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13/04/2026 EL MERCANTIL

La asociación de armadores de buques tanqueros y petroleros Intertanko ha recomendado a sus asociados y representados con buques en el Golfo Pérsico que, por el momento, eviten cualquier intento de salida o entrada a través del estrecho de Ormuz. El director Marino de la organización, Phillip Belcher, ha señalado en declaraciones a El Mercantil que “el nivel de amenaza todavía es crítico” y ha recordado que, pese a los rumores, “no hay ningún procedimiento publicado oficial” por parte de las autoridades iraníes sobre “cómo pueden los armadores usar sus medidas de control” en la zona. De hecho, desde que se realizaron los primeros anuncios por parte de Estados Unidos e Irán sobre una posible reapertura del estrecho de Ormuz, en la mañana del miércoles, apenas una quincena de embarcaciones han transitado por la zona, y la mayoría partían de puertos iraníes. De entre ellos, sólo dos serían tanqueros, según datos de la firma de inteligencia especializada Kpler.

“Desaconsejamos que se pague el peaje del estrecho de Ormuz a entidades terroristas”
Phillip Belcher Director Marino de Intertanko

Las recomendaciones de Intertanko se basan en la autoridad naval británica UKMTO, que en efecto sigue considerando Ormuz como un área cerrada ‘de facto’. Phillip Belcher ha apuntado que existen informaciones, divulgadas por Irán sobre “la posibilidad de aplicar para un tránsito con la embajada iraní en ‘tu país’”, pero insiste en que “no tenemos claro a qué país se refieren: si al del propietario de la carga, del propio buque o del pabellón”. Este procedimiento informal iría vinculado al peaje que la Guardia Revolucionaria está cobrando a ciertas embarcaciones para dejarlas pasar, algo que ya llevaba ocurriendo las últimas semanas antes del anuncio de tregua del miércoles. “Creemos que pagar ese peaje no sería una buena idea por dos motivos: primero, porque va en contra del principio de libre navegación; y segundo, porque la Guardia Revolucionaria y otros ciertos grupos del régimen iraní están designados como terroristas por la Unión Europea y muchos otros países: desaconsejamos que se pague dinero a una entidad terrorista, ello podría tener consecuencias dañinas en el futuro”, ha explicado el director Marino de Intertanko.

Los sucesos de las últimas horas en torno a Ormuz, de hecho, confirman la fragilidad de los anuncios que trascendieron el pasado miércoles. Pese a que el secretario de la Guerra de EEUU, Pete Hegseth, anunció en esa jornada que el estrecho “está abierto”, varios armadores han recibido advertencias y amenazas de elementos o autoridades iraníes para que no intenten cruzar. La contradicción también emerge del propio régimen de los ayatolás, que habría divulgado, por un lado, una ruta “segura” de salida del Golfo a través de sus propias aguas -evitando una extensa superficie cubierta de minas-, mientras que por el otro ha advertido públicamente que no abrirá Ormuz hasta que Israel cese sus ataques y bombardeos en Líbano. Paralelamente, el presidente de los EEUU, Donald Trump, ha presionado a los líderes europeos para que participen en una acción de apertura del ‘chokepoint’, y al mismo tiempo ha amenazado a Irán para que deje de cobrar peajes mediante un mensaje en su red social, Truth Social. “¡Ése no es el acuerdo que tenemos!”, ha publicado.

Irán plantea su soberanía sobre el estrecho de Ormuz con rango legal

De hecho, una fuente de preocupación para los armadores reside en el hecho que en la misma lista de puntos que Irán ha publicado para negociar la paz con EEUU, se pide el control del estrecho de Ormuz con rango legal: “Creemos que esto nunca debería haberse puesto sobre la mesa, porque plantea por primera vez la idea de que Irán tiene soberanía sobre Ormuz”, ha señalado Phillip Belcher. Esta petición también sienta la base para que el régimen pueda cobrar peaje a los buques de ahora en adelante, de forma parecida al funcionamiento de otros ‘chokepoints’ no naturales como el canal de Suez (Egipto) o el de Panamá. “Esto es la base de la negociación y, por ello, nos hace pensar que el control iraní se va a mantener durante las dos semanas de tregua. En ese sentido, no habrá ningún cambio respecto a la situación que teníamos hasta ahora en el estrecho de Ormuz”, ha resumido Belcher.

La situación del Golfo Pérsico es crítica para el sector energético, que el pasado miércoles tenía alrededor de 400 embarcaciones paradas en la región, entre petroleros y otros buques cisterna que transportan gas e hidrocarburos. Pese a que el precio del barril Brent ha marcado un descenso desde que se anunció la tregua -estaba en 110 dólares y ahora está en 95-, la paralización de los buques está tensionando la cadena de suministro energética de forma palpable. “Los flujos físicos cuentan una historia distinta de la cotización. Más de 130 barriles de crudo están atrapados en unos 80 tanqueros, la mayoría VLCC (Very Large Crude Carriers), sin que los exportadores clave del Golfo puedan mover su carga”, ha manifestado en este sentido Kpler. La firma de inteligencia ha apuntado que “el mercado está atrapado entre la diplomacia frágil y el suministro restringido”.