20/02/2026 DIARIO DE TRANSPORTE

El Port de Barcelona ha acogido la segunda Conferencia Anual de Cargadores, un encuentro en el que el sector del transporte marítimo ha puesto el acento en la necesidad de reforzar la colaboración entre todos los actores de la cadena logística para ganar resiliencia y competitividad.

El presidente de Port de Barcelona, José Alberto Carbonell, fue el encargado de abrir la jornada “Hacia un transporte marítimo eficiente, sostenible y competitivo”, organizada por la Asociación de Cargadores de España (ACE) y Spanish Shippers Council (SSC). Carbonell lanzó un claro mensaje al sector: “Trabajar juntos” es un elemento clave para avanzar y afrontar los desafíos actuales.

Uno de los ejes centrales del foro fue el transporte portuario terrestre, analizado en una mesa redonda moderada por Miguel Jiménez, director de Diario del Puerto. En ella se abordaron los principales retos operativos y estructurales del sector, así como posibles vías de mejora. Los ponentes coincidieron en que la colaboración entre empresas, terminales y administraciones es imprescindible para optimizar procesos y reforzar la resiliencia del sistema logístico.

Martín Fernández, secretario técnico de Feteia-Oltra, subrayó la necesidad de una mayor coordinación tanto con las terminales como con las administraciones para incrementar la eficiencia logística. “Con que falle uno, fallamos todos”, advirtió, poniendo de relieve la interdependencia que caracteriza al ecosistema portuario.

En la misma línea se expresó Guillermo Belcastro, CEO de Hutchison Ports BEST, quien señaló que uno de los desafíos actuales es reducir la brecha existente entre terminales y cargadores. “Hay mucha información que se puede compartir y que sería beneficiosa para todos”, afirmó. Belcastro insistió además en la importancia de mejorar la coordinación para ampliar y optimizar los horarios operativos. “Hace falta flexibilidad y coordinación en el transporte”, añadió.

Juan Pozo, director de operaciones de Cotraport, aseguró que existe predisposición por parte de los transportistas para adaptarse a horarios amplios, aunque advirtió de que el problema es más complejo. “Cuando el cliente quiere que trabajemos de noche lo hacemos, pero esa alta disponibilidad no siempre viene acompañada por el resto de la cadena”.

Por su parte, Carles Mayol, responsable de la División de Contenedores del Port de Barcelona, explicó que la autoridad portuaria trabaja para ofrecer soluciones conjuntas que beneficien a todos los actores implicados. No obstante, destacó que la clave pasa por una mejor planificación. “Nosotros ponemos a disposición del sector la información de la que disponemos para facilitar la planificación y agilizar los tiempos”, apuntó.

El foro acogió asimismo una segunda mesa redonda centrada en el desafío de la digitalización y la inteligencia artificial en el transporte marítimo. En ella participaron Jaime Paz, Head of Customer Service de Ocean Network Express (ONE); Sara Aznar, transport and logistics coordinator en Tolsa; Benito Núñez, secretario general de Transportes Aéreo y Marítimo del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible; y Antoine Bertrandy, VP Sales en E2open.

Durante el debate se puso de manifiesto que la digitalización ya está transformando el perfil de los profesionales y la manera en que las compañías gestionan sus operaciones. Si bien estas herramientas están permitiendo ganar eficiencia, también plantean nuevos retos organizativos y de adaptación que el sector deberá abordar en los próximos años.

Manifiesto ACE y SSC

En el mismo acto, las dos asociaciones organizadoras, ACE y SSC, presentaron un manifiesto para reivindicar el papel esencial del transporte marítimo como eje de la economía global y plantear una hoja de ruta para reforzar la cadena de suministro desde la óptica de las empresas cargadoras.

El texto subraya la necesidad de garantizar la fiabilidad y continuidad del servicio, apostando por una planificación previsible que reduzca incertidumbres y asegure el flujo constante de mercancías. Defiende, además, un marco de relaciones basado en la transparencia y la estabilidad operativa, con condiciones comerciales claras que aporten certidumbre y permitan una planificación logística y financiera sólida.

El manifiesto pone el foco en la coordinación entre todos los actores (autoridades portuarias, transitarios y operadores terrestres) para ganar agilidad, optimizar procesos de carga y descarga y mejorar el flujo de mercancías, con especial atención al transporte terrestre. Asimismo, apuesta por reforzar la resiliencia ante un contexto internacional cambiante, promoviendo una integración equilibrada entre personas, industria y medio ambiente.

La innovación y la digitalización, incluida la inteligencia artificial, se presentan como palancas clave para mejorar la visibilidad de la carga y la comunicación en tiempo real. Finalmente, las organizaciones firmantes reafirman su compromiso con la sostenibilidad, la reducción de emisiones y la eficiencia energética medible, así como con la ética y la excelencia profesional en toda la cadena logística.