10/07/2026 DIARIO DEL PUERTO

La nueva ofensiva estadounidense contra objetivos iraníes ha vuelto a tensionar el Estrecho de Ormuz, donde la OMI reclama máxima contención mientras navieras, armadores y aseguradoras revisan sus operativas ante el riesgo de nuevos ataques contra buques mercantes.

La reanudación de los ataques de Estados Unidos contra Irán ha devuelto al estrecho de Ormuz a un escenario de máxima incertidumbre para el transporte marítimo internacional. La nueva ofensiva se produce tras los recientes ataques contra varios buques mercantes en este corredor estratégico, clave para el tráfico energético mundial y para la estabilidad de las cadenas logísticas que conectan el Golfo Pérsico con los principales mercados internacionales.

La ofensiva de EE.UU. persigue “degradar aún más la capacidad de Irán de atacar a la navegación comercial y a marineros civiles inocentes en el Estrecho de Ormuz”

El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que sus fuerzas completaron el 7 de julio una nueva ronda de ataques contra Irán, con más de 80 objetivos alcanzados mediante munición de precisión, como respuesta inmediata a los ataques iraníes contra buques comerciales que transitaban por Ormuz.

Con nuevos ataques aéreos contra Irán a primera hora del jueves, entre los objetivos figuran sistemas de defensa aérea, redes de mando y control, radares costeros, capacidades de misiles antibuque y más de 60 embarcaciones rápidas de la Guardia Revolucionaria iraní.

Según una información publicada en su cuenta de X, esta ronda adicional de ataques contra Irán persigue “degradar aún más la capacidad de Irán de atacar a la navegación comercial y a marineros civiles inocentes en el Estrecho de Ormuz”.

Reacción de la OMI

La Organización Marítima Internacional (OMI) reaccionó con una dura condena. Su secretario general, Arsenio Domínguez, lamentó “tener que pronunciarme una vez más tras los ataques contra buques mercantes y gente de mar inocente, debido a circunstancias geopolíticas más allá de su control”.

Domínguez condenó los ataques perpetrados contra varios buques que transitaban por el estrecho de Ormuz y advirtió de que “estos ataques imprudentes han vuelto a poner en grave peligro a gente de mar inocente”.

“Mientras no pueda garantizarse la seguridad de las tripulaciones, no debemos exponer innecesariamente a la gente de mar a nuevos riesgos”, asegura Arsenio Domínguez, secretario general de la OMI

El máximo responsable de la OMI fue explícito al recordar que “ninguna gente de mar debería tener que arriesgar su vida simplemente por hacer su trabajo”. Por ello, instó a los Estados de pabellón, armadores, operadores y autoridades competentes a evitar exponer a las tripulaciones a peligros innecesarios mientras no pueda garantizarse su seguridad en el tránsito por el estrecho.

Buques atrapados

La preocupación de la OMI se extiende también a los buques que permanecen atrapados en la zona. Según el organismo de las Naciones Unidas, casi 6.000 marinos continúan varados a bordo de buques mercantes que no pueden abandonar de forma segura el golfo Pérsico, sometidos a una creciente presión psicológica por el miedo, la incertidumbre y la volatilidad de la situación.

Ante este escenario, Domínguez ha pedido a todos los Estados implicados máxima moderación, desescalada inmediata y garantías para facilitar la salida segura de los buques atrapados desde el inicio de la crisis.

La OMI ya había pausado previamente su operación de evacuación en el estrecho de Ormuz tras un nuevo ataque registrado en el golfo de Omán, con el objetivo de confirmar que seguían existiendo garantías suficientes para los buques incluidos en el plan y para el resto de embarcaciones presentes en la región.

Las navieras, con un ojo en Suez y otro en Ormuz

El progresivo retorno de algunos servicios al corredor del mar Rojo y el Canal de Suez ha quedado nuevamente condicionado por la evolución del conflicto en Oriente Medio tras los últimos ataques estadounidenses contra Irán. Las principales navieras mantienen una estrategia de extrema prudencia, basada en evaluaciones permanentes del riesgo y en la capacidad de modificar sus redes con rapidez ante cualquier deterioro de la seguridad.

Maersk y Hapag-Lloyd han sido las primeras grandes navieras en reintroducir determinados servicios de la red Gemini a través de Suez, recuperando un itinerario que permite reducir hasta cuatro semanas los tiempos de tránsito entre Asia y Europa respecto a la ruta por el cabo de Buena Esperanza. Sin embargo, ambas han subrayado que cualquier ampliación del regreso dependerá exclusivamente de que se mantenga la estabilidad en el mar Rojo y de que no se produzca una nueva escalada regional.

En sus últimas actualizaciones, Maersk insiste en que continúa monitorizando la situación “hora a hora”, preparada para introducir cambios inmediatos si las condiciones de seguridad lo exigen. La naviera danesa mantiene una comunicación constante con clientes y autoridades marítimas, mientras adapta sus itinerarios para minimizar riesgos sobre buques, tripulaciones y mercancías.

La preocupación vuelve a centrarse especialmente en el estrecho de Ormuz. Los recientes incidentes registrados en sus proximidades han elevado otra vez la percepción del riesgo para la navegación comercial y amenazan con frustrar la normalización iniciada tras el alto el fuego de junio. Naciones Unidas ha advertido de que cualquier interrupción de este paso estratégico tendría consecuencias inmediatas sobre el suministro mundial de energía, el comercio internacional y la estabilidad económica global, al tratarse de uno de los principales cuellos de botella marítimos del planeta.