04/03/2026 MUNDO MARÍTIMO

Según datos de Vesselfinder, tras la escalada militar entre Estados Unidos., Israel e Irán, 17 portacontenedores con una capacidad superior a los 4.000 TEUs, y con una capacidad combinada de 156.000 TEUs, permanecen atrapados dentro del Golfo Pérsico. La misma condición sufren otros 50 portacontenedores con un tamaño menor a 4000 TEUs. En total, esto significa que aproximadamente 200.000 TEUs de capacidad de buques contenedores no pueden salir de la zona de conflicto.

De acuerdo, con el analista de la industria marítima, Lars Jensen, la flota atrapada sería la decimotercera mayor compañía de transporte del mundo, y equivaldría a aproximadamente un 0,6% de la capacidad global de portacontenedores indisponible. Para comparar, los datos de enero de Alphaliner indicaban que la flota global inactiva alcanzaba del 0,6%.

Reacción de las líneas naviera  

Ante este escenario, las principales líneas navieras han anunciado y ratificado suspensiones de servicios y restricciones operativas en el Golfo Pérsico y áreas adyacentes tras el deterioro de la seguridad de la navegación en el Estrecho de Ormuz y Bab el-Mandeb.

MSC confirmó que “la seguridad de sus tripulaciones sigue siendo su máxima prioridad” y ordenó a todos sus buques que operan o se dirigen al Golfo “proceder a áreas designadas de resguardo seguro hasta nuevo aviso”. La línea naviera indicó que informará oportunamente sobre eventuales puertos alternativos de descarga si la situación requiere ajustes adicionales.

Maersk comunicó la suspensión inmediata de la aceptación de carga refrigerada y peligrosa hacia y desde Emiratos Árabes Unidos, Omán, Irak, Kuwait, Qatar, Bahréin y Arabia Saudita, además de paralizar nuevas reservas entre el subcontinente indio y el área septentrional del Golfo Pérsico. La línea naviera señaló que está adoptando “medidas operativas para garantizar la seguridad de nuestro personal, proteger su carga y mantener la estabilidad del servicio”, revisando caso a caso las reservas ya confirmadas.

Por su parte, ONE anunció que “suspenderá temporalmente la aceptación de nuevas reservas de carga hacia y desde el Golfo Pérsico hasta nuevo aviso”, mientras evalúa los embarques en tránsito “viaje por viaje”.

En tanto, CMA CGM decidió “detener todas las reservas de cargas peligrosas” hacia y desde una amplia lista de países de la región, argumentando la necesidad de “garantizar la integridad de la carga, la estabilidad del posicionamiento de equipos y la seguridad operacional general”.

Hapag-Lloyd informó que dejará de aceptar reservas reefer con efecto inmediato para Irak, Bahréin, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, la Provincia Oriental de Arabia Saudita y Omán, con el objetivo de “mantener la seguridad de la carga, asegurar el posicionamiento del equipo y sostener los estándares operacionales”.

Reacciones en la bolsa  

El impacto también se reflejó en los mercados bursátiles. Según reportó WSJ, las acciones de las líneas navieras que cotizan subieron con fuerza luego de que los operadores se vieran obligados a desviar buques fuera del Canal de Suez y el Estrecho de Ormuz. Los títulos de Maersk avanzaban 5% en las primeras operaciones europeas, mientras que Hapag-Lloyd subía 3,9%.

Victoria Scholar, jefa de inversiones de Interactive Investor, señaló que “las acciones de navieras como Maersk y Hapag-Lloyd están significativamente al alza, reflejando el potencial de un aumento importante en las tarifas de flete”. El desvío hacia rutas más largas por el sur de África podría absorber parte de la sobrecapacidad que venía presionando los valores, en un contexto en que Maersk había reportado una caída de 23% en las tarifas promedio en el cuarto trimestre y una pérdida de US$153 millones en su principal negocio naviero.

También reaccionan los clubes de P&I

En paralelo, el mercado asegurador reaccionó con rapidez. De acuerdo con Bloomberg, los principales clubes de P&I retirarán desde el 5 de marzo la cobertura de riesgo de guerra para buques que ingresen al Golfo Pérsico y aguas adyacentes, tras cancelaciones similares por parte de reaseguradores.

Neil Roberts, responsable de marine y aviación de la Lloyd’s Market Association, afirmó que “el mercado londinense de seguros está reaccionando de manera proporcional a los acontecimientos; los aseguradores marítimos están evaluando sus exposiciones y actuando conforme a las disposiciones contractuales, que pueden incluir notificaciones de cancelación”.

El endurecimiento de las condiciones ya se traduce en mayores costos. Dylan Mortimer, responsable del área de riesgos de guerra en seguros de casco marítimo para el Reino Unido en Marsh, estimó que “los aumentos de tasas a corto plazo para seguros de casco en el Golfo podrían oscilar entre 25% y 50%, salvo un ataque directo a la marina mercante, lo que podría tener repercusiones mayores”. Otros actores del mercado señalaron que las primas disponibles con proveedores alternativos han subido al menos 50% y, en algunos casos, se han duplicado.