05/03/2026 EL MERCANTIL
La Comisión Europea ha publicado este miércoles la tan ansiada Estrategia Portuaria Europea. Se trata de un marco integral para aumentar la competitividad, la resiliencia, la seguridad y la sostenibilidad de los puertos europeos con la idea de garantizar su autonomía estratégica y la de sus cadenas de suministro críticas. Por otro lado, define el marco de vigilancia ante las inversiones de terceros países en las infraestructuras portuarias europeas para garantizar que, de producirse, no menoscaben la independencia de los puertos y de sus operativas en beneficio de terceras potencias como China, a la que las comunicaciones dadas a conocer desde Bruselas no mencionan directamente. La estrategia portuaria pivotará sobre cinco grandes ejes: la competitividad, innovación y digitalización; la transición energética; la protección de los puertos como infraestructuras críticas; el acceso a financiación e inversiones; y la cohesión social. Sin embargo, muchos de los grandes grupos de demandas y peticiones que realizaron los Estados miembros y multitud de organizaciones el pasado mes de julio dentro del proceso de consulta pública que organizó la Unión Europea (UE) quedan difusas en la generalidad de estos ejes y obligan a aguardar a mayor concreción por parte de Bruselas.
“Con esta estrategia capacitamos a los puertos para mantener su competitividad global”
Apostolos Tzitzikostas Comisario de Transporte Sostenible y Turismo de la Comisión Europea
Según figura en las líneas maestras que ha circulado hoy la Comisión, se elaborarán criterios y orientaciones sobre la propiedad y el control extranjeros, centrándose en los puertos identificados como infraestructura estratégica de doble uso. “Los puertos de la UE siguen abiertos a la inversión de terceros países, pero esto no debe generar dependencias estructurales ni riesgos para la seguridad europea”, enuncia el Ejecutivo comunitario, que asegurará esto mediante lo que define como instrumentos horizontales, como el marco revisado de control de la inversión extranjera directa, el Reglamento sobre subvenciones extranjeras y el enfoque más amplio de la UE en materia de seguridad económica. Igualmente, prevé directrices adicionales para para evaluar la propiedad y el control extranjeros de los puertos, así como para mitigar los existentes. También propone un marco para el seguimiento de la inversión extranjera en los puertos de la UE, “en particular cuando éstos desempeñan un papel fundamental para las cadenas de suministro, la seguridad energética o la movilidad militar”, matiza Bruselas. Igualmente, también elaborará criterios rectores para la financiación y las inversiones de la UE en puertos de terceros países.
Siguiendo con la protección de los puertos, la Comisión Europea reforzará la seguridad portuaria actualizando y revisando las orientaciones existentes, incluidas las relativas a las amenazas emergentes, y promoverá la igualdad de condiciones a nivel mundial para la seguridad de los puertos de la UE. La idea es establecer protocolos para las evaluaciones de puertos de terceros países y para la verificación de antecedentes de los trabajadores portuarios y mejorar la armonización de los controles aduaneros en los puertos de la UE. Además, para fortalecer la competitividad a largo plazo de los puertos de la UE, la estrategia promueve la competencia leal y la seguridad en las inversiones, beneficiando a los principales centros, puertos pequeños y medianos, islas y regiones ultraperiféricas. “Reconocemos los desafíos específicos que enfrentan los puertos” en este tipo de zonas, asegura Bruselas. “Una nueva hoja de ruta para puertos pequeños y medianos competitivos destacará sus necesidades específicas y reunirá las opciones de financiación disponibles de la UE, en particular en el marco del Mecanismo Conectar Europa y la financiación de la política de cohesión”.
“Este nivel de exposición no puede ignorarse. China no debe tener la llave de nuestros puertos”
Jens Gieseke Eurodiputado y portavoz de Transportes y Turismo del Partido Popular Europeo
Los puertos también son puntos de entrada y salida cruciales, lo que los convierte en objetivos prioritarios para amenazas externas y grupos delictivos organizados, han recordado desde la Comisión Europea. Basándose en la Alianza Portuaria de la UE, el Ejecutivo comunitario explorará maneras de reforzar la legislación en materia de seguridad marítima para prevenir el narcotráfico, abordar las amenazas emergentes y mejorar la seguridad de la cadena de suministro de la UE. Por lo tanto, propondrá medidas para la verificación de antecedentes de los trabajadores portuarios y la evaluación de los puertos de terceros países. Se creará un nuevo foro para facilitar el intercambio de buenas prácticas entre las autoridades portuarias y de ciberseguridad de los Estados miembros y se realizará una evaluación de riesgos para la seguridad a nivel de la UE para identificar los riesgos de ciberseguridad más urgentes y las medidas para mitigarlos.
La estrategia también contempla acelerar la concesión de permisos con menor burocracia para los proyectos portuarios estratégicos en materia de energía y medioambiente. En este ámbito, también contempla un próximo plan de acción de electrificación en los puertos y la constitución de asociaciones para la cooperación energética en las zonas portuarias para el uso sostenible de energía limpia, incluyendo el hidrógeno.
Por último, y en materia de inversiones, “la Comisión apoyará a los puertos con principios de financiación claros y específicos destinados a mejorar la coordinación y la eficiencia de la financiación de la UE”. Entre los fondos contemplados, además del ya mencionado Mecanismo Conectar Europa, se encuentran los fondos de la política de cohesión, el Fondo de Innovación y el programa InvestEU. Para garantizar el cumplimiento de todos estos puntos, la Comisión establecerá una Junta de Industrias Marítimas y Puertos de alto nivel, presidida por el comisario responsable y los vicepresidentes ejecutivos. “Con esta estrategia estamos capacitando a los sectores portuario y marítimo para liderar la transición energética limpia, asegurar el comercio y la defensa, y mantener su competitividad global”, ha aseverado el comisario de Transporte Sostenible y Turismo, Apostolos Tzitzikostas. Asimismo, argumenta que la estrategia portuaria posiciona a los puertos como “puntos de acceso vitales para el comercio, la logística y la movilidad militar”.
PETICIONES QUE SE QUEDAN SIN CONCRECIÓN CONOCIDA
Sin embargo, el periodo de consulta pública realizado al grueso del mercado europeo, materializado en un total de 193 alegaciones, de las que 14 tuvieron sello español, manifestó que la ambición de asociaciones, organizaciones, empresas privadas e incluso personas físicas individuales iban mucho más allá de lo que estos cinco puntos vehiculares ofrecen en un principio. Así, por ejemplo, quedan descubiertas peticiones del lado español, como la armonización entre la legislación energética y la portuaria; la reinversión de los beneficios por el comercio de derechos de emisión (ETS) y la electrificación del ferrocarril, especialmente en lo tocante a los accesos intermodales ferroportuarios. En clave internacional, quedan en el tintero —y siempre a falta de conocer mayores detalles y a la espera de la publicación del documento definitivo— cuestiones como la simplificación de la legislación vigente; la resolución de lo que el sector marítimo-portuario europeo denominó “lagunas e imprecisiones” en dichas normativas actuales; el tratamiento urgente de las deficiencias de conectividad transfronteriza en el aspecto ferroviario; y un enfoque planetario del ETS para no socavar únicamente la competitividad de los puertos comunitarios.
Según Bruselas, los puertos son un pilar fundamental de la economía de la UE, ya que gestionan alrededor del 74% del comercio exterior y 3.400 millones de toneladas de mercancías. “Como puntos de acceso estratégicos, los puertos impulsan el comercio, la seguridad y la transición hacia energías limpias en Europa, a la vez que promueven el crecimiento, el empleo de calidad y la cohesión territorial en las islas, las regiones costeras, árticas y ultraperiféricas”, asevera la Comisión.
La Estrategia Portuaria Europea se ha anunciado la jornada de este miércoles de forma conjunta con la Estrategia Marítima Industrial de la UE. En julio de 2025, la Comisión Europea celebró dos diálogos estratégicos de alto nivel con las partes interesadas del sector para debatir las expectativas sobre ambas cuestiones. De igual modo, los diálogos con los directores ejecutivos de los puertos europeos, celebrados en mayo de 2025, y sobre seguridad portuaria, celebrados en noviembre de 2025, contribuyeron a las estrategias.
UN PRIMER ESBOZO DE MEDIDAS “EN LA BUENA DIRECCIÓN”, PERO “INSUFICIENTE”
La primera reacción a este texto ha llegado del Grupo Popular Europeo, partido al que pertenece el eurodiputado Tom Berendsen, el primero que planteó en un informe la necesidad de abordar las tareas pendientes en materia portuaria europea, así como de reforzar su seguridad como infraestructuras críticas. Para esta formación política, la estrategia portuaria “debe ir más allá para hacer frente a la creciente presencia de inversores chinos controlados por el Estado en las puertas marítimas más importantes de Europa”. Aunque los populares europeos celebran la adopción de una medida “que debería haberse adoptado hace tiempo”, también señalan la necesidad de medidas mucho más concretas, rebajando este documento inicial a una serie de medidas esbozadas.
“Los puertos no son sólo centros logísticos: son activos estratégicos en el corazón de la seguridad económica de Europa. Por tanto, la participación de agentes externos respaldados por el Estado en dichos activos debe evaluarse con el máximo escrutinio”, ha declarado el eurodiputado y portavoz de Transportes y Turismo del grupo, Jens Gieseke. China tiene participaciones en más de 20 puertos europeos, incluidos Hamburgo y Rotterdam, y otros como el griego de El Pireo cuenta con el 100% de sus acciones controladas por China. “Este nivel de exposición en infraestructuras críticas no puede ignorarse. China no debe tener la llave de nuestros puertos”, ha proseguido Gieseke. En este contexto, la estrategia portuaria de la Comisión Europea es un primer paso en la dirección correcta, según los populares, pero “por sí sola no basta”. “Necesitamos salvaguardias concretas, un control más estricto de las inversiones y un marco europeo coherente que proteja nuestras infraestructuras críticas”, concluye Gieseke.
En un sentido similar se ha manifestado el Consejo Mundial de Transporte Marítimo (WSC, por sus siglas en inglés), cuyo presidente y director ejecutivo, Joe Kramek, respalda la llegada de la estrategia portuaria comunitaria, pero al mismo tiempo señala que “no es lo suficientemente exhaustiva en materia de simplificación normativa y comercial como para respaldar la agenda de competitividad de la UE”. Por ello, emplaza a la Comisión Europea a trabajar conjuntamente con los Estados miembros y asociaciones como WSC para apoyar la implementación efectiva de la estrategia.
“Con esta estrategia capacitamos a los puertos para mantener su competitividad global”
“Este nivel de exposición no puede ignorarse. China no debe tener la llave de nuestros puertos”