03/06/2026 EL COMERCIO

La presidenta de la Autoridad Portuaria, Nieves Roqueñí, reclamó «paciencia» sobre la posibilidad de recuperar la Autopista del Mar entre Gijón y Nantes, una semana después de la visita de los coordinadores europeos del Corredor Atlántico y del Espacio Marítimo Europeo al puerto de El Musel. «Nos han visto con buenos ojos y también nos han comprometido cierta ayuda en el impulso de esta iniciativa», señaló Roqueñí a preguntas de EL COMERCIO, sin entrar en más detalles, pero recordando que «desde el primero momento hemos dicho que tenemos que trabajar en la recuperación de la Autopista del mar». Los responsables europeos consideraron, tras su visita a varios puertos españoles, entre ellos el de Gijón, que una ruta de estas características contribuiría a reducir el tráfico pesado que atraviesa las congestionadas zonas fronterizas entre Francia y España y ayudaría a aliviar la presión circulatoria en el entorno de Burdeos.

A finales de este mes se cumplirá un año de la visita de los responsables de El Musel, con la presidenta a la cabeza, a Nantes con el objetivo de retomar el contacto y trabajar para recuperar la ruta que ya unió ambas terminales entre 2010 y 2014 por un ferry de la naviera francesa LDLines. Entonces, a la vuelta de Nantes, Roqueñí anunció un acuerdo entre ambas terminales para diseñar una estrategia comercial e institucional conjunta para el restablecimiento del servicio que iría acompañada de un documento de posicionamiento para su presentación ante las administraciones de ambos Estados, así como de la Unión Europea en el marco de la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T) y del Espacio Marítimo Común.

«Estamos poniendo todo de nuestra parte y trabajando codo con codo con la Autoridad Portuaria de Saint-Nazaire-Nantes», respondió la presidenta de El Musel ayer al ser preguntada por el diseño de la estrategia comercial anunciado hace un año.

Roqueñí apeló a la discreción, porque «las cosas se deshacen muy rápido, pero cuesta mucho trabajo volver a construir». «Hay que seguir trabajando sin grandes anuncios», aseguró, para zanjar el tema mostrándose segura de que «hay partido, estamos jugándolo y solo hay que esperar y tener un poco de paciencia».

La alternativa de Aboño

En cuanto a la mejora de los accesos a El Musel, su presidenta, devolvió la pelota al tejado del ministerio de Transportes doce días después de que su ‘número 2’ anunciara en Gijón su intención de licitar este año la alternativa de Aboño, para lo que estaba esperando por la confirmación de la Autoridad Portuaria de que el túnel era apto como acceso principal a la instalación portuaria. Hasta en dos ocasiones, durante su comparecencia ante los medios, José Antonio Santano señaló al Puerto como el que tenía que dar el siguiente paso, para lo que desde El Musel confirmaron que habían elevado la consulta y esperaban pronunciamiento de la Dirección General de Tráfico para que declare esta vía como corredor apto para el transporte de mercancías peligrosas. «Lo que necesitamos, y es muy importante, es esa confirmación por parte de la Autoridad Portuaria», recalcó desde Gijón José Antonio Santano.

Empresas náutico deportivas

Cuestionada ayer sobre este asunto, Nieves Roqueñí recordó que «el secretario de Estado ya comentó que iba a avanzar en el desdoblamiento del tramo Lloreda-Veriña, que estaba a punto de licitarse». «Ahí es donde está la primera pieza de ese recorrido que desvíe el tráfico por Aboño, pero ahí tenemos que estar a los tiempos del ministerio», argumentó.

Por otro lado, la presidenta de El Musel defendió la nuevas normas para la autorización de instalación y uso de puestos temporales para actividades náutico-deportivas en el Puerto Deportivo, Poniente y El Arbeyal, aprobadas en la última reunión del consejo de administración, que, tal y como publicó EL COMERCIO, están generando malestar entre algunas de las empresas que ya tienen presencia en estos espacios. «Cuando intentas ordenar y cambiar, los cambios siempre introducen tensiones dentro del colectivo al que van dirigido», argumentó Roqueñí.

Esta nueva normativa, cuyo contenido fue avanzado por este diario antes de su publicación en el BOE el pasado 21 de mayo, establece un plazo máximo de un mes a las empresas que actualmente tienen puestos temporales ya instalados para adecuarse a sus exigencias. «Es un cambio muy radical para un plazo muy corto de adaptación», señalaron a EL COMERCIO desde uno de estos negocios, que también les afecta «en pleno arranque de nuestra temporada alta, vinculada al verano».

La presidenta del Puerto quiso transmitir tranquilidad porque «son autorizaciones temporales y tendremos que analizar cuando nos llegue la problemática que tenga cada una, pero no cabe duda de que vamos a tener que dar respuesta y será en beneficio de todos». «No creo que nadie se vaya a quedar sin poder actuar en verano en Gijón por esta normativa», añadió.

Aunque, por otro lado, también pidió un esfuerzo a estos negocios que están «en la zona más noble de la ciudad, por lo menos la más visitada y transitada, que tiene que tener el estándar de calidad que buscamos en todo el frente portuario y marítimo en el que operamos. «Les pido un esfuerzo y, con paciencia, seguramente vamos a alcanzar esa homogeneización de calidad que queremos para esa zona», dijo.

Los nuevos requisitos para estos puestos temporales marcan una tipología única de instalaciones con una superficie máxima de 10 metros cuadrados para cada puesto, a instalar mediante módulos prefabricados desmontables y no se permiten ampliaciones, anexos, elementos volados, cerramientos exteriores ni modificaciones estructurales que alteren las dimensiones autorizadas.

En cuanto a estética, se recomiendan los acabados en blanco mate o superficies acristaladas y materiales de carpintería metálica de aluminio o acero inoxidables y se prohíbe toda forma de publicidad exterior de productos, marcas, empresas, servicios, precios, promociones o similares y la instalación de pancartas, banderolas, ‘photocalls’ u otros soportes publicitarios. También se prohíben las acciones promocionales fuera de la instalación.

Nieves Roqueñí y José Luis Barettino, este martes, en la inauguración de la exposición 'Lienzos de museo a pie de calle'.
Nieves Roqueñí y José Luis Barettino, este martes, en la inauguración de la exposición ‘Lienzos de museo a pie de calle’. (Arnaldo García)

«Tendremos que ajustar el gasto y la inversión a un año que va a ser difícil»

La caída de los tráficos de El Musel, especialmente en graneles sólidos por su dependencia de ArcelorMittal, obligará a la Autoridad Portuaria a replantear las cuentas por la incidencia que tendrá este descenso de movimientos en su cuenta de resultados. «Evidentemente la caída de tráficos va acompañada de esa coyuntura que ha tenido Arcelor con la parada del horno alto y tendremos que analizar y tratar de ajustar nuestro presupuesto de gastos y de inversiones a la realidad de un año que va a ser difícil, aunque ya estamos viendo la luz al final del túnel», resumió Nieves Roqueñí, confiada en que «vamos a recuperar los tráficos para los próximos años, en los que tenemos también muchos proyectos interesantes que seguro vamos a impulsar».

El pronunciado descenso de movimiento de graneles sólidos, que en abril volvió a caer en 617.039 toneladas respecto al mismo mes del año anterior y registrando una caída del 36,2% en el acumulado de los cuatro primeros meses del año, en el que ya se han perdido más de 1,7 millones de toneladas respecto a 2025, afecta también de manera muy importante a la economía de la EBHI, participada mayoritariamente por la Autoridad Portuaria, que podría cerrar el ejercicio en pérdidas.

Respecto al futuro de esta compañía, sobre el que también pesa la reclamación millonaria por la desaparición de carbón de sus instalaciones, Nieves Roqueñí, que también preside su consejo de administración, llamó a implicarse a los accionistas privados, que son ArcelorMittal, EdP y el Grupo Masaveu. «Estamos analizando todo el escenario y tendremos que poner todos de nuestra parte, también los accionistas de la sociedad», comentó. Pese a los malos datos de estos primeros meses del año, Roqueñí aseguró que «no podemos darlo todo por perdido, sino que tenemos que tratar de poner las soluciones para que este año lo podamos salvar entre todos y afrontar el futuro con la previsión de crecimiento que tienen los tráficos de Arcelor». La EBHI está participada por el Puerto de Gijón al 68,8%, junto con Arcelor (11,2%), EdP (5%) y el Grupo Masaveu (5%).