09/02/2026 TRANSPORTE XXI
El enclave cierra el ejercicio con unos ingresos de 164,3 millones de euros, impulsado por el crecimiento sostenido del tráfico de contenedores que alcanza 5,6 millones de TEU.

El año 2025 se cerró para el Puerto de Valencia con una fotografía clara: más actividad, más ingresos y una posición reforzada en el mapa logístico del Mediterráneo. En la primera reunión del consejo de administración de 2026, la Autoridad Portuaria de Valencia, que preside Mar Chao, puso sobre la mesa unos resultados provisionales que confirman la buena salud económica del recinto portuario y el respaldo creciente de las grandes navieras.
La cifra de negocio alcanzó los 164,3 millones de euros, un 9 por ciento más que el año anterior, mientras que el resultado antes de impuestos se disparó hasta los 43,7 millones, con un crecimiento superior al 50 por ciento. Para la presidenta de la Autoridad Portuaria, Mar Chao, estos datos son la consecuencia directa de una estrategia basada en la inversión, la mejora de servicios y la adaptación a las necesidades de los clientes, en un entorno internacional marcado por la incertidumbre.
Ese impulso económico tiene su reflejo directo en los muelles. A lo largo de 2025, las terminales del enclave movieron 5,66 millones de contenedores, un 3,41 por ciento más que en 2024 y la cifra más alta de su historia. Detrás de ese récord está el aumento constante de los tráficos internacionales, que se tradujo también en un mayor ingreso por tasas portuarias, hasta alcanzar los 139,9 millones de euros.
El balance del ejercicio muestra, además, una estructura financiera sólida. El cash-flow se situó en 82,8 millones de euros y los gastos de explotación apenas crecieron, pese al aumento de los servicios externos. Al mismo tiempo, se redujeron los costes asociados al deterioro de activos, reforzando la estabilidad del conjunto.
Uno de los hitos del año fue el comportamiento de las importaciones. Por primera vez, los contenedores llenos superaron el millón de TEU, con China como principal origen. Más de la mitad de estas mercancías llegaron desde el gigante asiático, confirmando el peso de València como puerta de entrada al mercado europeo. En sentido inverso, las exportaciones también avanzaron, con Estados Unidos como principal destino, incluso en un contexto marcado por la fortaleza del euro y las tensiones comerciales.
El movimiento de personas acompañó esta evolución positiva. Las líneas regulares transportaron cerca de 862.000 pasajeros, con un crecimiento destacado en las conexiones con Argelia. El tráfico de cruceros, por su parte, rozó los 800.000 viajeros, consolidando a València como escala habitual en el Mediterráneo occidental.
Para Mar Chao, este conjunto de cifras no solo refleja un buen año, sino una tendencia. “Hablan de estabilidad, de confianza y de futuro”, subrayó ante el Consejo, en referencia al plan estratégico y al programa de inversiones orientado a reforzar la competitividad y la sostenibilidad del sistema portuario.