14/09/2026 EL MERCANTIL

El Consejo Mundial de Transporte Marítimo (World Shipping Council) insta a abordar una deficiencia en la normativa internacional sobre mercancías peligrosas que permite el transporte de contenedores con miles de baterías de litio sin que las navieras sean informadas del peligro. Esta petición del organismo que aglutina a las principales navieras de línea del mundo surge en un contexto de rápido crecimiento del transporte de baterías y de un riesgo constante de incendios en la carga marítima. Según la Agencia Internacional de Energía, el despliegue mundial de baterías de iones de litio en 2025 fue seis veces superior al de 2020, y se prevé que la demanda de baterías se duplique para 2030. Las últimas estadísticas de la aseguradora Allianz muestran que se produce un incendio en un buque portacontenedores cada 17 días.

No existe límite en la cantidad de baterías exentas que pueden consolidarse en un solo contenedor

La disposición especial 188 del Código Marítimo Internacional de Mercancías Peligrosas exime a las baterías de menor tamaño de ciertos requisitos cuando cumplen con criterios específicos de ensayo, embalaje y capacidad. Sin embargo, no existe límite en la cantidad de baterías exentas que pueden consolidarse en un solo contenedor. Un contenedor con aproximadamente 4.200 ordenadores portátiles podría almacenar unos 416 kilowatios hora de energía, equivalente a la de tres o cuatro vehículos eléctricos, sin necesidad de documentación para mercancías peligrosas ni señalización específica.

“Actualmente, un contenedor puede transportar miles de baterías de litio y aun así viajar sin ser declarado como mercancía peligrosa“, afirma el presidente y director ejecutivo del World Shipping Council, Joe Kramek. “La exención SP188 tenía como objetivo simplificar el transporte de dispositivos individuales con baterías pequeñas, no hacer invisible toda la carga en contenedores”. Las baterías se transportan de forma segura a diario cuando se declaran correctamente y se gestionan adecuadamente los riesgos. El problema surge cuando las compañías navieras, las tripulaciones, los puertos y los servicios de emergencia desconocen la presencia del peligro, sostienen desde la institución marítima.

Sin esta información, los armadores no pueden evaluar correctamente el riesgo, elegir la estiba adecuada, separar el contenedor de otras cargas ni preparar una respuesta de emergencia informada. “Sabemos lo que puede ocurrir cuando los peligros son invisibles”, declara Kramek. “Las baterías transportadas al amparo de la exención han causado graves daños a los contenedores, poniendo en riesgo a las personas, los puertos, los buques y el medio ambiente marino”.

WSC, con el apoyo de cinco gobiernos y una amplia coalición de organizaciones industriales, ha presentado un documento para su consideración por la Organización Marítima Internacional (OMI). En él se establece un posible umbral máximo por contenedor, por encima del cual los envíos de baterías tendrían que declararse y, posiblemente, señalizarse. “Las normas actuales no están funcionando como deberían”, declara Joe Kramek. “Los envíos de baterías siguen aumentando; necesitamos una solución mejor que visibilice estas posiciones y permita gestionar adecuadamente los riesgos”. Los Estados examinarán la cuestión en la reunión del subcomité de Carga y Transporte de Contenedores de la OMI, que se celebrará en Londres del 14 al 18 de septiembre de 2026.