10/07/2026 MUNDO MARÍTIMO

El transporte marítimo de contenedores continúa mostrando una fortaleza superior a la esperada en 2026, impulsado por una combinación de factores geopolíticos, reposición de inventarios y anticipación de embarques frente a la incertidumbre comercial. En este escenario, mayo marcó un nuevo máximo histórico en la movilización global de contenedores llenos, al tiempo que las tarifas spot y los recargos aplicados por las navieras mantienen una tendencia alcista.

De acuerdo con datos de Container Trades Statistics (CTS), analizados por Drewry, el transporte marítimo global de contenedores llenos alcanzó en mayo los 17,35 millones de TEUs, un incremento interanual de 4,4% que superó el récord previo registrado en diciembre de 2025. La cifra acumulada de los primeros cinco meses del año, registra un crecimiento del volumen de un 5%, desempeño que Simon Heaney, Senior Manager, Container Research de Drewry, calificó como especialmente significativo considerando “la pérdida de volúmenes de Medio Oriente derivada del conflicto en esa región”.

El analista sostiene que el principal desafío, en este escenario, consiste en determinar si esta resiliencia responde a una fortaleza estructural o simplemente a un adelantamiento de la demanda. Según el último Container Forecaster de Drewry, “la sorpresa positiva en la demanda de contenedores durante 2026 refleja una combinación de distorsiones cíclicas y cambios estructurales más duraderos”.

En ese sentido, Heaney explica que “una parte significativa del crecimiento, posiblemente alrededor de la mitad, parece estar impulsada por efectos de sincronización de la demanda, particularmente por la reposición de inventarios y el adelantamiento de embarques relacionado con la geopolítica o los aranceles”. Como consecuencia, Drewry estima que el crecimiento podría moderarse en 2027 a medida que se normalicen los inventarios y disminuya la incertidumbre regulatoria.

No obstante, advierte que también existen factores estructurales que continúan fortaleciendo el comercio contenerizado. Entre ellos destaca la reconfiguración de las cadenas de suministro, mayores exigencias de resiliencia, la fragmentación de las redes de producción y las inversiones sostenidas en infraestructura digital y energética.

Regreso al Ma Rojo: otra vez en duda

En paralelo, la evolución del escenario geopolítico sigue condicionando la operación marítima. Judah Levine, Head of Research, en Freightos señala que los recientes ataques iraníes contra buques y Estados de la región, junto con las represalias estadounidenses, representan “la escalada militar más seria desde el inicio del alto el fuego”. A su juicio, el deterioro de la situación podría frustrar el plan de Gemini Cooperation para retomar gradualmente los tránsitos por el Mar Rojo.

Aunque el precio del petróleo ha regresado a niveles previos al conflicto, Levine advierte que los combustibles marinos aún se mantienen entre un 20% y un 30% por encima de esos niveles, reflejando un proceso de normalización más lento para los productos refinados.

Pese a la baja de los combustibles, las tarifas del transporte marítimo contenerizado continúan aumentando debido a la fuerte demanda propia de la temporada alta y a la aplicación de recargos. Levine explica que “la caída de los precios del combustible no se está reflejando en el comportamiento de las tarifas spot de contenedores, ya que la demanda de temporada alta continúa impulsando los fletes al alza”.

A ello se suma el efecto de los Incrementos Generales de Tarifas (GRI) y los Recargos por Temporada Alta (PSS), aplicados por las líneas navieras y vigentes desde el 1 de julio, que elevaron los valores en aproximadamente US$1.000/FEU en las principales rutas este-oeste. Desde fines de mayo, las tarifas en la ruta Transpacífico acumulan incrementos superiores a US$3.000/FEU, mientras que las rutas entre Asia y Europa muestran un comportamiento similar, pese al despliegue de capacidad récord.

Si bien las líneas navieras continúan incorporando capacidad para atender el aumento de la demanda, algunos freight forwarders consideran que el adelantamiento de los embarques podría estar alcanzando su punto máximo. Sin embargo, los retrasos por carga no embarcada (contenedores roleados) y la creciente congestión en puertos como Shanghái, Ningbo, Yantian, Singapur, Busan y Colombo podrían ralentizar cualquier eventual descenso de las tarifas durante las próximas semanas.