12/03/2026 MUNDO MARÍTIMO

La escalada del conflicto en Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán dominó inesperadamente el debate en el encuentro global del transporte marítimo de contenedores y la logística TPM26, realizado a comienzos de mes en Long Beach, California, llevando el foco de la conferencia desde la negociación de contratos de fletes a largo plazo a las últimas disrupciones y riesgos que enfrentan las cadenas de suministro y cómo estos aspectos podrían superar las previsiones estimadas en los contratos.

Según el análisis de Xeneta, la industria llegó al evento en un contexto que parecía más estable. Tras un comienzo de año turbulento marcado por aranceles, las tarifas de flete de contenedores habían comenzado a suavizarse y el foco del mercado se había desplazado hacia la temporada de licitaciones contractuales. Sin embargo, el día previo al inicio de TPM la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán alteró bruscamente ese escenario.

Uno de los efectos más visibles fue la paralización de negociaciones contratos a largo plazo en la ruta Transpacífico—tradicionalmente el principal foco de TPM— quedaron suspendidas, mientras que acuerdos recientemente cerrados en la ruta Asia-Europa comenzaron a modificarse mediante recargos o revisiones tarifarias.

De acuerdo con Xeneta, el mensaje captado en la instancia fue claro: “Esto no es volatilidad normal del mercado”, más bien el sector se enfrenta a “una serie de shocks que llegan con poco o sin aviso y reconfiguran el mercado antes de que los contratos tengan tiempo de ponerse al día”.

Impacto en operaciones 

MSC anunció un End of Voyage Declaration, lo que implica que la carga con destino a puertos afectados en Medio Oriente será descargada en el primer puerto seguro cercano disponible. Además, estableció un recargo obligatorio de US$800 para la carga afectada, junto con costos adicionales de manipulación y almacenamiento que deberán asumir los propietarios de la carga. “Para los propietarios de carga, esto significa costos adicionales y mayor complejidad casi de inmediato”, advierte la plataforma.

La situación se agravó con el cierre en los hechos del Estrecho de Ormuz para el transporte de contenedores. De acuerdo con datos de Xeneta, al 9 de marzo había 204 portacontenedores afectados en el Golfo Pérsico, ya sea navegando, esperando o en puerto.

El impacto es particularmente relevante para flujos logísticos que utilizan el Medio Oriente como punto de tránsito hacia la Costa Este de Estados Unidos, incluyendo cargas de sectores como el farmacéutico y el retail. En este contexto, la incertidumbre sobre rutas, tiempos de tránsito y recargos comenzó a revisarse en las discusiones contractuales.

Reacción de las líneas navieras 

Las respuestas comerciales de las líneas navieras no tardaron en aparecer. MSC anunció recargos de guerra de emergencia de US$500/TEU para carga dry y US$1.000 para contenedores refrigerados en ciertos servicios desde el subcontinente indio y el Golfo hacia África e islas del Océano Índico. Maersk, en tanto, introdujo un Emergency Contingency Surcharge que alcanza US$3.000 para contenedores de 40 y 45 pies, mientras que Hapag-Lloyd anunció un incremento general de tarifa (GRI) de US$1.000 por contenedor para carga desde el subcontinente indio y Medio Oriente hacia Estados Unidos.

En paralelo, el aumento del precio del búnker emergió como otra preocupación central. “Los precios se dispararon durante el fin de semana, ya que la última escalada en Medio Oriente se trasladó directamente a los mercados del petróleo y del combustible marino”, indica Xeneta.

Este escenario genera una tensión adicional para los propietarios de carga, ya que la demanda subyacente se mantiene relativamente débil. Pocos esperan aumentar sus compromisos mínimos de volumen respecto del año anterior y muchos anticipan una demanda menor debido a indicadores económicos más débiles y altos inventarios.

Bajas tarifas de flete no son el único objetivo 

En este contexto, el encuentro también dejó una conclusión estratégica para la industria: “Las compañías que manejarán mejor estos shocks no serán las que persigan la tarifa más baja en una hoja de cálculo”, sino que “serán aquellas que utilicen mejores datos, construyan contratos más flexibles y tomen decisiones con una visión clara tanto del costo como del servicio”.

Para el sector, esa capacidad de adaptación ya no es un elemento deseable: “En este mercado —concluye Xeneta— es la forma en que se construye la resiliencia”.