27/10/2026 EL MERCANTIL
El ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha fijado en el 26% los servicios mínimos para el transporte ferroviario de mercancías de Renfe durante la huelga de 24 horas convocada por el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) para el próximo jueves 29 de octubre. La resolución, firmada el 23 de octubre, establece también servicios mínimos del 75% en Cercanías durante las horas punta, del 50% el resto del día, del 65% en media distancia y del 73% en alta velocidad y larga distancia. Esta convocatoria afecta al personal de conducción del grupo Renfe en todo el territorio nacional, tanto en los servicios de pasajeros como en los de mercancías.
Transportes advierte de posibles retenciones si se traslada a los camiones el tráfico ferroviario de mercancías
En el ámbito de las mercancías, el ministerio justifica la necesidad de mantener parte de las circulaciones para evitar interrupciones en las cadenas de suministro y asegurar la llegada de las mercancías a sus destinos. La resolución advierte de que, sin estos servicios, algunos productos no alcanzarían sus destinos dentro de los periodos hábiles de producción. En concreto, el documento señala que “la sustitución de la totalidad de las circulaciones ferroviarias de mercancías con medios alternativos por carretera resulta en algunos casos imposible y en otros generaría unos niveles de retención de tráfico en las principales carreteras inasumibles en los días de huelga”. Entre los tráficos considerados esenciales figuran los productos siderúrgicos, los residuos sólidos urbanos, los vehículos, las mercancías peligrosas, los combustibles, las materias primas industriales y los productos perecederos.
Respecto al producto siderúrgico, el ministerio ha establecido 17 trenes como servicios mínimos para garantizar el suministro de bobinas de acero a las plantas de procesamiento. El volumen previsto para este tipo de mercancía asciende a 26.800 toneladas diarias y, según la resolución, no existe una alternativa viable por carretera, ya que el peso de las bobinas supera los límites autorizados por eje para los camiones. Por este motivo, mantener estas circulaciones resulta necesario para evitar interrupciones en el abastecimiento industrial.
El tráfico ferroviario de automóviles mantendrá diez trenes diarios para evitar interrupciones en las fábricas
En cuanto a los residuos sólidos urbanos, se han fijado cinco trenes mínimos para trasladarlos desde los centros de recogida de Ourense, Vigo y Lugo hasta la planta de tratamiento de Meirama, en Galicia. El documento considera esencial este transporte debido a la falta de capacidad de almacenamiento en origen y a la ausencia de alternativas por carretera que ofrezcan las mismas garantías de control de selección y condiciones sanitarias. Además, advierte del impacto ambiental y sobre la salud pública que podría provocar la acumulación de residuos, especialmente por los malos olores y las emisiones de gases. La sustitución de estos servicios mínimos por carretera requeriría 140 camiones, con una capacidad equivalente a 3.500 toneladas.
Por su parte, el transporte ferroviario de automóviles contará con diez trenes mínimos de los 27 previstos diariamente, lo que representa el 37% del servicio programado. Estas circulaciones permitirán retirar los vehículos terminados de las campas de las fábricas, cuya capacidad de almacenamiento es limitada. Según la resolución, la falta de evacuación de estos automóviles podría provocar la paralización de las cadenas de montaje. Los servicios mínimos establecidos equivalen al transporte de la mercancía mediante 250 camiones.
El transporte de mercancías peligrosas y combustibles mantendrá 16 de las 60 circulaciones diarias previstas
Para las mercancías peligrosas y los combustibles se han fijado 16 trenes mínimos, frente a las 60 circulaciones diarias previstas. El ministerio justifica esta medida por la necesidad de mantener el suministro a sectores relacionados con la producción de energía y alimentación, así como por las limitaciones de almacenamiento y los riesgos asociados a la detención de productos químicos durante el trayecto. En este caso, la sustitución de los servicios mínimos requeriría 256 camiones, con una capacidad equivalente a 6.459 toneladas, aunque la resolución alerta de que “la limitación del peso por eje autorizado para los camiones es inferior a las necesidades en base a la carga transportada por ferrocarril”. Para las materias primas industriales y los productos perecederos, se han establecido siete trenes mínimos de los 73 planificados, con el fin de garantizar el abastecimiento de la industria alimentaria y de productos de gran consumo, además de facilitar la continuidad de las rutas internacionales por tierra y mar.
La convocatoria de Semaf busca denunciar el bloqueo administrativo de acuerdos sobre seguridad ferroviaria, protocolos ante emergencias meteorológicas, contratación de maquinistas, atención en casos de arrollamiento y fiabilidad del material rodante. Sin embargo, Renfe considera que las reivindicaciones exceden de sus competencias y sostiene que algunas cuestiones, como la normativa sobre tiempos de conducción y determinadas actuaciones de la Inspección de Trabajo, dependen de otras instancias. La compañía también afirma haber cumplido los compromisos del acuerdo firmado en febrero para reforzar el sistema ferroviario tras el accidente de Adamuz, y destaca la contratación de más de 1.200 trabajadores, el refuerzo de los equipos de mantenimiento y las medidas para mejorar la fiabilidad de los trenes y la calidad del servicio.