09/02/2026 MUNDO MARÍTIMO

La International Union of Marine Insurance (IUMI) y la Transported Asset Protection Association (TAPA) EMEA emitieron una advertencia conjunta sobre el aumento del fraude asociado a transportistas falsos y otras modalidades de delito contra la carga, e instaron a los actores de la cadena de suministro y a las autoridades a reforzar las medidas de prevención y control.

Según ambas organizaciones, las retiradas fraudulentas de bienes afectaron de manera particular a las cadenas logísticas en Europa, América del Norte y América del Sur, mientras que los robos con violencia siguen siendo más frecuentes en África y América Latina. Aunque el crecimiento de estos incidentes ha sido especialmente rápido en Europa y Estados Unidos, IUMI y TAPA EMEA señalan que la tendencia se está extendiendo, de forma gradual, a todas las regiones.

Los datos recientes muestran un incremento tanto del robo de carga como del fraude en el transporte, con un cambio desde modalidades físicas hacia esquemas digitales. En América del Norte, las pérdidas por robo de carga alcanzaron los US$455 millones en 2024, con más de 3.600 incidentes reportados y una pérdida media superior a US$202.000 por caso. En Europa, Oriente Medio y África, la base de datos de inteligencia de TAPA EMEA registró más de 108.000 robos en los últimos dos años.

En Estados Unidos, el robo estratégico y el crimen organizado representan alrededor del 18% de los incidentes, mientras que en México se ha registrado un fuerte aumento del fraude conocido como “phantom freight”, con casos vinculados al desvío de cargamentos de alto valor sin uso de violencia. En Alemania, la asociación aseguradora GDV informó que en los primeros siete meses de 2025 se contabilizaron 88 casos de transportistas fantasma, una cifra equivalente a la de todo el año anterior.

IUMI y TAPA EMEA detallan que los grupos criminales suelen obtener contratos de transporte utilizando identidades falsas o robadas, mediante empresas ficticias o la suplantación de operadores legítimos. En estos casos, la carga es entregada de forma voluntaria y posteriormente desviada para su reventa, mientras que el supuesto transportista desaparece. Las técnicas empleadas incluyen correos electrónicos falsificados, dominios similares a los originales, certificados de seguro fraudulentos y credenciales apócrifas, así como el acceso a plataformas de carga a través de cuentas comprometidas.

Ante este escenario, ambas organizaciones recomiendan a los dueños de la carga y operadores reforzar la verificación continua de transportistas y conductores, utilizar canales de comunicación seguros previamente acordados, contrastar credenciales y cumplir con estándares existentes en materia de ciberseguridad y prevención de pérdidas. También subrayan la importancia de detectar comportamientos anómalos, asegurar el estacionamiento y la planificación de rutas, y ampliar el uso de tecnologías de seguimiento en tiempo real.

Si bien el fraude digital concentra actualmente la atención en Europa y América del Norte, IUMI y TAPA EMEA advierten que el robo violento de carga sigue siendo relevante en regiones como Brasil, Sudáfrica y partes de Europa. Ambas entidades señalaron que continuarán trabajando con aseguradoras, transportistas, proveedores logísticos y plataformas de contratación para fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro frente a riesgos en evolución.