11/06/2026 TRANSPORTE XXI

El comisionado del Corredor Atlántico sitúa el fin de las obras a mediados de agosto y avanza el interés de distintos operadores en ponerla en marcha a corto plazo, incluso completándola hasta Pamplona.

Las obras del tramo entre Madrid y Zaragoza para habilitar la red para la operativa de autopistas ferroviarias estarán concluidas a mediados del mes de agosto, según ha reconocido el comisionado del Corredor Atlántico, José Antonio Sebastián, a preguntas de Transporte XXI. Sebastián avanzó también el interés de distintos operadores en poner en marcha desde un primer momento una autopista ferroviaria que unirá Madrid y Zaragoza, incluso completándola hasta Pamplona.

Por su parte, el tramo entre Algeciras y Madrid comenzará sus obras a partir de septiembre. En principio, si no hay cambio de última hora, se mantiene la intención de hacer un único corte en el tráfico, tal y como estaba previsto, para adaptar esta segunda parte de la autopista ferroviaria Algeciras-Madrid-Zaragoza. Estas obras está previsto que se den por finalizadas, si no surgen incidentes reseñables, en torno a finales de 2027. De esta forma, la autopista ferroviaria podría echar a andar en 2028.

Sebastián, no obstante, advirtió que según se avancen las obras se podrá afinar más en los plazos, puesto que reconoció la complejidad de establecer fechas en este tipo de actuaciones tan importantes, con 67 túneles y 41 puentes a reformar, según recordó. “Con que uno solo se retrase, afecta a todo el recorrido”, advirtió. “Nos encontramos con obras del siglo XIX y los planos son los que son, por lo que tenemos que medir y remedir”, afirmó.

El comisionado reconoció, por otro lado, que esta infraestructura podría requerir el uso de doble tracción en una parte del recorrido, principalmente en el entorno de Ronda. Por este motivo, Ineco está trabajando en un estudio para determinar aquellos lugares en los que sería necesaria esta doble tracción y la mejor fórmula para resolver este asunto. La solución puede pasar porque “se pongan locomotoras por parte del Estado o bien que se establezcan ayudas a las empresas”, matizó Sebastián.

En cuanto a los ‘ecoincentivos’, Sebastián advirtió que Bruselas impediría que se aplicasen también a los cargadores u operadores logísticos, tal y como le cuestionaron desde Aecoc. “Las ayudas se dan a las empresas que realizan el transporte, para que mejoren el precio y para que el cargador se beneficie de ese precio”, recalcó.