09/09/2025 TRANSPORTE XXI

La pública, que acumula pérdidas por encima de los 465 millones de euros desde 2013, se ha dejado por el camino una cuarta parte de los ingresos por tráfico a lo largo de este período de tiempo.

Renfe Mercancías sigue perdiendo peso específico en el mercado. La filial del operador ferroviario público, que perdió 32,2 millones de euros en 2024 y acumula pérdidas por encima de los 465 millones de euros desde el año 2013, se ha dejado por el camino una cuarta parte de los ingresos por tráfico en este tiempo.

La pública cerró 2024 con unos ingresos por tráfico de 167,44 millones de euros, lo que supuso un retroceso del 8,6 por ciento, según su cuenta de resultados. En la comparativa con 2013, los ingresos de la pública se han reducido un 24,30 por ciento. Por su parte, los ingresos totales se situaron en 191,68 millones de euros, una vez sumados otros ingresos.

El único dato positivo para el operador, en este sentido, es que la percepción media en este período ha pasado desde los 3,01 céntimos de euro por tonelada-kilómetro en 2013 hasta los 4,29 céntimos de euro por tonelada-kilómetro en 2024. En el último año, la percepción media se ha incrementado un 2,7 por ciento.

En el capítulo de gastos de explotación (personal, energía de tracción, cánones, etc.), la pública alcanzó la cifra de 203,7 millones de euros en 2024, lo que representó un descenso del 3,9 por ciento. Respecto al ejercicio 2013, los gastos de explotación de la pública se han recortado un 28,97 por ciento.

La mayor partida en este apartado tiene que ver con los gastos de personal, que se situaron en 70,2 millones de euros en 2024, lo que representa una cifra un 0,4 por ciento superior a la de 2023, habiéndose incrementado la plantilla media un 1 por ciento. Con respecto a 2013, los gastos de personal de Renfe Mercancías se han reducido un 30,58 por ciento.

Por su parte, en cuanto a los gastos en energía de tracción, la factura se elevó hasta los 29 millones de euros el pasado año, lo que supone una reducción con respecto a 2023 de 8,8 millones de euros, es decir, un 23,4 por ciento menos. Los gastos de tracción se situaron en 46,33 millones de euros en 2013.

Eficiencia

Renfe Mercancías incrementó el aprovechamiento en 0,4 puntos porcentuales, al pasar del 38,3 por ciento de 2023 al 38,7 por ciento en 2024. El aprovechamiento mide el coeficiente entre las toneladas-kilómetro netas transportadas y las toneladas-kilómetro brutas de las composiciones.

Sin embargo, el coeficiente entre ingresos y tren-kilómetro se redujo un 2,5 por ciento el pasado año, situándose en 13,52. A su vez, el movimiento de tonelada por tren también se recortó un 5 por ciento, al alcanzar las 315 toneladas de media.

Renfe Mercancías registró un tráfico de 3.903 millones de toneladas-kilómetro el pasado año, lo que representó un retroceso del 11 por ciento respecto al año anterior. El mercado intermodal se situó en 1.493,4 millones de toneladas-kilómetro, lo que supuso un descenso interanual del 21,7 por ciento.

Por su parte, el vagón completo alcanzó los 2.409,6 millones de toneladas kilómetro en 2024, con un descenso del 2,7 por ciento. El principal mercado por volúmenes volvió a ser el siderúrgico, con un tráfico de 1.085 millones de toneladas-kilómetro (-0,2 por ciento), seguido por los cereales con 237 millones de toneladas-kilómetro (-6,8 por ciento) y los vehículos con 189 (-25,5 por ciento).

Valor de los activos

La auditoría de las cuentas anuales de Renfe Mercancías advierte que, durante los últimos ejercicios, la sociedad ha incurrido en pérdidas relevantes de explotación, aspecto que pone de manifiesto la existencia de un potencial deterioro del valor de sus activos materiales.

El valor neto contable de estos activos a 31 de diciembre de 2024 era de 371,62 millones de euros. Los auditores señalan que, en estas circunstancias, la normativa contable exige la realización de un test de deterioro de estos activos materiales con el objeto de determinar si su importe recuperable pudiera ser inferior a su valor contable, con el objetivo de proceder, en su caso, al registro de la oportuna provisión de deterioro. Los auditores recuerdan en su informe que las cuentas anuales del ejercicio 2023 ya contenían una salvedad por esta misma cuestión.