26/03/2026 MUNDO MARÍTIMO
La guerra en Medio Oriente y el bloqueo parcial del Estrecho de Ormuz están generando un fuerte impacto en los precios del petróleo, el mercado tanquero y, de forma cada vez más evidente, en el suministro y precio del bunker. De acuerdo con el análisis de BRS Tanker, la volatilidad ha sido extrema en los mercados energéticos. El crudo Brent alcanzó su nivel más alto desde julio de 2022, para luego caer cerca de 15% en una sola sesión ante señales contradictorias desde Washington. “En un reflejo de los tiempos actuales, la sesión de hoy [23 de marzo] vio caer ambos indicadores casi un 15%”, señala el informe, evidenciando la sensibilidad del mercado ante cualquier indicio de desescalada o agravamiento del conflicto.
En paralelo a la volatilidad diaria, diversos ataques han provocado daños estructurales en la infraestructura energética clave —como el campo de gas South Pars en Irán y Ras Laffan en Catar— que podrían tener efectos prolongados. Según el reporte, “el suministro de gas y condensados podría tardar entre 3 y 5 años en recuperarse”, lo que anticipa un impacto de largo plazo en la oferta energética global.
En este contexto, el Estrecho de Ormuz continúa operando de forma restringida. Irán ha permitido el tránsito solo a buques de “naciones amigas”, mientras que los costos de seguro se han disparado. “Las primas de riesgo de guerra han aumentado exponencialmente, haciendo prohibitivamente caro el tránsito por Ormuz”, advierte BRS Tanker, lo que está desincentivando el envío de buques y alterando las rutas tradicionales del comercio petrolero.
Este escenario está teniendo efectos directos sobre el mercado del bunker. “Los mercados de combustible marino están sintiendo la presión”, indica el análisis, destacando una creciente estrechez en la disponibilidad, especialmente en Asia. A pesar de que los precios aún no superan los máximos registrados tras la invasión de Ucrania, sí se observan fuertes disparidades regionales, con Singapur liderando las alzas.
En paralelo, la disponibilidad de fuel oil también se ha visto afectada. “Existen reportes generalizados de que muchos puertos, especialmente en Asia y Medio Oriente, están quedándose sin suministros de HSFO y VLSFO”, advierte BRS Tanker. Además, la caída en la producción de crudos ácidos está reduciendo de forma “orgánica” la oferta de HSFO, estrechando aún más el mercado.
La situación se agrava por restricciones en la oferta de productos refinados. China ha detenido exportaciones de combustibles, mientras que otros países asiáticos han impuesto límites. Esto, combinado con dificultades logísticas y financieras —como la imposibilidad de cubrir riesgos en mercados en backwardation [precios futuros más bajos que los actuales]—, ha frenado los flujos desde Occidente hacia Asia. “El suministro de productos en Asia parece estar tensionándose aún más”, subraya el informe.
Mercado tanquero
La reconfiguración de flujos—como el desvío de exportaciones saudíes hacia Yanbu (puerto de Arabia Saudita ubicado en la costa del Mar Rojo)—, junto con mayores riesgos operativos, ha impulsado tarifas y generado distorsiones. “Los mercados de tanqueros de crudo en Medio Oriente siguen siendo caóticos”, afirma el reporte, con armadores exigiendo primas adicionales para transitar zonas críticas.
Al mismo tiempo, el diferencial entre Brent y WTI —que superó los US$19 por barril— está incentivando un aumento en las exportaciones de crudo estadounidense, lo que podría aliviar parcialmente la escasez en algunos mercados. No obstante, las limitaciones logísticas y el tiempo requerido para reequilibrar los flujos implican que las tensiones persistirán.