27/02/2026 MUNDO MARÍTIMO

La industria del transporte marítimo de contenedores en los dos últimos meses ha navegado en medio de señales contrapuestas para sus principales actores: mientras los grandes importadores estadounidenses se preparan para negociar contratos a largo plazo más favorables, las líneas navieras enfrentan un escenario marcado por la sobreoferta de capacidad y crecientes distorsiones derivadas de disputas comerciales.

De acuerdo con datos de Xeneta, las tarifas spot para el transporte de contenedores desde China, Japón y Corea del Sur hacia la Costa Oeste de Estados Unidos (USWC) han caído durante varias semanas, situándose recientemente por debajo de los valores establecidos en contratos de largo plazo. Este descenso responde principalmente a que “la oferta de espacio en los buques portacontenedores supera la demanda, a medida que las líneas navieras reciben nuevos buques adquiridos con las ganancias de los años de pandemia.”

En este contexto, los importadores buscarían renegociar tarifas hasta entre 10% y 15% por debajo de las vigentes el año pasado, aunque encontrarán resistencia por parte de las líneas navieras que ahora operan con márgenes ajustados. “Los propietarios de carga tienen la ventaja”, afirmó el analista jefe de XenetaPeter Sand. No obstante, advirtió que “las líneas navieras llegan a la mesa en forma austera, pero no débiles, por lo que definitivamente darán pelea”.

Perspectivas de demanda

En el Puerto de Los Ángeles, uno de los principales hubs de importación de Estados Unidos desde Asia, su director ejecutivo Gene Seroka anticipó que los volúmenes de carga durante los primeros meses de este año estarán por debajo de los registrados en igual período de 2025. Sin embargo, esta aparente contracción se explica en parte por una base comparativa excepcionalmente alta, tras el adelantamiento de importaciones registrado el año pasado ante la amenaza de nuevos aranceles.

En efecto, la Federación Nacional de Retail de Estados Unidos proyecta que los volúmenes de importación durante el primer semestre caerán alrededor de 2% interanual, aunque otros actores del mercado prevén que la demanda se mantendrá prácticamente estable. Este comportamiento resulta llamativo considerando que sectores tradicionalmente vinculados al consumo de bienes importados, como el inmobiliario, muestran signos de debilidad.

El problema de la evasión arancelaria

A la incertidumbre de mercado se suma un desafío creciente vinculado al cumplimiento normativo. Diversos actores de la cadena logística han alertado sobre un aumento significativo en las prácticas de evasión arancelaria en los flujos comerciales entre Asia y Estados Unidos. Según datos comerciales recientes, existiría una brecha récord de US$112.000 millones entre las exportaciones que China reportó hacia el mercado estadounidense y lo efectivamente registrado por las autoridades aduaneras de ese país.

En términos prácticos, de acuerdo con Bloomberg, “hasta una cuarta parte de lo que la principal economía de Asia envió a las costas estadounidenses el año pasado habría eludido el radar arancelario”. Este fenómeno, impulsado por estrategias logísticas agresivas y el aumento de los derechos de importación, estaría dando lugar a una economía paralela orientada a sortear las barreras comerciales.

De acuerdo con actores del sector logístico y autoridades comerciales, estas prácticas suelen materializarse mediante esquemas de subdeclaración del valor de los bienes, clasificación errónea de productos o el uso de intermediarios que redistribuyen los envíos para alterar su país de origen antes de su ingreso a Estados Unidos.

Algunas ofertas incluso prometen trasladar carga desde China con tarifas que incluyen impuestos en un valor fijo por kilogramo, pese a que los aranceles se calculan sobre el valor declarado de los bienes, lo que ha llevado a especialistas del sector a advertir que tales propuestas constituyen una señal evidente de posible fraude. “No se puede tener una tarifa total por kilo”, explicó Ryan Petersen, CEO de la plataforma digital Flexport. “Es obviamente fraude. Son bastante descarados al respecto”, apuntó.

Las consecuencias competitivas son relevantes. “El fraude arancelario es mucho peor que los aranceles para nosotros”, señaló Michael Kersey, presidente de American Lawn Mower Company. “Los aranceles son solo el costo de hacer negocios, pero quienes los evaden son los que causan un daño muy, muy significativo”.