09/04/2026 EL MERCANTIL
El negocio marítimo ha acogido con prudencia los anuncios que Estados Unidos e Irán han realizado al respecto de una reapertura segura del estrecho de Ormuz. Aunque la valoración unánime es positiva, la falta de información y garantías concretas sobre cómo procederá el régimen iraní ante el intento de tránsito de los buques, en las próximas horas, mantiene la navegación en mínimos. La agencia Reuters ha citado fuentes iraníes que auguraban una reapertura efectiva para este jueves o viernes, como salvaguarda para que EEUU e Israel congelen los ataques sobre el país. Sin embargo, pocas horas después, el embajador de Irán en Naciones Unidas, Ali Bahreini, ha recordado al mismo medio que “todos los preparativos con respecto a Ormuz son temporales” y están sujetos a la negociación de los países en conflicto. Mientras tanto, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, ha afirmado en rueda de prensa que “el estrecho está abierto” y “el comercio fluirá”, pero no ha dado más detalles.
En las primeras horas tras el anuncio, el secretario general de la Organización Marítima Internacional (IMO), Arsenio Domínguez, ha celebrado “el alto el fuego” y ha revelado que se encontraba “en conversaciones con las partes relevantes para implementar el mecanismo apropiado que asegure el tránsito seguro de los buques por el estrecho”. Como se recordará, Irán ha estado permitiendo en las últimas semanas el paso de ciertas embarcaciones por las aguas que controla en el ‘chokepoint’, pero no existen indicaciones claras sobre qué condiciones aseguran esa navegación, y si en ello influye la nacionalidad del armador y su pabellón o si se exige un peaje concreto a todos los buques. Ello ha congelado el paso de la mayoría de actores occidentales, y todavía unos 800 barcos permanecerían a la espera en aguas del golfo Pérsico, según un cálculo reciente de Bloomberg.
“Estamos en conversaciones para implementar un tránsito seguro en el estrecho”
Arsenio Domínguez Secretario General de Organización Marítima Internacional
La salida coordinada de estas naves sería uno de los primeros puntos que quieren asegurar las navieras, antes de dar ningún paso. “Si demasiados buques intentan salir al mismo tiempo, hay un alto riesgo de colisiones y embarrancamiento”, ha considerado el analista de Seguridad de la organización naviera Bimco, Jakob Larsen. Asimismo, ha recordado que “Irán quiere tener el control de los tránsitos por el estrecho, pero su estructura de mando militar está severamente dañada y ello podría conducir a malentendidos entre las autoridades que aprueban los tránsitos y las formaciones militares que deben permitirlos”. Por ello, “la industria marítima está a la espera de indicaciones técnicas de Estados Unidos y de Irán sobre cómo debe proceder con seguridad”, ha resumido Larsen. En efecto, algunos buques varados en el estrecho de Ormuz todavía habrían recibido amenazas de la Guardia Revolucionaria iraní si intentaban cruzar este miércoles, ha trasladado Reuters. Por su parte, la asociación de armadores International Chamber of Shipping (ICS) se ha ofrecido a asistir a la industria en sus comunicaciones con los países del golfo Pérsico para asegurar esos tránsitos seguros.
“La industria marítima está a la espera de indicaciones técnicas”
Jakob Larsen Analista Jefe de Seguridad en Bimco
Los últimos datos en vivo del portal Marine Traffic revelan que hasta tres embarcaciones han partido del golfo en la jornada del miércoles, a través de Ormuz, y todos ellos son naves de carga seca a granel. Se trata del ‘Daytona Beach’, con pabellón liberiano; el ‘NJ Earth’, con bandera de San Cristóbal y Nieves, y el ‘Hai Long I’, que navega bajo la insignia de Botswana. Los tránsitos se han producido a través de aguas que controla Irán, discurriendo entre las islas de Larak y Queshm, al norte del estrecho. Paralelamente, medios oficiales del país persa han anunciado que se producían los primeros tránsitos en el marco de la tregua, pero no está claro si se trataba de las mismas embarcaciones. Asimismo, la naviera francesa CMA CGM ha movido al menos tres de sus portacontenedores atrapados en el Golfo, aunque todos ellos están todavía lejos de Ormuz y el armador no ha realizado ningún anuncio sobre si se disponen a cruzar hacia el océano índico.
Quienes sí se han pronunciado son los dos aliados en la Cooperación Géminis, Maersk y Hapag-Lloyd, que tienen 10 y 6 buques portacontenedores en el Golfo desde que estalló el conflicto. Fuentes de Maersk han insistido en que “la información disponible es muy limitada”, por lo que la naviera trabaja “con urgencia para obtener más claridad”. Aunque identifican “oportunidades en la tregua”, sostienen que “la certidumbre marítima” todavía no es “completa” para implementar grandes cambios en su política para la región, por lo que no se espera que se produzcan tránsitos generalizados de sus embarcaciones en las próximas horas. “Cualquier tránsito por el estrecho de Ormuz se hará en base a un análisis de riesgo continuo y según la guía de las autoridades relevantes”, han expresado.
“Primero sacaremos todos nuestros barcos del Golfo”
Rolf Habben-Jansen Consejero delegado de Hapag-Lloyd
Por su parte, el consejero delegado de Hapag-Lloyd, Rolf Habben-Jansen, en un encuentro con clientes y medios este miércoles por la mañana, ha previsto “al menos dos días críticos” para determinar si el estrecho va a abrirse efectivamente o no, y bajo qué condiciones. Una vez se abra, el máximo directivo de la naviera ha avanzado que “primero nos aseguraremos de sacar todos nuestros barcos del Golfo; luego reactivaremos toda la carga posible que estaba en tránsito en la región; y por último veremos si podemos aceptar nuevos pedidos para la zona, seguramente para mercados determinados en un principio”, todo en este orden. Igualmente, Habben-Jansen calcula un periodo de “entre seis y ocho semanas” para volver “a una situación normal” en términos de costes y servicios en la región. La naviera alemana habría estado asumiendo costes adicionales de “50 millones de dólares a la semana” debido al bloqueo en Ormuz, los cuales ha tratado de repercutir parcialmente mediante varios recargos.
HAPAG-LLOYD INTENTARÁ NO REPERCUTIR POR DOS VECES EL COSTE DEL COMBUSTIBLE
Durante el encuentro de este miércoles, Rolf Habben-Jansen ha asegurado que su empresa buscará la forma de que los clientes que tienen cláusulas contractuales para asumir la variación del coste de combustible no tengan que pagar dos veces por el efecto de Ormuz: primero a través del recargo específico que ha implementado la naviera y después por la exigencia de su contrato. “Buscaremos un mecanismo para que paguen ahora el recargo, pero luego corregiremos el efecto de su cláusula en el tercer o cuarto trimestre con las cantidades que hayan tenido que pagar antes”, ha especificado. El consejero delegado de Hapag-Lloyd también ha querido dejar claro que “nuestra intención no es en ningún momento la de hacer caja con esta situación”.
Esta publicación se ha puesto en contacto con la primera naviera del mundo por capacidad, MSC, para conocer su postura ante el anuncio de Ormuz, pero no ha recibido respuesta al momento de escribir estas líneas. Tampoco se han pronunciado públicamente ni a preguntas de El Mercantil organizaciones que engloban a otros segmentos del transporte marítimo, caso de la asociación Intertanko, pese a la importancia de Ormuz para el paso de productos energéticos. Esta entidad ha informado de que sus miembros iban a reunirse en la jornada del miércoles en relación al anuncio sobre Ormuz, pero no ha trasladado más novedades. La casa de análisis londinense Kpler, especializada en este sector, ha valorado la tregua como “frágil” y ha augurado que “no habrá reanudación de tráficos pronto, al menos hasta que se den más garantías de que los buques no serán atacados”. Su analista para el sector energético en Oriente Medio, Amena Bakr, ha señalado que “la situación sigue siendo de gran gravedad para el negocio energético”.
“Estamos en conversaciones para implementar un tránsito seguro en el estrecho”
“La industria marítima está a la espera de indicaciones técnicas”
“Primero sacaremos todos nuestros barcos del Golfo”