04/03/2026 DIARIO DEL PUERTO

Cuando parecía que la incertidumbre en el Mar Rojo se iba disipando poco a poco y las rutas entre Asia y Europa iban abandonando el paso por el Cabo de Buena Esperanza, la explosión del conflicto en Oriente Medio ha provocado que las navieras hayan retomado las rutas que rodean el continente africano.

El ataque de Estados Unidos e Israel a Irán ha desencadenado una guerra que afecta ya a diversos países de la región y pone en riesgo la navegación marítima por la zona. Así, las principales navieras ya han tomado medidas para garantizar la seguridad de sus flotas. CMA-CGM ha suspendido el paso por el Canal de Suez y está redirigiendo sus buques a través del Cabo de Buena Esperanza. La naviera también ha suspendido las reservas de carga peligrosa y refrigerada a varios países de Oriente Medio y ha aplicado un recargo de emergencia por conflicto a la carga afectada.

MSC ha suspendido todas las reservas de carga internacional con destino a Oriente Medio hasta que mejore la situación de seguridad y Hapag-Lloyd aplica un recargo por riesgo de guerra a la carga procedente del Alto Golfo, el Golfo Pérsico y el Golfo Arábigo.

Maersk, por su parte, ha suspendido temporalmente sus futuras travesías por el estrecho de Bab el-Mandeb, redirigiendo también su flota alrededor del Cabo de Buena Esperanza.

Cierre del Estrecho de Ormuz

Tras los primeros ataques del sábado, se empezó a especular sobre un posible cierre del Estrecho de Ormuz, que acabó concretándose el pasado lunes. De hecho, según informaron medios iraníes, un alto funcionario de la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que Irán disparará contra cualquier embarcación que trate de pasar por esta zona.

El estrecho de Ormuz es la ruta de exportación de petróleo más importante del mundo y se calcula que el 20% del consumo diario de petróleo del mundo pasa por allí

El estrecho es la ruta de exportación de petróleo más importante del mundo, que conecta a los mayores productores de petróleo del Golfo, como Arabia Saudita, Irán, Irak y los Emiratos Árabes Unidos, con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo. Así, se calcula que aproximadamente el 20% del consumo diario de petróleo del mundo pasa por el estrecho de Ormuz. Y a pesar de que la mayoría de este petróleo no tiene como destino Europa, sino Extremo Oriente, el aumento del precio del petróleo también podría derivar en el incremento de producción de los productos que se importan, con su consecuente aumento de precios.

A diferencia de los petroleros, el tráfico de portacontenedores por esta zona no es tan relevante. Según datos de Drewry, el domingo 1 de marzo había 158 portacontenedores con una capacidad combinada de 691.000 TEUs en Oriente Medio, ya sea en el Golfo de Omán, el Mar Arábigo o el Golfo Pérsico, una capacidad que representa solo el 2,1 % de la flota portacontenedores activa actual.

FETEIA

Sobre las afectaciones para los transitarios españoles, el presidente de FETEIA-OLTRA, Enric Ticó, señaló ayer a este Diario que “los transitarios ya nos hemos adaptado a vivir en un mundo con conflictos globales constantes”, pero también muestra su preocupación por si se alarga el conflicto “y se reduce el abastecimiento de materias primas”. Ante esta situación, Ticó subraya que “es momento de reforzar todavía más la vertiente logística de nuestra economía para garantizar la resiliencia de la cadena de suministro”. En la misma línea, desde FETEIA reclaman que se acelere la aprobación del CAU para ofrecer mayor “estabilidad” al comercio europeo.

El conflicto bélico reduce un 18% la capacidad de carga aérea global

A diferencia de la guerra entre Israel y Palestina que se inició en 2023 y que solo tuvo consecuencias graves para el transporte marítimo, pues no se garantizaba la seguridad de los buques que querían cruzar el Canal de Suez, el conflicto que se inició el pasado sábado en Oriente Medio también tiene consecuencias para el transporte aéreo de mercancías. Y es que el espacio aéreo de los países de la zona está total o parcialmente cerrado, afectando a hubs logísticos clave como los aeropuertos de Dubai, Doha o Abu Dhabi, que han suspendido la mayoría de sus operaciones.

Ante esta situación, Emirates SkyCargo suspendió todas sus operaciones de vuelo e impuso restricciones temporales a la reserva y aceptación de nuevos envíos, Qatar Airways Cargo suspendió sus servicios tras el cierre del espacio aéreo catarí y Etihad Cargo avisó sobre graves interrupciones en su base de Abu Dabi y declaró que los vuelos solo se reanudarían a través de corredores seguros.

Según datos de la consultoría especializada en aviación Rotate, las aerolíneas del Golfo representan aproximadamente el 13% de la capacidad internacional global de aviones de fuselaje ancho y de carga y el parón de su actividad, sumado a la retirada de otras aerolíneas internacionales de la región, ha provocado la reducción de la capacidad global de carga del 18% respecto la semana pasada.

Igual que en el tráfico marítimo, la ruta más afectada por el conflicto es el corredor entre Asia y Europa. Según datos de la consultora, Aevean, la capacidad del corredor Asia-Oriente Medio-Europa se redujo un 26% durante el fin de semana en comparación con la semana anterior. Para solventar esta perdida de capacidad, se incrementó un 14% los vuelos de carga directos entre Asia y Europa, evitando las escalas en Oriente Medio.

Eso sí, los analistas señalan que esta solución requiere combustible adicional, lo que reduce la carga útil de la nave para mantenerse dentro de los límites de peso de la aeronave.

Todo esto hace que los analistas anticipen un aumento drástico en las tarifas de carga aérea, especialmente en las rutas Asia-Europa.

Los transportistas, en alerta por posibles subidas de hasta 20 céntimos en el diésel

Ante el agravamiento del conflicto bélico en Oriente Medio, que ha provocado el cierre del Estrecho de Ormuz y ha aumentado la incertidumbre en el mercado energético global, la asociación de transportistas Fenadismer lanzó ayer un aviso a todas las empresas del sector del transporte de mercancías por carretera ante el previsible repunte en el precio del gasóleo que podría alcanzar niveles récord en los próximos días. Según Fenadismer, algunas estimaciones señalan que podría elevarse en más de 20 céntimos en una semana.

Por ello, desde la federación recuerdan a todas las empresas y autónomos que la cláusula de revisión del precio del transporte por la variación del precio del combustible, que se aprobó en 2022 en circunstancias similares tras el estallido de la guerra de Ucrania, “es de obligado cumplimiento por ley”. Esta medida protege el margen operativo del transportista frente a fluctuaciones externas imprevisibles como la actual crisis internacional. Desde Fenadismer señalan que “es imperativo que los transportistas apliquen la fórmula de revisión establecidas en dicha norma para repercutir los incrementos de costes en sus facturas de manera legal y transparente”.

El presidente de Fenadismer, Carlos Folchi, añade que “en un escenario de guerra y volatilidad extrema, aplicar la revisión del combustible no es una opción comercial, es una obligación legal y una medida de supervivencia para el sector”, y añade que “no repercutir estos costes pone en riesgo la viabilidad de las empresas transportistas y la estabilidad de la cadena de suministro en España”.