05/06/2026 EL MERCANTIL
El gestor de infraestructura ferroviaria Adif ha licitado, por un importe de casi 3,5 millones de euros, el contrato para la redacción del proyecto que definirá las actuaciones a realizar en la infraestructura ferroviaria entre Tarragona y Barcelona para la implantación de los servicios de autopista ferroviaria. El proyecto determinará las obras necesarias para adaptar los gálibos de la infraestructura e instalaciones ferroviarias a las dimensiones requeridas para la circulación de semirremolques.
El ámbito de actuación abarca 165 kilómetros totalmente electrificados
En concreto, el ámbito de actuación abarca 165 kilómetros totalmente electrificados de los tramos: La Plana de Picamoixons-Sant Vicenç de Calders (36 kilómetros de vía única de ancho ibérico), Tarragona-Sant Vicenç de Calders (25 kilómetros) y Sant Vicenç de Calders-Castellbisbal (55 kilómetros). Estos dos últimos tramos contarán con ancho mixto una vez esté operativo el tercer carril para las circulaciones en ancho internacional.
También se incluyen los trayectos Castellbisbal-Barcelona Morrot (24,6 kilómetros), Castellbisbal – Nudo de Mollet (21,2 kilómetros) y Nudo de Mollet-La Llagosta (2,3 kilómetros), que disponen de vía doble de ancho mixto. Desde Adif explican que se actuará principalmente en pasos superiores, viaductos, catenaria, túneles, taludes y elementos de estaciones. “Los trabajos a realizar pueden incluir rebajes de plataforma y de rasante, desplazamientos de ejes de vías, desguarnecidos para renovar el balasto, demoliciones y reposiciones y la adaptación de andenes en estaciones, entre otros”, añaden.
La licitación de este proyecto responde a las propuestas realizadas por diferentes operadores logísticos, autoridades portuarias y empresas ferroviarias para establecer servicios de autopista ferroviaria en este itinerario, “esencial para potenciar el tráfico de mercancías por ferrocarril en el Corredor Mediterráneo”. De hecho, desde Adif reconocen que la ruta entre Tarragona y Barcelona “es estratégica por el elevado número de circulaciones de trenes de mercancías a la semana y la conexión de los dos principales nodos de producción y consumo de la península ibérica, como son Madrid y Barcelona”. Además, esta ruta forma parte de los flujos del centro y sur con el noreste de España y el resto de Europa.
La demanda de este itinerario se basa en el tráfico que llega por las autopistas del mar
Los operadores logísticos que pretenden poner en marcha los servicios de autopista ferroviaria en este itinerario basan sus iniciativas en que una parte importante de las circulaciones de mercancías son tráficos internacionales que recorren grandes distancias, procedentes de Turquía, Italia y Marruecos y que llegan a España a través de los puertos de Tarragona, Barcelona y Algeciras por las denominadas “autopistas del mar”. “La gran concentración de vehículos pesados en estos puertos proporciona un alto porcentaje de captación y, por tanto, una mayor viabilidad en la operación ferroviaria de dichas iniciativas de transporte”.