08/09/2026 EL CANAL MARÍTIMO Y LOGÍSTICO
Representantes de la Comisión Europea han inaugurado este lunes la mayor instalación industrial de captura y almacenaje de carbono en Europa. Se trata de la planta de Yara Sluiskil, ubicada en la localidad neerlandesa de Sluiskil, y requerirá el establecimiento de una ruta marítima para transportar el CO2 capturado hasta Noruega, donde será almacenado de forma permanente bajo el mar del Norte.
La planta, cuya inversión se sitúa en torno a los 200 millones de euros, tendrá capacidad para capturar y licuar hasta 800.000 toneladas de CO2 al año procedentes de la producción de amoníaco. En total, la planta genera unos 3,2 millones de toneladas de CO2 anuales, de las que alrededor de 2,2 millones son capturadas. De estas, 800.000 toneladas serán destinadas al almacenamiento permanente en Noruega, mientras que el resto se aprovechará en la producción de urea, la industria alimentaria y los invernaderos.
El dióxido de carbono será almacenado temporalmente en siete tanques situados en las instalaciones de Yara Sluiskil antes de ser cargado en los buques de Northern Lights, joint venture formada por Equinor, Shell y TotalEnergies.
La operativa contempla la carga de dos buques por semana, con una capacidad de unas 7.200 toneladas de CO2 cada uno, que transportarán el dióxido de carbono licuado desde Sluiskil hasta Øygarden, en la costa Occidental de Noruega. Desde allí, el CO2 será conducido mediante una tubería de aproximadamente 120 kilómetros hasta un acuífero salino situado unos 2.600 metros bajo el lecho marino, donde será almacenado de forma permanente.
El «Northern Phoenix» será uno de los buques que transporte CO2 hasta Noruega, donde posteriormente se almacenará
El proyecto prevé capturar y almacenar alrededor de 12 millones de toneladas de CO2 durante los próximos 15 años. La infraestructura de Sluiskil incluye no solo la planta de licuefacción y los tanques de almacenamiento temporal, sino también las instalaciones necesarias para la carga de los buques y el suministro eléctrico desde tierra.
La captura y almacenamiento de carbono (CCS o Carbon Capture and Storage, en inglés) permite evitar que el CO2 generado por una actividad industrial llegue a la atmósfera. En el caso de Yara, el CO2 se captura durante la producción de amoníaco, se licua y se transporta por buque hasta Noruega, donde se almacena permanentemente bajo el mar del Norte.
