28/01/2026 DIARIO DEL PUERTO

El sistema portuario de titularidad estatal no logra consolidar una trayectoria de crecimiento en los últimos años. Los tráficos parecen haber tocado techo o al menos así se desprende de las cifras totales.

El Organismo Público Puertos del Estado (OPPE) hizo públicos ayer los resultados provisionales de tráfico correspondientes a 2025, año en el que en conjunto se movieron en los puertos españoles 556,58 millones de toneladas, un 0,2% menos que en el año 2024.

Es decir, en la práctica, el sistema portuario español volvió a situarse en el mismo nivel de tráfico un año más reforzando la más que discreta tendencia de los últimos años.

Si analizamos la evolución de los tráficos desde 2017, es decir, un poco antes de la pandemia, vemos que el último gran salto en tráfico que dio el sistema portuario español fue precisamente de 2017 a 2018, cuando se alcanzaron los 563,5 millones de toneladas, lo que supuso un crecimiento del 3,36%.

Desde el récord histórico de 2019 han transcurrido seis ejercicios completos sin que el sistema portuario haya logrado todavía superar ese techo

Ahora bien, en 2019 la cifra solo subió hasta los 564,5 millones de toneladas, un crecimiento de apenas un 0,1% que, eso sí, sirvió para enmarcar el último récord histórico anual de tráfico portuario en España. Es justo el año anterior a la pandemia, alcanzándose un techo que, seis ejercicios completos después, los puertos españoles siguen sin lograr superar.

Y es que las consecuencias del COVID-19 trajeron un retroceso en 2020 hasta los 515,57 millones de toneladas, emprendiéndose a continuación un esperado y deseado periodo de recuperación que no solo no ha cumplido las expectativas sino que en la práctica mantiene al sistema portuario totalmente estancado.


EL DATO -7.919.379 toneladas

El tráfico total del sistema portuario español se situó al cierre de 2025 en 556,58 millones de toneladas lo que, frente al máximo histórico logrado en 2019 de 564,50 millones de toneladas, representa todavía 7.919.379 toneladas menos.


En concreto en 2021 los tráficos ya estaban en 544,41 millones de toneladas y en 2022 prácticamente se rozó el récord con 561,73 millones, pero nada más que eso, se rozó, pues 2023 fue un año a todas luces negativo con una caída hasta los 543,6 millones, mientras la recuperación de 2024 hasta los 557,75 millones ha quedado frenada en 2025. Como se ha señalado, el tráfico total anunciado ayer por Puertos del Estado sitúa las toneladas movidas el año pasado en 556,58 millones, un 0,2% menos que el ejercicio anterior y un 1,4% menos que en 2019, dibujándose una gráfica prácticamente plana en lo que es la evolución de los tráficos en los últimos años, lo que no implica un comportamiento homogéneo si se analiza cada tráfico.

En el cómputo total, el sistema portuario vive inmerso en un periodo de estancamiento, pero si vamos al cómputo particular, se observa que la mercancía general ha logrado mantener un crecimiento destacado en estos años, que no ha brillado por la evolución a la baja de los graneles sólidos, mientras los líquidos, han evolucionado de forma más estable.

Los grandes puertos de nuestro sistema igualmente han sufrido estas circunstancias en sus propias carnes, en un contexto para el comercio global de clara inestabilidad, donde lo que parece evidente es que España todavía no ha logrado recuperar un patrón de crecimiento que implique un nuevo y necesario salto cualitativo de su sistema portuario en cuanto a tráficos.

Tal y como declaró recientemente a Diario del Puerto el presidente de Puertos del Estado, Gustavo Santana, las previsiones de tráfico para 2026 son “similares” al tráfico de 2025.

Mercancía general: máximo histórico pero… prácticamente igual que en 2024

La mercancía general es ahora mismo la cara más positiva del sistema portuario de interés general… y por los pelos. En 2025, se movieron un total de 278,84 millones de toneladas, cifra que representa un nuevo máximo histórico.

Recordemos que en 2019 se había alcanzado el nivel de los 273,98 millones de toneladas, cifra que fue rápidamente superada en 2021 con 276,2 millones, paso previo al récord actual.

Eso sí, no podemos dejar de destacar que en 2022 se bajó a 270,49 millones y en 2023 se alcanzaron los 262,5 millones, es decir, que se inició una cuesta abajo solo rota en 2024 con 278,5 millones de toneladas.

Ojo porque esta cifra es prácticamente la misma que la de 2025. Es decir, el récord del año pasado no oculta un crecimiento con respecto al año anterior de apenas un 0,1%, lo cual también debe invitar a la reflexión en torno al debate sobre el techo y el estancamiento.

En este análisis merece la pena subrayarse que en 2025 la mercancía general en contenedor cayó un 1,4% y que el verdadero crecimiento se dio en la mercancía convencional, que logró sumar un 3,6% más. Ahora bien, el tráfico de contenedores sí está en máximos históricos, con un total de 18,61 millones de TEUs en 2025 y con un crecimiento del 2,7%.

Aquí de nuevo aparece la sombra del estancamiento, pues los contenedores en tránsito, con 9,61 millones retrocedieron un 0,6%, llevándose todos los honores la import-export que logró ascender hasta los 6,86 millones de TEUs para crecer un 7,8%.

Los grandes puertos españoles sufrieron en el apartado de mercancía general en 2025, con descensos de Bahía de Algeciras (-4%), Valencia (-1,1%), Barcelona (-4,7%) o Bilbao (-4,2%), frente a la generalizada buena evolución de los puertos de menor tamaño.

Con respecto al tráfico de contenedores, lideró el ránking en 2025 Valencia con 5,66 millones de TEUs (+3,4%), seguido de Algeciras con 4,73 millones de TEUs (+0,5%), Barcelona con 3,72 millones de TEUs (-4,1%) y Las Palmas con 1,54 millones de TEUs (+16,1%).

Graneles líquidos: en recuperación pero sin alcanzar el nivel de 2019

Los graneles líquidos están en una senda de recuperación en los dos últimos años si bien no consiguen sumar todavía lo suficiente como para sacar al sistema portuario de la sensación de estancamiento global.

En concreto, tras pasar de 175,27 millones de toneladas en 2023 a 178,78 millones de toneladas en 2024, el año pasado el sistema portuario alcanzó los 180,43 millones de toneladas de graneles líquidos, lo que supone un crecimiento del 0,9%.

Hay que destacar que antes de la pandemia el máximo se situó en los 187,09 millones de toneladas en 2019, lo que implica que aún hay trecho que recorrer en un mercado altamente volátil principalmente por las alteraciones en el mercado energético.

El de 2025 tampoco es el mejor dato desde la pandemia, pues en el año 2022 se llegaron a mover en el sistema portuario español un total de 181,7 millones de toneladas.

El año pasado lideró el tráfico de graneles líquidos en el sistema portuario español la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) con 28,50 millones de toneladas y un descenso del 1%.

A continuación se situó la Autoridad Portuaria de Cartagena con 26 millones de toneladas y un crecimiento del 0,3%, seguida de Huelva con 22,59 millones de toneladas (-5,3%), Bilbao con 19,52 millones de toneladas (-9,5%) y Tarragona con 18,81 millones de toneladas y un descenso del 9,3%.

Graneles sólidos: el peor dato desde la pandemia

Uno de los principales factores de que los tráficos portuarios no cojan vuelo en España son los graneles sólidos.

Sin ir más lejos, en 2025 el sistema portuario movió un total de 81,87 millones de toneladas de graneles sólidos, lo que representa un descenso del 3,4% con respecto a 2024.

Además, esta cifra es la menor registrada por el sistema portuario desde el año 2020, cuando en plena pandemia el tráfico se situó en los 77,07 millones de toneladas.

La pérdida de gran parte de los tráficos de carbón en estos años por la reconversión energética en España explica que los 102,36 millones de toneladas de 2018 sean ahora mismo un nivel difícilmente alcanzable.

No obstante, merece la pena reseñar que en 2022 se llegaron a mover 93,98 millones de toneladas, si bien desde entonces el retroceso es paulatino e imparable hasta los 81,8 millones de 2025 ya citados.

El año pasado, el tráfico de graneles sólidos en el sistema portuario estuvo encabezado por Gijón con 12,56 millones de toneladas y un crecimiento del 4%, seguido por Tarragona con 8,48 millones de toneladas y un descenso del 8% y Castellón con 8,16 millones de toneladas y un crecimiento del 6,3%.

Numerosos puertos experimentaron retrocesos de doble dígito como A Coruña, Alicante, Baleares, Barcelona, Cartagena, Málaga, Marín o Valencia.