21/07/2027 EL MERCANTIL

La Asociación de Navieros Españoles (Anave) considera que la propuesta de cambios en el sistema de comercio de emisiones (EU ETS) para el sector marítimo incorpora algunos avances y reconoce varios de los problemas que viene señalando el sector. En este sentido, a su juicio, el marco dibjado por Bruselas resulta insuficiente para resolver las principales deficiencias del régimen. Entre ellas, desde Anave destacan no abordar correctamente el problema de desvío de tráfico de contenedores de los puertos españoles y el hecho de mantenerse aún pendiente la coordinación con la futura medida mundial de la Organización Marítima Internacional (OMI), según ha expresado a este periódico la directora general de Anave, Elena Seco.

La propuesta no amplía la excepción a Ceuta y Melilla, pese a que ambas presentan dificultades de conectividad

“Por un lado, es positivo que la Comisión Europea proponga que una parte de los ingresos obtenidos del transporte marítimo retorne al propio sector y cree para ello un mecanismo específico, dotado con 110 millones de derechos de emisión entre 2028 y 2040”, valora Elena Seco, que aun así señala que esta cantidad representa únicamente alrededor del 10% de los ingresos que aportará el transporte marítimo al sistema “y no guarda proporción con la magnitud del esfuerzo inversor que exige su transición energética”. Por ello, lo califica de claramente insuficiente para financiar las inversiones necesarias y compensar la diferencia de precio entre los combustibles convencionales y los renovables.

“Además, la obligación de los Estados miembros de destinar el 50% de sus ingresos a la descarbonización se refiere al conjunto de los sectores incluidos en el ETS y no garantiza una asignación concreta para el transporte marítimo”, avierte Seco. Igualmente, la prórroga hasta 2035 de las actuales excepciones para las regiones ultraperiféricas y determinadas conexiones insulares “es también positiva y necesaria”, teniendo en cuenta la limitada disponibilidad y el elevado coste de los combustibles alternativos. Sin embargo, la propuesta no amplía la excepción a Ceuta y Melilla, pese a que ambas ciudades autónomas presentan dificultades y necesidades de conectividad similares, señala la directora de la Asociación de Navieros Españoles (Anave).

La principal reserva de los armadores llega desde la extensión del sistema a barcos de entre 400 y 5.000 toneladas de arqueo bruto. “Supone incorporar un número muy elevado de buques y operadores, muchos de ellos pequeños, con el consiguiente aumento de las obligaciones administrativas y de los costes de cumplimiento. Además, amplía la diferencia respecto del futuro sistema mundial de la OMI, cuyo umbral se sitúa en las 5.000 toneladas de arqueo bruto”, concreta Seco. Por su parte, Anave considera que las medidas propuestas para evitar el desvío de tráficos de contenedores pueden contribuir a corregir algunos de los efectos más evidentes del sistema, “pero tienen un alcance limitado y son más una solución parcial que una respuesta estructural al problema”.

No obstante, el principal asunto pendiente sigue siendo la coordinación con la futura medida mundial de la OMI. La propuesta sólo prevé una revisión posterior y la posible creación de un mecanismo de deducción, pero no establece que el ETS marítimo deje de aplicarse cuando entre en vigor una medida mundial equivalente, apunta Elena Seco. “Desde Anave defendemos un marco único y global que evite que una misma emisión quede sometida simultáneamente a dos sistemas económicos”. Además, Elena Seco incide en que “no se pueden poner puertas al mar y que, mientras persistan diferencias regulatorias tan significativas entre la UE y los terceros países, continuará existiendo un riesgo real de desvío de tráficos y de pérdida de competitividad para el conjunto del transporte marítimo europeo”.