25/02/2026 MUNDO MARÍTIMO
Mientras este 24 de febrero comienza la aplicación del nuevo arancel temporal de 15% bajo la Sección 122 —con un plazo máximo de 150 días y múltiples exenciones sectoriales— impulsado por la administración de Donald Trump, casi 2.000 importadores mantienen demandas ante el Tribunal de Comercio Internacional de EE. UU. para asegurar eventuales reembolsos. El actual escenario redefine el mapa arancelario, reduciendo sustancialmente los gravámenes a bienes de origen chino cubiertos por la Sección 232 y abre una nueva fase de incertidumbre para la cadena logística y el transporte de carga estadounidense, informa Freightwaves.
Más de 1.500 empresas habían presentado demandas ante el Tribunal de Comercio Internacional de EE. UU. antes del fallo, cifra que ascendió a casi 2.000 importadores con casos pendientes al momento de la resolución. Entre los primeros demandantes estuvieron Costco —que accionó en noviembre de 2025 ante el inminente vencimiento del plazo de liquidación— junto con Revlon, EssilorLuxottica, Kawasaki, Bumble Bee Foods y Prada, en una carrera por resguardar eventuales derechos de reembolso.
El proceso responde a que, tras pagar derechos estimados, Aduanas dispone de 314 días para “liquidar” cada importación y fijar el monto definitivo, el cual queda firme salvo protesta o suspensión judicial. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró que los reembolsos “no serán un problema” si deben concretarse, mientras TD Securities estima que el proceso podría extenderse entre 12 y 18 meses —o más, según abogados— en un escenario que deja en desventaja a quienes no interpusieron acciones preventivas.
Sección 122 y el reloj de 150 días
La Casa Blanca señaló que la proclamación de la Sección 122 responde a “problemas fundamentales de pagos internacionales”. Esta disposición de la Ley de Comercio de 1974 permite al Presidente imponer aranceles temporales a las importaciones para enfrentar déficits en la balanza de pagos.
La normativa fija un tope de 15% para el recargo y limita su vigencia a 150 días, salvo que el Congreso decida extenderlo. Ese plazo vence el 24 de julio de 2026, a pocos meses de las elecciones de medio término, lo que introduce un componente político al calendario arancelario.
Craig Fuller, CEO de FreightWaves, advirtió que la medida podría detonar un fuerte aumento de importaciones y reactivar la actividad portuaria y el transporte transfronterizo. El ejecutivo ya había señalado que las Secciones 122 y 338 de la Ley Arancelaria de 1930 ofrecían a la Casa Blanca alternativas más acotadas y previsibles que las amplias facultades contempladas bajo IEEPA.
Qué se mantiene, qué se va y qué cambia
La proclamación de la Sección 122 contempla exenciones relevantes. Quedan fuera los bienes que cumplen con el USMCA provenientes de Canadá y México, así como determinados minerales críticos, productos energéticos, farmacéuticos, vehículos de pasajeros, camiones pesados, autobuses, productos aeroespaciales y algunos electrónicos. También se excluyen los bienes ya sujetos a aranceles de la Sección 232, para evitar una acumulación de gravámenes, y los textiles y prendas de vestir de países CAFTA-DR que ingresan libres de arancel.
Con este marco, el esquema arancelario vigente desde el martes 24 de febrero muestra cambios sustantivos. Las importaciones chinas que pagaban 145% bajo IEEPA pasan a estar sujetas al recargo de 15% de la Sección 122, más cualquier arancel aplicable bajo la Sección 232, lo que implica una reducción significativa para los productos no cubiertos por esta última.
En tanto, los camiones pesados y autobuses —gravados con 25% bajo la Sección 232 desde noviembre de 2025— quedan completamente exentos del nuevo arancel, mientras que los aranceles al acero, aluminio y cobre bajo la Sección 232 se mantienen plenamente vigentes.
Qué sigue
La Casa Blanca subrayó que el arancel de la Sección 122 es una medida transitoria y que la estrategia de fondo apunta a ampliar investigaciones bajo la Sección 232 y activar nuevas acciones en el marco de la Sección 301. Según Jason Miller, la administración podría aplicar mecanismos alternativos —como un arancel del 25% sobre el valor total de cierta maquinaria— para replicar los efectos que antes generaban IEEPA y la Sección 232, mientras que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) avanza en investigaciones formales por prácticas comerciales irrazonables.
Para la industria del transporte de carga, el escenario se mantiene incierto: los aranceles cambiaron abruptamente y los actuales expirarán en julio, quedando sujetos a decisiones del Congreso, a procesos en curso y a lo que determine el Tribunal de Comercio Internacional sobre US$175.000 millones en reclamaciones. El fallo fijó un límite constitucional y un plazo de 150 días, pero no disipó la volatilidad que enfrenta la cadena logística estadounidense.