15/07/2026 EL MERCANTIL
La aplicación de las medidas derivadas del acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Reino Unido sobre Gibraltar ha encendido todas las alarmas entre los agentes de aduanas del Campo de Gibraltar. Según las fuentes consultadas, la formulación del acuerdo, que entra en vigor este mismo miércoles, 15 de julio —tras haberse pospuesto en abril por la necesidad de más tiempo para revisar los textos a nivel legal y lingüístico— está generando una honda inquietud en el ámbito aduanero por la falta de preparación de las operativas y el traslado de la responsabilidad sobre cualquier eventualidad al agente de aduanas, además de un posible desequilibrio en cuanto a deudas aduaneras derivadas de las operaciones comerciales con Gibraltar y la diferencia en las balanzas comerciales entre la UE, España y dicho territorio. Los agentes de aduanas alertan de posibles cuellos de botella si las autoridades no introducen ya medidas de flexibilización, algo que, según los expertos consultados, aún no se ha materializado a apenas horas del desmantelamiento oficial de la Verja.
El puerto de Algeciras lleva meses manifestando sus dudas y su preocupación por la poca concreción del texto
En general, el negocio logístico mantiene una postura de prudencia ante un acuerdo ya cerrado y de una complejidad jurídica extraordinaria por lo que ésta implica: el cambio más destacado es la desaparición física de la Verja y la integración de Gibraltar en una unión aduanera con la UE, lo que reconfigura los controles fronterizos tradicionales. Para Algeciras y toda la comarca, esto altera de raíz las operativas diarias con la introducción de regímenes de tránsito específicos, y la exigencia de que los comercios del Peñón operen bajo NIF español. Todo ello, asegura la Cámara de Comercio de la Bahía de Algeciras, lleva a tener que ser sumamente cautos. De hecho, entidades como el puerto de Algeciras y el de Gibraltar, preguntados por el asunto, han declinado pronunciarse por el momento y esperar hasta ver realmente la aplicación práctica de este acuerdo, si bien el puerto de Algeciras ha mantenido reuniones multilaterales en los pasados meses acerca de esta nueva realidad. En ellos, ha manifestado en varias ocasiones su preocupación por la poca concreción del texto del acuerdo.
En el documento pactado se prevé la creación de una unión aduanera entre el territorio de la Unión y Gibraltar, así como la eliminación de las barreras físicas en el tránsito terrestre de mercancías entre Gibraltar y la UE, pero manteniendo los controles y formalidades necesarios para proteger el mercado único y los intereses financieros. El acuerdo resultará de aplicación a las mercancías producidas en el territorio aduanero de la Unión o en el territorio aduanero de Gibraltar, incluidas las obtenidas a partir de mercancías procedentes de terceros lugares y que vayan a consumirse en la Unión o en Gibraltar; y las mercancías procedentes de países o territorios fuera de la unión aduanera y que vayan a ser empleadas en los lugares ya mencionados. Asimismo, no se aplicarán derechos de aduana ni se exigirá el pago de impuestos por importación o exportación entre la UE y Gibraltar. Además, el acuerdo establece un periodo transitorio durante el que las mercancías sólo podrán entrar o salir por tierra, hasta que se garantice que se han establecido puestos de control fronterizo y oficinas de aduanas en el puerto y aeropuerto de Gibraltar, y se acredite que éstos funcionan correctamente.
PUNTOS BÁSICOS DEL ACUERDO UE-REINO UNIDO SOBRE GIBRALTAR
“Sobre el papel, se plantea el objetivo de alcanzar una ‘prosperidad compartida’ y dotar de fluidez al paso de trabajadores y mercancías”, apunta la Cámara de Comercio de Algeciras. Por otro lado, ya en el momento de la presentación del acuerdo, el Gobierno de España recordó que el principal objetivo del pacto es preservar el espacio Schengen, el mercado único y la unión aduanera mientras se eliminan los controles sobre las mercancías. “Esto traerá confianza, seguridad jurídica y bienestar. En el ámbito de las mercancías, las partes han acordado los principios que sustentan la futura unión aduanera entre la UE y Gibraltar, manteniendo una estrecha colaboración entre las respectivas autoridades aduaneras y eliminando los controles de mercancías”, afirmaron fuentes de Moncloa en su momento. Sin embargo, actualmente existe una profunda inquietud en la comarca con respecto a la preparación de las operativas, ya que, apuntan las fuentes, la sustitución de los procedimientos habituales por unos nuevos multiplica los tiempos de gestión. “Si las autoridades aduaneras no introducen de manera inmediata criterios de flexibilidad y adaptación real al terreno, de cara al 15 de julio nos enfrentamos a un riesgo severo de cuellos de botella e incidencias que podrían ralentizar gravemente el comercio transfronterizo”, asevera la Cámara de Comercio de la Bahía de Algeciras.
“La impresión es que se ha generado un desastre y no creo que tengan muy claro cómo salir”
Martín Fernández Secretario general de Feteia
En la federación española de transitarios y representantes aduaneros (Feteia) cunde la sensación de que la Comisión Europea “ha ido dando bandazos” acerca de la aplicación del acuerdo, según su secretario general, Martín Fernández. “El día 1 de julio, el departamento de Aduanas publicó una novedad diciendo que, dadas las dificultades existentes para designar representantes, la presencia de fiadores en Gibraltar no se iba a exigir temporalmente”, ejemplifica, añadiendo después que la confusión acerca de este punto del acuerdo ha sido total entre los representantes aduaneros en el Campo de Gibraltar. “Prácticamente no sabían de qué les estábamos hablando”, asegura Fernández. “Las primeras noticias eran casi rumores de barra de bar, y se nos aseguraba que en Gibraltar estaba todo listo desde hace muchos meses, y no es así”, completa el secretario general de Feteia. La preparación a la que alude Feteia implica, por ejemplo, el impacto económico que podría tener el diferencial de IVA entre ambas zonas: mientras que el tipo general en España se sitúa en el 21%, en Gibraltar arrancará en el 15% que irá subiendo año a año hasta alcanzar el 17%.
Esta asimetría fiscal puede seguir generando distorsiones comerciales si no se vigila estrechamente, según denuncian el Colegio Oficial de Agentes de Aduanas y Representantes Aduaneros de Algeciras y La Línea de la Concepción. Tanto es así que alertan directamente de un “grave riesgo de colapso operativo y financiero” en el Campo de Gibraltar. “El nuevo régimen multiplica las exigencias financieras y asfixia a las agencias aduaneras de La Línea de la Concepción y Algeciras”, denuncian. Según sus propios datos, existe un desequilibrio en la balanza comercial, ya que la UE realiza exportaciones terrestres hacia el Peñón que superan los 1.500 millones de euros anuales, mientras que las importaciones desde el territorio británico son mínimas. Además, se estima que el volumen global de avales y garantías que las empresas deberán mantener para atender estas exigencias supera ampliamente los 400 millones de euros, una cifra que consideran inasumible para muchas compañías. El Gobierno de Gibraltar no ha respondido a las preguntas de este medio sobre las críticas del sector aduanero español.
El sector afea el traslado de la asunción de riesgos económicos a los representantes aduaneros
“En la práctica, los agentes de aduanas se ven obligados a asumir riesgos económicos que consideran desproporcionados y ajenos a la función que desempeñan como representantes técnicos de las empresas importadoras y exportadoras”, aseguran desde el Colegio Oficial de Agentes de Aduanas y Representantes Aduaneros de Algeciras y La Línea. Una sensación que comparte la Cámara de la Bahía de Algeciras, que lo califica como “riesgo multimillonario desproporcionado” para los intermediarios técnicos españoles. “Los agentes de aduanas no son entidades financieras ni aseguradoras, sino profesionales especializados en la gestión y el cumplimiento de las formalidades aduaneras”, recuerdan los representantes aduaneros. Además, la Cámara apunta a un problema añadido: la no existencia actualmente de entidades financieras que cubran con avales semejantes garantías, “lo que aboca al sector a una quiebra técnica de graves consecuencias”, tales como incrementar los tiempos de gestión y multiplicar los riesgos de incidencias y retrasos en frontera.
Precisamente el hecho de que sean los agentes de aduanas los que, a juzgar por la redacción del texto, deban asumir estos riesgos económicos también supone una preocupación para el sector. “El diseño actual del acuerdo traslada de manera desproporcionada la responsabilidad del buen funcionamiento aduanero y la lucha contra el fraude fiscal a las agencias y profesionales privados del sector, cuando esa es una potestad exclusiva que debe ejercer la Aduana pública junto a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”, señala la Cámara de Comercio de la Bahía de Algeciras, que abunda además en que la responsabilidad de constituir las garantías de las operaciones comerciales “debe recaer, por pura lógica, en los importadores y propietarios de la mercancía, nunca en los representantes aduaneros españoles que actúan por cuenta de terceros”.
Por su parte, en opinión de Martín Fernández (Feteia), se ha producido un error de concepto del convenio a nivel Europa que ahora ha derivado en un problema de difícil solución. “La sensación que tiene todo el colectivo es que hay que sacar esto adelante como sea, incluso pasando el marrón al representante aduanero si hace falta. La impresión es que se ha generado un desastre por parte de la Unión Europea y no creo que tengan muy claro cómo van a salir”. De ahí que los representantes empresariales y aduaneros insistan en que, de no corregirse de inmediato este criterio de exigencia de garantías, “existirá un riesgo real de bloqueo en los flujos comerciales”, especialmente en las exportaciones UE-Peñón, “lo que encarecerá el abastecimiento diario del Peñón y resultará devastador para el tejido logística del Campo de Gibraltar”. En consecuencia, se continúa exigiendo rebajar las condiciones exigidas para el precintado aduanero de mercancías, declarar el Campo de Gibraltar como Zona Económica Especial y que el ministerio de Hacienda flexibilice la imposición de garantías y responsabilidades. “Nuestro polo industrial y el puerto de Algeciras compiten en un mercado global frente a infraestructuras extraordinariamente potentes como Tanger Med. Sólo mediante herramientas fiscales, logísticas y aduaneras equivalentes conseguiremos caminar sobre terreno firme y competir en igualdad de condiciones”, insiste la Cámara de Comercio de Algeciras. Por el momento, no constan públicamente movimientos en línea con estas peticiones.