22/09/2026 MUNDO MARÍTIMO
Las cadenas logísticas globales atraviesan una nueva etapa de reconfiguración. Más que un proceso de desglobalización, empresas y operadores están reorganizando proveedores, rutas, inventarios y redes de distribución para reducir su exposición a interrupciones y responder con mayor flexibilidad a un escenario marcado por tensiones geopolíticas, restricciones de capacidad y eventos climáticos.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sostiene que las cadenas globales de valor continúan siendo una pieza central de la economía Global. Su reporte “#Trends in Global Value Chains”, publicado en julio de 2026, señala que los cambios recientes responden principalmente a modificaciones en las estructuras de abastecimiento y entre sectores, no a un retiro generalizado de la producción internacional.
Sébastien Miroudot, analista sénior de Política Comercial de la OCDE, apunta que las empresas están “reorganizando sus cadenas logísticas de suministro para gestionar los riesgos”, mediante la diversificación de proveedores, el fortalecimiento de la resiliencia y la relocalización de algunas actividades.
La necesidad de contar con alternativas resulta especialmente evidente en el transporte marítimo. ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD) advirtió el 17 de septiembre que más del 80% del comercio mundial de bienes por volumen se transporta por mar y que una interrupción en un paso estratégico puede propagarse rápidamente hacia los fletes, seguros, precios de la energía y los alimentos, y las cadenas de suministro.
Pedro Manuel Moreno, secretario general interino de UNCTAD, resumió esta interdependencia al señalar que, cuando se interrumpe un paso estratégico, “el impacto se propaga rápidamente” hacia los costos de transporte y seguros, las cadenas de suministro y otras áreas de la economía.
Suez vuelve a modificar las redes
Maersk y Hapag-Lloyd anunciaron el 14 de septiembre que cuatro servicios de Gemini Cooperation —‘AE5’, ‘AE11’, ‘AE12’ y ‘ME2’— volverán a transitar por el Canal de Suez en lugar de navegar alrededor del Cabo de Buena Esperanza.
Estos servicios se suman a ‘AE15’ y ‘AE19’, que ya utilizan esa ruta. Según Maersk, Suez continúa siendo un corredor fundamental entre Oriente y Occidente y permite reducir los tiempos de tránsito entre Asia y Europa.
Sin embargo, las líneas navierascondicionaron la continuidad de los cambios a la evolución de la seguridad en el Mar Rojo y Medio Oriente. La decisión refleja cómo las navieras mantienen configuraciones flexibles, capaces de modificar nuevamente sus rutas si las condiciones lo requieren.
Drewry sostuvo en su actualización del 18 de septiembre que “las redes de transporte de contenedores están siendo rediseñadas en varios frentes”, como resultado de disrupciones geopolíticas, cambios en las rutas y movimientos estacionales de carga.
Panamá agrega otra variable
El Canal de Panamá enfrenta una presión diferente. La reducción de las precipitaciones en su cuenca ha obligado a ajustar la capacidad diaria disponible.
Desde el 3 de septiembre están disponibles nueve cupos diarios Neopanamax, mientras que los cupos Panamax se redujeron de 25 a 23 a partir del 15 de septiembre. Esto obliga a las cadenas logísticas a asegurar reservas, evaluar costos de espera o considerar rutas alternativas.
BIMCO informó por su parte, que los tránsitos de graneleros por el Canal de Panamá han disminuido 22% interanual desde comienzos de julio, en un contexto de mayor competencia por los cupos disponibles, especialmente frente a los tanqueros.
América Latina también cambia su configuración
La reorganización también está alcanzando las redes que conectan América Latina. Maersk señala que el nearshoring y la regionalización están modificando los flujos comerciales, los patrones de inversión y las estrategias de suministro. Las compañías están fortaleciendo proveedores regionales y ubicando inventarios más cerca de los mercados finales.
En la Costa Oeste de la región, la naviera comenzó a operar una nueva configuración de su West Coast Shuttle, mediante una rotación de tres buques que conectan Ecuador, Panamá y México. El servicio ‘AC1’, en tanto, mantiene una rotación semanal revisada entre Asia, México, Colombia y Panamá.
Maersk considera que los movimientos de carga latinoamericanos se están haciendo “más interconectados”, aumentando la importancia del transporte multimodal, el almacenamiento, el comercio transfronterizo y las redes regionales de distribución.
La reconfiguración no significa necesariamente cadenas más cortas, sino redes más flexibles y diversificadas, en las que rutas alternativas, proveedores, hubs regionales, almacenamiento y conexiones multimodales adquieren mayor relevancia.
Para América Latina, el proceso abre oportunidades para puertos, terminales y rutas capaces de ofrecer conectividad y confiabilidad, pero también eleva las exigencias sobre infraestructura y capacidad de adaptación.
