25/05/2026 EL MERCANTIL

La Organización Marítima Internacional (OMI) ha adoptado el nuevo Código Internacional de Seguridad para Buques de Superficie Marítimos Autónomos (Código MASS) en su nueva sesión del comité de Seguridad Marítima, donde se ha aprobado el texto final de este marco. El conjunto de normas de seguridad atañe a los buques no tripulados en el comercio internacional y afecta a los grandes buques de carga que realizan rutas comerciales internacionales. La norma entrará en vigor el próximo 1 de julio y su aplicación será de carácter no obligatorio, al menos durante dos años. Esto permitirá a los Estados miembros de la organización testear su uso, y a la OMI, sentar las bases para su obligatoriedad en 2028. En resumen, el Código MASS establece un marco integral, basado en objetivos, para garantizar que los buques autónomos se construyan, operen y certifiquen con estándares de seguridad y medioambientales equivalentes a los de los buques convencionales.

Un Buque de Superficie Marítimo Autónomo (MASS) es un barco capaz de operar con distintos grados de independencia de la interacción humana. Esto abarca desde la automatización con tripulación a bordo, pasando por embarcaciones controladas remotamente con o sin tripulación, hasta barcos totalmente autónomos capaces de tomar decisiones de forma independiente. Los buques autónomos aún se encuentran en sus primeras etapas de desarrollo y éste es el primer conjunto de especificaciones que se aplica a nivel mundial a su desarrollo. Esta guía ofrece una idea de cómo podrían ser los requisitos para el transporte marítimo no tripulado en la práctica.

Según la OMI, el objetivo del código es regular las tecnologías emergentes y mantener la seguridad, al tiempo que se fomenta la innovación. El texto del Código MASS aún no se ha publicado, pero la navegación segura es el primer punto en la lista para evaluar el transporte marítimo autónomo. Según reportan diversos medios internacionales especializados, el Código MASS incorpora por referencia las conocidas normas de prevención de colisiones y establece un requisito de conocimiento de la situación que exige que el sistema de autonavegación del buque “monitoree continuamente toda la información necesaria para una navegación segura”. Normas más específicas, como la capacidad de evaluar sonidos audibles, que la mayoría de los sistemas de navegación autónoma no pueden realizar actualmente, aún no forman parte del código, informan estos medios.

Las normas describen una larga lista de requisitos de equipamiento que serían únicos para buques no tripulados. Sin tripulación a bordo, estos buques deberían diseñarse de forma diferente para garantizar la seguridad y la respuesta ante emergencias, incluyendo operaciones de reserva en “estados degradados razonablemente previsibles”, formula el borrador. Esto implica estándares diferentes para “estructura, subdivisión, estabilidad e integridad estanca, protección contra incendios, detección y extinción de incendios, dispositivos y sistemas de salvamento, seguridad, búsqueda y rescate, manipulación de carga, remolque y amarre, instalaciones de maquinaria, instalaciones eléctricas y sistemas de apoyo externos”.