27/02/2026 DIARIO DEL PUERTO
La Autoridad Portuaria de Bilbao presentó ayer el balance de 2025, un ejercicio condicionado por la parada técnica de Petronor pero clave en inversiones y competitividad, y avanzó unas perspectivas claramente positivas para 2026, con especial confianza en la recuperación del tráfico de contenedores.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao, Iván Jiménez, repasó los principales indicadores de tráfico, la situación económico-financiera y el estado de las inversiones, al tiempo que trasladó un mensaje de confianza de cara a 2026. El ejercicio 2025, reconoció, ha estado marcado por factores externos, desde la coyuntura geopolítica hasta la aplicación del ETS europeo o el nuevo escenario arancelario impulsado por Estados Unidos, pero en el caso de Bilbao el elemento determinante fue la parada técnica de la refinería de Petronor.
El puerto vizcaíno cerró el año con un tráfico total de 32,09 millones toneladas, lo que supone un descenso del 6,81% respecto a 2024, equivalente a algo más de 2,1 millones de toneladas. Sin embargo, la Autoridad Portuaria insistió en que este retroceso debe interpretarse a la luz de un hecho excepcional como fue la parada técnica programada de Petronor entre mayo y julio, que se lleva a cabo cada cinco años y que tuvo un impacto directo en los graneles líquidos, el principal segmento del enclave.
El efecto Petronor
Según explicó Jiménez, los graneles líquidos descendieron un 9,5% “principalmente por esa parada”, mientras que los graneles sólidos crecieron un 1,33% y la mercancía convencional apenas retrocedió un 0,24%. Si se descuenta el efecto de la refinería, el comportamiento de los líquidos habría sido de un leve 0,5%, “en la línea de lo que ha sucedido en general en los puertos del Estado”, donde el descenso medio fue del 0,2%.
En términos absolutos, los mayores descensos se registraron en el crudo de petróleo (-14%), el gasoil (-16%) y la gasolina (-10%), mientras que el gas natural creció un 5% hasta 3,6 millones de toneladas.
Ademas, Estados Unidos se consolidó como primer mercado de origen del gas natural, en un contexto de reconfiguración de flujos energéticos a escala global. En comercio exterior, las exportaciones cayeron un 13% y las importaciones cerca de un 4%, si bien, sin el efecto de Petronor, las exportaciones habrían descendido un 8,3% y las importaciones habrían crecido un 3,2%.
El propio presidente subrayó que la reducción de exportaciones de gasolina al Reino Unido, principal destino exterior del puerto, llegó al 50% en el caso de Petronor.
Tras cinco años de descensos acumulados cercanos al 32% en contenedores, desde los máximos históricos, Jiménez está confiado en que no solo se detendrá la caída, sino que se registrará “una subida importante”
La fotografía de 2025, no obstante, cambia si se observa el segundo semestre. Así, desde julio, una vez reactivada la refinería, el Puerto de Bilbao anotó un incremento del 1,5% respecto al mismo periodo del año anterior, lo que, a juicio de la Autoridad Portuaria, anticipa una senda de recuperación.
2026: efecto rebote y contenedores
El mensaje más rotundo de la comparecencia de Iván Jiménez, en respuesta a la pregunta formulada por Diario del Puerto, se centró en 2026. Jiménez afirmó que las previsiones “son positivas” y que esperan “un año bueno”, con crecimiento en varios segmentos de tráfico. En graneles líquidos, anticipó un “efecto rebote” tras la parada de Petronor y confió en no solo compensar lo perdido, sino crecer adicionalmente.
La AP de Bilbao apunta que la caída del 6,81% en 2025 debe interpretarse a la luz de un “hecho excepcional” como fue la parada técnica programada de Petronor
Pero donde el optimismo fue más explícito fue en contenedores. Tras cinco años de descensos acumulados, cercanos al 32% desde los máximos históricos, el presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao aseguró que están “convencidos” de que 2026 será un buen año y que no solo se detendrá la caída, sino que se registrará “una subida además importante”.
MSC, factor clave
Un factor clave en esa previsión es la entrada en servicio, en diciembre, de dos nuevas líneas directas de MSC con Canadá y la costa oeste de Sudamérica. Solo en enero, estas conexiones supusieron 120.000 toneladas adicionales respecto al mismo mes del año anterior. Todo ello, además, en un mes marcado por fuertes temporales que provocaron descensos cercanos al 30% en algunos grandes puertos, frente al 9% registrado en Bilbao. La terminal de contenedores, insistió Jiménez, “potencialmente puede dar muchísimo más”. El objetivo no es solo recuperar cifras previas, sino aprovechar su capacidad instalada, aunque admitió que ese salto no se producirá de un año para otro.
En conjunto, según la exposición realizada por Iván Jiménez, el balance de 2025 refleja un ejercicio condicionado por factores extraordinarios pero relevante en términos estratégicos. La AP de Bilbao insiste en que el descenso de tráficos no empaña los avances en conectividad, transición energética, infraestructura y digitalización.
Con nuevas líneas marítimas, liderazgo ferroviario, inversiones al alza y una situación financiera saneada, el mensaje del presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao, Iván Jiménez, fue de un 2026 que se afronta con prudencia ante el contexto internacional, pero con un claro optimismo, especialmente en el tráfico de contenedores.

Economía saneada y tasas congeladas
La cifra de negocio alcanzó los 77 millones de euros en 2025, con un ligero incremento respecto al ejercicio anterior. El Ebitda se situó en 35,2 millones, mientras que la deuda con el Banco Europeo de Inversiones se mantiene en 30,9 millones y la tesorería asciende a 73,8 millones. Estos indicadores reflejan una estructura financiera equilibrada y una capacidad de generación de recursos suficiente para sostener el ambicioso plan inversor previsto.
La Autoridad Portuaria subrayó que esta situación permite mantener congeladas las tasas portuarias, que no se revisan desde 2014 pese al contexto inflacionario acumulado en los últimos años. Esta política pretende reforzar la competitividad de las empresas instaladas en el puerto y atraer nuevos tráficos en un escenario internacional complejo.
Además, se mantienen incentivos del 50% en la tasa al buque para aquellas embarcaciones que utilicen combustibles alternativos o tecnologías de bajas emisiones. Esta línea de actuación combina competitividad económica con objetivos medioambientales. El respaldo financiero se completa con un préstamo verde de hasta 80 millones de euros y con 34 millones en subvenciones europeas destinadas a proyectos de electrificación, descarbonización e innovación, lo que sitúa al puerto en una posición sólida para afrontar los retos estratégicos de los próximos ejercicios.
Electrificación y economía circular
El desarrollo del Plan de Transición Energética avanza con la electrificación de muelles (OPS), la instalación de nuevas infraestructuras fotovoltaicas y el despliegue de canalizaciones eléctricas que permitirán reducir progresivamente las emisiones asociadas a la operativa portuaria. En el segundo trimestre de 2026 entrará en funcionamiento la primera fase de electrificación en el muelle A5, destinada principalmente a tráficos ro-ro.
En paralelo, la Autoridad Portuaria impulsa un Plan de Transformación Digital dotado con más de 18 millones de euros hasta 2030, estructurado en diversos proyectos orientados a reforzar la seguridad, la eficiencia operativa y la integración de datos en la cadena logística. La digitalización se concibe como un elemento clave para mejorar la competitividad y facilitar la toma de decisiones basadas en información en tiempo real.
Preguntado también por el proyecto de Agaleus y su posible impacto en los tráficos portuarios, Iván Jiménez aclaró que su relevancia radica más en la economía circular que en la generación de nuevos tráficos. La futura planta de tratamiento de residuos dará servicio principalmente a empresas ubicadas en el propio recinto portuario, evitando desplazamientos y favoreciendo la reutilización de materiales. Con una inversión estimada de entre 15 y 20 millones de euros y la creación de alrededor de 100 empleos directos, el proyecto refuerza la estrategia ambiental del puerto sin alterar de forma significativa sus volúmenes de mercancía.
Intermodalidad y VSF
El ferrocarril volvió a ocupar un lugar central en el balance anual. En 2025 se registraron 3.800 circulaciones ferroviarias, con una cuota del 17% del total de mercancías movidas por tren y del 26% en el caso del contenedor. Estos datos consolidan a Bilbao como el puerto con mayor porcentaje de uso ferroviario del sistema portuario estatal, como afirmó Iván Jiménez, quien celebró también el arranque de las obras de la Variante Sur Ferroviaria, “una infraestructura largamente demandada por la comunidad logística” y considerada estratégica para mejorar la fluidez de las conexiones con la red general. “
Esta actuación permitirá “reducir interferencias con el tráfico metropolitano y aumentar la capacidad operativa de los trenes de mercancías, algo especialmente relevante ante el crecimiento esperado en contenedores”, dijo Jiménez, quien enmarcó la apuesta por la intermodalidad en un contexto regulatorio cada vez más exigente en términos ambientales. La creciente incorporación de criterios de huella de carbono en las cadenas de suministro refuerza la importancia del tren como alternativa más sostenible frente a la carretera. En este sentido, el Puerto de Bilbao busca posicionarse no solo como nodo marítimo, sino como plataforma logística integral capaz de ofrecer soluciones competitivas y descarbonizadas, reforzando su atractivo para grandes cargadores internacionales.

Espigón Central, pieza clave inversora
La inversión ejecutada en 2025 ascendió a 35,7 millones de euros, con actuaciones destacadas como la segunda fase del Espigón Central (19,4 millones). Para 2026, el presupuesto inversor se multiplicará hasta 110,9 millones, lo que supone un salto cuantitativo muy relevante y uno de los mayores esfuerzos inversores de los últimos ejercicios.
La segunda fase del Espigón Central, iniciada a finales de 2024, contempla una inversión global cercana a 55 millones y permitirá generar 1.011 metros de nueva línea de atraque —muelles A3 y A4— y alrededor de 310.000 metros cuadrados adicionales de superficie portuaria. Esta ampliación dotará al puerto de mayor capacidad para acoger nuevos tráficos y buques de mayor tamaño, además de mejorar la operatividad y la flexibilidad en la asignación de espacios. Actualmente, ya se han fondeado 11 de los 15 cajones previstos y los trabajos se desarrollan de forma ininterrumpida, con más de 200 personas empleadas. La finalización está prevista para el primer trimestre de 2027.
La nueva explanada permitirá diversificar usos y responder con mayor agilidad a oportunidades de mercado, especialmente en mercancía general y tráficos vinculados a la transición energética. La Autoridad Portuaria considera que esta infraestructura será determinante para sostener el crecimiento previsto en los próximos años y reforzar la posición del enclave dentro del Arco Atlántico.