29/01/2026 EL MERCANTIL

Transportistas y cargadores alertan de la necesidad de crear un plan de acción flexible y que cuente con ellos ante los temporales

La borrasca Joseph, la borrasca Ingrid y ahora la borrasca Kristin han estado manteniendo en alerta por vientos y nieve a prácticamente toda España. Primero se cortaron varias carreteras y vías de acceso prohibiendo el tránsito de camiones en la zona norte de la Península, lo que obligó a los conductores profesionales afectados a permanecer parados en áreas de servicio. Los últimos cortes han afectado a 160 carreteras del centro peninsular, 19 de ellas vías principales, mientras las administraciones autonómicas y municipales activaban sus respectivos planes de emergencia. Sin embargo, estos planes no están teniendo en cuenta al transporte de mercancías por carretera ni a sus clientes, por lo que demandan la creación de un protocolo logístico estatal para afrontar emergencias.

“No podemos permitir que la solución por defecto ante una nevada sea la parálisis total”
Nuria Lacaci Secretaria general de ACE

Los recientes acontecimientos meteorológicos y su resolución han hecho que el sector logístico plantee si estas contingencias son suficientes. “Es imprescindible pasar de la prohibición total a una gestión inteligente que garantice el suministro. No podemos permitir que la solución por defecto ante una nevada sea la parálisis total de la cadena de suministro, debería de existir un protocolo”, señala la secretaria general de la Asociación de Cargadores de España (ACE), Nuria Lacaci. De hecho, subraya que el transporte de mercancías es “un servicio de interés general” y, por tanto, “las administraciones deben velar porque no se vea interrumpido”.

A este respecto el responsable de Transportes de la asociación de distribuidores y fabricantes Aecoc, Xavier Jaso, destaca que la reciente parálisis de nuestras carreteras debido a los temporales “ha vuelto a poner de manifiesto una debilidad estructural en nuestra gestión de crisis: tratamos la nieve como un problema de tráfico, cuando en realidad es un desafío a la seguridad del suministro”. Con la entrada en vigor de la Ley 9/2025 de Movilidad Sostenible, España ha dado un paso jurídico relevante en este sentido. La norma reconoce por primera vez el transporte de mercancías no sólo como una actividad económica, sino como un servicio de interés general y un pilar estratégico de la competitividad. “Sin embargo, lo que hemos visto estos días ha sido la antítesis de esa resiliencia. Mantener camiones con productos perecederos detenidos de forma sistemática, ignorando la ventana de vida útil de los alimentos y la dignidad de los conductores atrapados, choca frontalmente con este nuevo marco jurídico”, añade Xavier Jaso.

“Sin un protocolo de emergencia, la competitividad seguirá congelada cada vez que nieve”
Xavier Jaso Responsable de transportes de Aecoc

Por ello, desde el sector de la logística y el transporte alertan de que, si la ley ya reconoce al transporte como un servicio de interés general, “no podemos seguir gestionando los temporales con protocolos reactivos que priorizan el cierre total sobre la gestión inteligente de los flujos”. “Sin un Protocolo Nacional de Emergencia Logística que traduzca esas palabras en convoyes guiados y flexibilidad operativa, la ‘competitividad’ de la que habla la Ley seguirá congelada cada vez que nieve”, apostilla el representante de Aecoc.

Por su parte, asociaciones de transportistas como Fetransa y Fenadismer denuncian que, sin un protocolo, “podemos volver a vivir situaciones como las del pasado fin de semana”. En concreto, desde Fenadismer apuntan a “las condiciones indignas e inhumanas que padecieron los miles de transportistas que fueron retenidos durante los embolsamientos, no sólo porque se les privara de poder llegar a sus domicilios de destino (al tratarse de un viernes en la mayoría de los casos eran viajes de retorno), sino porque en los emplazamientos a donde fueron desviados los camiones por parte de los agentes de tráfico se trataban en muchos casos de simples campas aisladas en medio del campo, sin acceso a instalaciones para su higiene personal o incluso sin ni siquiera poder acceder a alimentación o agua”.

“Sin protocolo, se repetirán las condiciones indignas que padecen los transportistas”
Juan José Gil Secretario general de Fenadismer

En esta línea, el secretario general de Fenadismer, Juan José Gil, denuncia que en el área asturiana de Villallana a la que fueron desviados cientos de camiones, “los conductores se debieron rifar los dos aseos portátiles de plástico que se instalaron, careciendo todo el recinto de un solo grifo donde poder suministrarse agua potable”. Por su parte, el secretario técnico de Fetransa, José Carlos López, apunta que los denominados aparcamientos de vialidad invernal “no son más que explanadas de cemento valladas con una alambrada, sin acceso a los más mínimos servicios, como pudieran ser unas letrinas y un poco de agua corriente, ubicadas lejos de zonas dónde las personas puedan comer, asearse u hospedarse. Se sabe a qué hora te confinan, pero no cuándo te van desconfinar y, si acaso, de vez en cuando, aparece un agente para recordarte la receta que te va a caer si osas marchar de ahí, llueva, nieve o luzca el sol”.

A ello se suman los perjuicios económicos ocasionados por cada día en que los vehículos están retenidos, que según la cuantía oficial de paralización establecida por el ministerio de Transportes asciende a 600 euros por camión y día. A este descontrol, por una falta de protocolo estándar y con medidas que puedan ir aplicándose según el grado de alerta, se suma que “no hay flexibilización en la norma que regula el descanso de los conductores, algo que debería de tener en cuenta el protocolo”. Es decir, hasta ahora, estar parados por el temporal, no cuenta como las 45 horas de descanso obligatorias, lo que, en el caso de la última paralización ha obligado a los transportistas profesionales a alargar el descanso semanal hasta este lunes. “El ministerio de Transportes desestimó nuestra solicitud de una flexibilización de la aplicación del descanso semanal, permitiendo que los conductores disfrutaran de un descanso semanal reducido para permitir reincorporación a su trabajo el lunes”, explica Juan José Gil (Fenadismer).

“Se vieron obligados a permanecer en sus vehículos para poder finalizar su descanso”
José Carlos López Secretario técnico de Fetransa

“Miles de conductores, una vez finalizadas las restricciones, se vieron obligados a permanecer en sus vehículos para poder finalizar su descanso semanal lejos de su hogar o su destino”, añade José Carlos López (Fetransa). Desde el sector aseguran que son conscientes de la dificultad de gestionar una situación de crisis, “pero abandonar la política de los paneles de señalización variable por la de prohibirlo todo, nos ha conducido a una gestión desastrosa de una crisis que no fue tal, al descontento del sector y a que el mismo solicite la destitución del máximo dirigente de la DGT”, apunta el secretario técnico de Fetransa.

Por tanto, el transporte y sus clientes urgen a que las administraciones les escuchen y se elabore un protocolo común que garantice que los suministros básicos lleguen a destino y se evite la pérdida de competitividad y el perjuicio a los transportistas. “En más de una ocasión hemos insistido en la necesidad de matizar mucho mejor el tema de las restricciones, estamos hartos de restricciones por operaciones salida que no son tales, de temporales que tampoco lo son o de eventos que priorizan el derecho al ocio de unos por encima del derecho al trabajo de otros, dado que las consecuencias son miles de personas tiradas en la mitad de ningún sitio sin poder darles una explicación convincente, de mercancías muy sensibles varadas y un coste económico incalculable para las empresas del sector”, denuncia José Carlos López.

El protocolo debe incluir la priorización de productos esenciales, según concretan desde el ámbito cargador

En este contexto, desde ACE proponen que el protocolo incluya la priorización de productos esenciales. “Hay que establecer criterios claros para que el transporte de alimentos y suministros críticos tenga preferencia”, destaca Nuria Lacaci. Además, señala que debe haber una circulación controlada con la formación de convoyes “escoltados en tramos con dificultades moderadas para no detener el flujo de carga”. Por su parte, desde Aecoc añadne que, en situaciones de emergencia, hay que “abrir ventanas temporales de paso en tramos estratégicos para evitar posibles roturas de stock en destino”.

También apuntan a que debería ser un protocolo flexible que permitiera tomar diferentes medidas según la situación real de cada vía. En esta línea, desde Fetransa consideran que en la época de las nuevas tecnologías, en la que la información fluye a toda velocidad, “las restricciones deben ser adaptadas a la realidad de cada momento, porque sino nos encontramos con miles de euros perdidos, el cabreo monumental de los conductores y el desprestigio de la DGT y de sus dirigentes que, una vez más, hicieron oídos sordos a las sugerencias del sector”. En este contexto, Xavier Jaso (Aecoc) sostiene que un protocolo de emergencia eficaz “debe contemplar, de manera prioritaria, la asistencia y la información constante a estos profesionales, evitando que el eslabón más fuerte de nuestra economía sea, paradójicamente, el más desatendido durante el temporal”.

Debería estar liderado por la Administración, pero bajo un comité de crisis donde el sector esté integrado

A este respecto, la secretaria general de ACE defiende que “hay que reforzar la comunicación con el sector para que cualquier medida se anuncie con tiempo suficiente para salvaguardar la cadena de suministro”. El sector considera que este protocolo debería estar liderado por la Administración, “pero bajo un comité de crisis donde el sector esté integrado”. De hecho, Nuria Lacaci puntualiza que “sólo con la colaboración de quienes cargamos y transportamos los bienes se pueden desarrollar protocolos de vialidad invernal que equilibren la seguridad con la necesidad vital de mantener el abastecimiento a la sociedad”.

También desde el ámbito cargador recuerdan que con el 97% de nuestra logística dependiente del camión, España no puede permitirse una parálisis cada invierno. “Necesitamos evolucionar de la prohibición a la coordinación mediante un protocolo que reconozca al transporte como lo que es: el corazón de nuestra economía. Debemos actuar bajo una premisa clara: en una nación con esta estructura logística, si el transporte se detiene, el país se detiene”, concluye el responsable de Transportes de Aecoc, Xavier Jaso.