09/03/2026 DIARIO DEL PUERTO

La Agencia Tributaria ha detallado los principales aspectos aduaneros del acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido relativo a Gibraltar, un marco que busca facilitar el comercio y eliminar barreras físicas al tránsito de mercancías sin renunciar a los controles necesarios para proteger el mercado único.

La Agencia Tributaria ha publicado los principales aspectos aduaneros del acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido en relación con Gibraltar, un nuevo marco jurídico destinado a redefinir el comercio y los controles en el territorio tras el Brexit. El documento, hecho público el 26 de febrero, entrará previsiblemente en vigor una vez que ambas partes completen sus procesos de ratificación.

El acuerdo establece un modelo específico de relación económica y aduanera entre Gibraltar y la Unión Europea que busca garantizar la fluidez del comercio y, al mismo tiempo, preservar la integridad del mercado interior europeo. Entre sus elementos centrales destaca la creación de una unión aduanera entre Gibraltar y la UE, que permitirá la eliminación de aranceles, cuotas y restricciones a los bienes que circulen entre ambos territorios.

Implicaciones operativas

Este nuevo sistema implica también la desaparición de las barreras físicas en el tránsito terrestre de mercancías entre Gibraltar y el territorio comunitario. No obstante, el acuerdo mantiene determinados controles y formalidades aduaneras con el objetivo de proteger los intereses financieros de la Unión Europea y garantizar el cumplimiento de la normativa comunitaria.

El acuerdo, hecho público el 26 de febrero, entrará en vigor una vez finalicen los procesos de ratificación y prevé medidas transitorias para facilitar la adaptación de operadores y autoridades

En términos operativos, el modelo aduanero diseñado contempla una estrecha cooperación entre las autoridades aduaneras de ambas partes. España asumirá un papel relevante en la supervisión del cumplimiento de las normas comunitarias para las mercancías que entren en Gibraltar, asegurando así que el comercio se realice conforme a las reglas del mercado único.

El acuerdo incluye además un amplio conjunto de disposiciones técnicas. En total, el tratado consta de 366 artículos distribuidos en 7 partes y más de 40 anexos, en los que se detallan los mecanismos de cooperación económica, control aduanero y armonización normativa.

Medidas transitorias

Asimismo, Gibraltar deberá adaptar parte de su sistema fiscal indirecto mediante la introducción de nuevos impuestos sobre determinados productos, como el denominado “transaction tax”, que se aplicará en la importación, producción o entrada irregular de mercancías.

España supervisará el cumplimiento de las normas del mercado interior europeo

El acuerdo contempla también medidas transitorias para las mercancías que ya estuvieran legalmente en el mercado gibraltareño antes de la entrada en vigor del tratado. En estos casos, se permitirá durante un periodo limitado su circulación sin necesidad de cumplir inmediatamente todos los requisitos fijados por la normativa comunitaria, siempre que los operadores acrediten su situación previa documentalmente.

Una nueva etapa

El nuevo marco aduanero pretende facilitar el comercio, reforzar la cooperación institucional y aportar seguridad jurídica a las empresas que operan en el entorno del Campo de Gibraltar. Su aplicación marcará una nueva etapa en las relaciones económicas entre la Unión Europea, Reino Unido y Gibraltar.

Una unión aduanera para facilitar el comercio

El acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido relativo a Gibraltar establece un modelo singular de integración económica que pretende mantener la fluidez del comercio tras la salida británica de la UE. El elemento central de este esquema es la creación de una unión aduanera entre Gibraltar y el territorio comunitario, que permitirá eliminar aranceles, cuotas y otras restricciones en el intercambio de mercancías.

Este sistema se basa en el principio de facilitar el movimiento de bienes sin barreras físicas en la frontera terrestre entre Gibraltar y España. En la práctica, el acuerdo prevé la desaparición de controles físicos en el paso fronterizo para las mercancías, aunque se mantendrán mecanismos de supervisión y formalidades aduaneras que garanticen el cumplimiento de la normativa europea.

Para ello, el tratado establece un sistema de cooperación estrecha entre las autoridades aduaneras de ambas partes. España desempeñará un papel relevante en la vigilancia del cumplimiento de las reglas del mercado interior, supervisando las mercancías que accedan a Gibraltar desde el exterior para evitar distorsiones comerciales o riesgos para la integridad del sistema aduanero europeo.

El acuerdo también introduce cambios en el ámbito fiscal. Gibraltar deberá implantar un impuesto indirecto denominado “transaction tax”, que se aplicará a determinadas operaciones relacionadas con mercancías, incluyendo importaciones y producción. Este tributo pretende aproximar el sistema fiscal gibraltareño al marco europeo sin llegar a implantar el IVA comunitario.

Además, se han previsto medidas transitorias para facilitar la adaptación al nuevo marco. Las mercancías que ya estuvieran legalmente en el mercado de Gibraltar antes de la entrada en vigor del tratado podrán beneficiarse durante un periodo limitado de excepciones a las nuevas reglas, siempre que los operadores acrediten documentalmente su situación previa.

Este conjunto de disposiciones busca garantizar una transición ordenada hacia el nuevo régimen aduanero y minimizar el impacto en las empresas y operadores logísticos de la región.

El acuerdo busca garantizar la fluidez del comercio sin comprometer la integridad del mercado único europeo