25/03/2026 DIARIO DEL PUERTO
La tensión regresa al transporte aéreo de mercancías. Tras un 2025 cerrado en positivo y un 2026 que arrancaba con tendencia ascendente (en enero la carga aérea creció en los aeropuertos españoles un 8% con 103,49 millones de kilos movidos), el conflicto en Asia occidental ha bloqueado los planes previstos y ha incentivado la incertidumbre global sin visos de solución temprana.
En este escenario de cierre de espacios aéreos y búsqueda de nuevos hubs para reajustar las rutas, el sector español de la carga aérea debe lidiar con atender al auge del e-commerce, la presión de los costes, la reorganización del handling, y la necesidad urgente de modernizar infraestructuras y servicios públicos; todo ello para no perder competitividad, calidad de servicio y capacidad de adaptación.
“El e-commerce ha dejado de ser un fenómeno coyuntural para convertirse en un componente estructural del mix de carga aérea. En 2025 hemos visto cómo los flujos B2C y cross-border han consolidado un crecimiento relevante, especialmente en importación desde Asia, con envíos de menor peso medio pero mayor frecuencia”, explica a Diario del Puerto Publicaciones Nacho Ruiz, Managing Director Spain de Gen-Air.
“El auge del e-commerce está teniendo un enorme impacto en el comercio exterior y en la cadena de suministro y, por supuesto en nuestros aeropuertos”, añade Enric Ticó, presidente de FETEIA-OLTRA, “el problema es que los hubs estaban diseñados para carga general y ahora deben gestionar un mayor número de bultos en un menor tiempo”.
Además, la presión regulatoria se intensifica. “La eliminación de franquicias arancelarias y la futura imposición de tasas por manejo de paquetería son factores que pueden alterar la estructura de costes y los flujos”, advierte Ticó. Todo ello deriva, exponen los expertos, en una presión operativa en terminales y almacenes.
“Hoy el principal factor que condiciona la rentabilidad no es tanto la demanda sino la estructura de costes en tierra y la eficiencia operativa, dado que las tarifas aeroportuarias, costes energéticos y exigencias ambientales elevan la complejidad del transporte”, apunta Carlos Lázaro, Global GSA Managing Director de Planet Aviation.
“Somos menos competitivos que otros países europeos, nada sospechosos como Alemania, y deberíamos adaptar las tarifas a los costes reales de los servicios que se prestan en los aeropuertos”, opina Lázaro.
El sector lo tiene claro: la cuestión no es crecer en kilos, sino hacerlo con eficiencia, calidad y previsibilidad
Asimismo, indica Ticó, el factor que más afecta a la rentabilidad es “la imposibilidad de hacer una planificación en condiciones, con previsión de gastos a largo plazo”.
En este sentido, “la combinación de geopolítica, regulaciones ambientales, handling y burocracia convierte cada operación en un ejercicio de riesgo financiero. La respuesta sectorial pasa por saber gestionar con eficiencia la digitalización, la optimización de rutas y la especialización en mercancía de alto valor (pharma, tecnología, perecederos premium)”, subraya Ruiz.

Ineficiencias a resolver
Bajando al detalle de lo que ocurre en los principales enclaves aeroportuarios del país, el Managing Director Spain de Gen-Air advierte en el Aeropuerto de Madrid-Barajas de “cuellos de botella claros en determinadas franjas horarias” y de una “calidad de servicio en rampa que no está alineada con el nivel de tráfico actual”. Además, denuncia Enric Ticó, las actuales infraestructuras no están preparadas, faltan aparcamientos seguros y áreas de descanso para conductores, así como problemas de seguridad ante el aumento de robos.
Uno de los proyectos más reclamados por el sector es la creación de un Puesto de Control Fronterizo (PCF) único dentro del Centro de Carga Aérea que permitiría hacer efectiva la ventanilla única, reducir desplazamientos y duplicidades y agilizar notablemente los envíos.
EL DATO 1.372 millones de kilos
La red de aeropuertos de Aena vivió un 2025 de récord con un tráfico total que superó los 1.372 millones de kilos (+7,2%). Aunque la ratio de crecimiento en 2024 fue mayor, la carga aérea en España no perdió brío en 2025 y se consolidó sobre el impulso de la carga aérea internacional que significó 1.260 millones de kilos (+8%) frente a los 112,4 millones de kilos (-1,1%) movidas de carga nacional.
En el caso de Barcelona, el auge del comercio electrónico ha ampliado el volumen de mercancías, intensificado los picos de actividad y elevado las exigencias de rapidez y trazabilidad. Para absorber esta presión, el Aeropuerto ha impulsado la automatización, reforzado los espacios de segunda línea para consolidación y desconsolidación y avanzado en la digitalización mediante el Cargo Community System (CCS).
Eso sí, el retraso en la ampliación de pistas “han paralizado su crecimiento enormemente sobre todo en lo tocante a los aviones cargueros”, opina Lázaro que también indica que “las infraestructuras existen pero deben mantenerse y desarrollarse” y la clave está en acompañar el crecimiento con inversión en automatización, digitalización y capacidad real en tierra.
En materia aduanera, el diagnóstico es complejo. Ruiz reconoce avances en digitalización documental, pero advierte que “la disponibilidad de personal en servicios de inspección sigue siendo un factor crítico en picos de demanda”. Ticó es crítico con la situación e incide en que “en el sector de la carga aérea ha habido muy pocos avances en este campo, por lo que tenemos casi todo el trabajo por hacer”. La ventanilla única “sigue siendo un objetivo y no una realidad” y la falta de personal es “endémica”.
Por ello, el sector lo tiene claro: la cuestión no es crecer en kilos, sino hacerlo con eficiencia, calidad y previsibilidad; y no podrá hacerlo con un handling tensionado, infraestructuras desajustadas al ritmo de crecimiento, servicios públicos con falta de personal, burocracia persistente y presión de costes. Se requieren soluciones y el sector las reclama con urgencia en los foros en los que puede. Y seguirá haciéndolo.
Carga Aérea 2026
Diario del Puerto Publicaciones comienza hoy la distribución de su monográfico anual sobre la Carga Aérea en España. El libro analiza el estado actual de la industria, las tendencias emergentes y las perspectivas de futuro. Además, se destacan las propuestas de valor de los aeropuertos Top 4 de España.
Incrementando su valor, el especial incluye, por un lado, nuestro exclusivo “Quién es Quién en Logística en España – Carga Aérea” en el que las compañías dedicadas en España a la oferta de transporte en este ámbito y sus responsables son los protagonistas; y, por otro, unas fichas detalladas de los principales aeropuertos españoles en el que se incluye información actualizada de volúmenes de mercancías, infraestructuras aeroportuarias dedicadas al transporte aéreo de mercancías, principales destinos y principales compañías aéreas.

Top 4: una red especializada, con alta conectividad y posicionamiento internacional
Madrid, Barcelona, Zaragoza y Vitoria, los cuatro grandes aeropuertos cargueros de la red Aena en España, volvieron a confirmar su valor estratégico en 2025 y sumaron el 94,21% de la carga total. España se consolida como plataforma logística del sur de Europa sobre una red aeroportuaria en la que cada hub cuenta con un modelo propio.
1. El Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, al frente del Top 4, fortaleció su posición en 2025 moviendo 840 millones de kilos (+9,57%) y asumiendo el 61,23% de volumen del conjunto de la carga aérea en España. Su principal ventaja es su conectividad ya que es el enlace habitual para el transporte de mercancías Latinoamérica-UE y crece notablemente en sus conexiones Asia-Pacífico.
A corto y medio plazo, el objetivo estratégico del hub es consolidar sus rutas (por lo que urge acometer mejoras para impulsar la calidad de servicio, las infraestructuras y los recursos humanos) y su especialización en e-commerce y pharma, segmentos que generan alto valor añadido y exigen estándares elevados de control y trazabilidad.
2. El Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat fue el que más creció en 2025 de los cuatro grandes. Gracias a su rendimiento incrementó su cuota del volumen global nacional hasta el 14,63%. Movió 200,74 millones de kilos (+10,87%). Su principal valor es la estructura equilibrada de las mercancías que gestiona, el tráfico se reparte de manera relativamente homogénea entre el textil, la electromecánica y la industria farmacéutica, con un peso creciente también de la tecnología y el comercio electrónico. Esta diversificación, acompañada de una balanza comercial compensada entre exportaciones e importaciones, reduce su vulnerabilidad ante ciclos sectoriales adversos.
Preguntado por su capacidad, el Aeropuerto considera que las infraestructuras actuales “permiten atender el crecimiento previsto a corto y medio plazo. Además, existe la posibilidad de desarrollar una nueva terminal de carga, recurso estratégico que podría activarse si la demanda lo exige”.
3. El Aeropuerto de Zaragoza tuvo un comportamiento irregular aunque logró concluir el 2025 con 182,8 millones de kilos (+0,85%) movidos. Eso sí, esta cifra significó reducir su cuota dentro del global hasta el 13,33%. Su modelo es altamente especializado y con una proyección internacional. De hecho, esta especialización y la ausencia de saturación marcan su identidad. Así lo destaca el enclave que apunta que esta disponibilidad, unida a la capacidad técnica de sus pistas, su integración con PLAZA y la estrecha colaboración con los principales operadores son los pilares sobre los que se sustenta su estrategia.
Sobre el futuro, apunta la remodelación integral de la pista 30L-12R, la de mayor longitud del aeropuerto, y la ejecución de una nueva terminal de carga de 20.000 metros cuadrados.
4. El Aeropuerto de Vitoria-Gasteiz Foronda cerró el 2025 con 69 millones de kilos, lo que supuso un descenso del 2,08% de sus volúmenes respecto al 2024 y quedar en un 5,03% de cuota. Vitoria tiene un perfil altamente especializado, especialmente en el segmento exprés. Además, apunta el enclave, Foronda destaca por la especialización, la ausencia de congestión, la integración con la red viaria, la presencia de integradores globales y una infraestructura adaptada a la operativa carguera pura.
En el corto y medio plazo, se centrará en la optimización de infraestructuras, la digitalización y la sostenibilidad y eficiencia energética.