su totalidad tras 12 meses. Esta tasa es independiente de la decisión previa del Consejo Europeo de suprimir la exención de derechos de aduana a las importaciones de un valor inferior a 150 euros (minimis) y hacer pagar un arancel transitorio de tres euros a las plataformas de comercio electrónico asiáticas. De esta forma, Europa busca cumplir con el propósito de adelantar a este año la entrada en vigor de la norma, aunque fuera mediante una solución temporal mientras la regla definitiva entrará en vigor en 2028.
La nueva Autoridad Aduanera de la UE tendrá su sede en Francia y podrá entrar en funcionamiento “de inmediato”
Las nuevas normas ayundarán a cubrir el coste cada vez mayor de la gestión del gran volumen de paquetes individuales. La tasa de gestión la abonará la misma entidad responsable del pago de otros gastos aduaneros para el mismo paquete, para evitar que el coste recaiga sobre los consumidores. La Comisión Europea determinará el importe exacto de la tasa de gestión, que se revisará cada dos años para que sea proporcional a los costes reales. El Consejo ya ha dado su aprobación formal definitiva a la reforma, por lo que la aprobación de los eurodiputados es el último paso del procedimiento y se promulgará oficialmente como ley este mismo miércoles por la tarde. En cuanto a su publicación en el Diario Oficial de la UE, Estrasburgo no ha dado una fecha fija, pero sí asegura que será “lo antes posible”, de tal forma que la reforma entre en vigor un día después a su publicación.
La modificación ha introducido la creación de la Autoridad Aduanera de la UE (EUCA) con sede en Lille (Francia) para que entre en pleno funcionamiento “de inmediato”. Sus principales responsabilidades serán coordinar la futura cooperación aduanera, garantizar la gestión de riesgos y administrar el centro de datos de la UE, que estará disponible para su uso opcional en 2031 y será obligatorio en 2034. El centro sustituirá 111 sistemas informáticos que utilizan actualmente las autoridades aduaneras europeas. Para las empresas, facilitará y agilizará la declaración de mercancías y la comunicación con las autoridades, según apunta el Europarlamento. Para las autoridades aduaneras, mejorará el análisis de riesgos gracias a la disponibilidad de datos completos, además de facilitar la cooperación transfronteriza.
Las plataformas que vendan desde fuera de la UE serán importadores y deberán responder ante las aduanas
“Ésta es la mayor reforma de las aduanas europeas desde 1968, que apoya el comercio y la aplicación de las normas de la UE”, ha asegurado el ponente neerlandés del Partido Popular Europeo, Dirk Gotink. “Como ponente, he presenciado de primera mano el aluvión de paquetes chinos que infringen las normas de la UE, no pagan impuestos y saturan nuestras aduanas. Estamos poniendo fin al modelo de negocio altamente tóxico de importaciones chinas baratas, no conformes y peligrosas, en favor de un comercio basado en nuestros estándares y en una competencia más justa”. La Comisión inició la reforma integral del Código Aduanero en mayo de 2023 en respuesta al flujo creciente y constante de paquetes individuales procedentes de tiendas en línea de fuera de la UE, que saturan a las aduanas de la UE y facilitan la entrada de productos inseguros en el territorio comunitario.
Los vendedores y plataformas que faciliten la venta a distancia de productos desde países no pertenecientes a la UE directamente a clientes europeos serán considerados importadores. Esto les obligará a proporcionar a las autoridades todos los datos necesarios, pagar o garantizar los gastos correspondientes y asegurarse de que los productos enviados a Europa cumplan con la legislación de la UE. Para garantizar la rendición de cuentas, estas empresas deberán estar establecidas en la UE o estar representadas por una entidad con sede en el Viejo Continente que posea la condición de operador económico autorizado o de operador de confianza. Esto debería evitar el uso de empresas fantasma para eludir las nuevas normas, según apuntan las instituciones europeas.
Para incentivar los envíos a granel o de grandes partidas de productos, que son más fáciles de controlar para las autoridades aduaneras, se anima a los vendedores y plataformas de países no pertenecientes a la UE a operar almacenes en suelo europeo. “Sus envíos a clientes se beneficiarán de una tasa de gestión reducida, siempre que sus productos se importen en embalajes colectivos y en cantidades suficientes para agilizar los controles aduaneros”, asegura el borrador de la normativa. Además, las empresas que incumplan reiteradamente la normativa podrán ser sancionadas con una multa de entre el 1% y el 6% del valor total de las mercancías importadas en los últimos 12 meses, y se podría suspender, revocar o anular su condición de operador de confianza para pasar a ser considerados operadores de alto riesgo.
Por el contrario, las empresas de importación y exportación que cumplan la normativa y se comprometan a cooperar de forma transparente con las autoridades aduaneras podrán beneficiarse de un régimen simplificado de confianza y control (mediante la figura de los operadores de confianza por control o Trust and Check). Inicialmente, esto les exigirá someterse a un proceso de verificación y conceder a las autoridades aduaneras acceso a sus sistemas electrónicos. A cambio, sus envíos se controlarán con menos frecuencia y tendrán mayor flexibilidad en el pago de aranceles y tasas. La actual calificación de operador económico autorizado (OEA) seguirá vigente para que los operadores económicos más pequeños puedan seguir teniendo acceso a dicha condición.